La grieta Argentina existió siempre: desde la política al fútbol y también se posicionó fuerte en los 90 en el rock nacional. Si eras fanático de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota no podía gustarte Soda Stereo (o al revés). Casi dos décadas después el Indio Solari, quien murió el pasado viernes, cerró la grieta junto a sus músicos. Enterate en esta nota cuándo y por qué se dio la rivalidad que terminó en paz.
El punto llegó a tal extremo que cuando la banda liderada por Gustavo Cerati llenaba River Plate sus seguidores cantaban ante las cámaras "es para el Indio que lo mira por TV". Los ricoteros fueron mucho más duros y cantaban: "Luca (Prodan, el cantante de Sumo -una banda que seguía la línea de Los Redondos) no se murió. Que se muera Cerati..".
Si bien los artistas no se mostraban a favor del rechazo entre unos y otros, cuando eran consultados por la otra banda, tanto Cerati como Solari indicaban que no consumían lo que hacían los otros.
Las diferencias
Soda Stereo se posicionó muy bien en toda Latinoamérica en los 80 y 90, mientras que Los Redondos fueron una banda de culto casi exclusiva para los argentinos. Los liderados por Cerati representaban más al pop que al rock desde sus raros peinados nuevos y la comercialización de su obra. Del otro lado reinaba el clasicismo e independencia artística.
Tuvieron que pasar muchos años para que Solari haya dado el puntapié inicial: dijo en varias oportunidades que la etapa solista de Gustavo Cerati sí le gustó a diferencia de Soda Stereo. Además, la muerte del exlíder de Soda Stereo (en 2014) llevó a reflexionar a los fanáticos.
Luego el Indio -sin saberlo, según él- llevó las bases del disco "Bocanada", el segundo álbum de Cerati como solista, a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Se trataba del baterista Martín Carrizo (murió en enero de 2022) y del bajista Fernando Nalé, quienes llegaron a compartir con ambos músicos en diferentes etapas.