Miles de personas se acercaron este domingo al Polideportivo Municipal José María Gatica, en Parque Domínico, para darle el último adiós a Carlos Alberto "Indio" Solari, una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino.
La despedida del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota generó una convocatoria masiva. Según estimaciones, cerca de un millón de personas llegarán al predio de Avellaneda para participar del homenaje y acompañar a la familia, amigos y seguidores del artista.
Desde la organización informaron que el operativo fue diseñado para permitir el ingreso de hasta 15 mil personas por hora. Sin embargo, la enorme concurrencia provocó extensas demoras y, durante gran parte de la jornada, se registraron filas que llegaron a extenderse por unas 70 cuadras.
Con banderas, remeras, tatuajes y canciones que marcaron generaciones, los fanáticos aguardaron durante horas para ingresar al polideportivo y despedirse de quien se convirtió en una referencia cultural para millones de argentinos.
La escena estuvo marcada por la emoción y el respeto. Familias enteras, grupos de amigos y seguidores llegados desde distintos puntos del país se congregaron en las inmediaciones del predio para participar de una despedida que ya se ubica entre las más convocantes que recuerde la música popular argentina.
A lo largo del día, las filas avanzaron de manera constante, aunque la magnitud de la convocatoria obligó a muchos asistentes a esperar varias horas para poder ingresar. Pese a ello, el clima se mantuvo en calma, con muestras permanentes de afecto hacia el cantante.
El último adiós al Indio Solari volvió a reflejar el vínculo singular que construyó con su público durante décadas, una relación que trascendió la música y que quedó expuesta en una multitudinaria despedida en Avellaneda.