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Emanero volverá a encontrarse con el público salteño el próximo domingo 9 de agosto, a las 21, en el Teatro Provincial Juan Carlos Saravia, pero esta vez lo hará con un espectáculo completamente renovado. La presentación forma parte de la gira de “Todo por un beso”, su nuevo álbum, un proyecto que no solamente nació pensando en las canciones sino, especialmente, en todo lo que podía suceder cuando esas canciones llegaran al escenario.
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En diálogo exclusivo con El Tribuno, Federico Giannoni -Emanero- contó que disco y show fueron concebidos prácticamente al mismo tiempo. Después de dos años atravesados por el enorme impacto de canciones como “Atorrante”, “Adicto” y “Sinvergüenza”, el artista sintió que había llegado el momento de detenerse, revisar el repertorio y construir una propuesta que representara de manera completa su presente musical.
“Todo por un beso lo armé mucho con el show en la cabeza. Lo armé pensando en el show en vivo”, explicó.
La idea surgió después de una etapa de crecimiento acelerado. “Sinvergüenza” no había sido originalmente un disco pensado para salir inmediatamente de gira. Primero apareció una canción, después otra y luego otra, y el éxito terminó empujándolo hacia los escenarios.
“Saqué ‘Atorrante’, fue muy exitosa; saqué ‘Adicto’, fue más exitosa; saqué ‘Sinvergüenza’, fue muy exitosa. Entonces tuve que salir a defender esas canciones con muy poco repertorio parecido a esas canciones, porque mi repertorio anterior era muy distinto”, recordó.
Ese contraste entre su pasado ligado al rap y la música urbana y el nuevo universo popular que comenzaba a construir lo obligó, según reconoció, a hacer “un poco de malabarismo” para conseguir que aquellos primeros shows tuvieran una identidad común.
Después de casi dos años de gira tomó una decisión: crear las canciones que sentía que todavía faltaban en su espectáculo.
“Paré la pelota y dije: ‘Bueno, vamos a armar un disco para completar lo que yo siento que le está faltando a mi show’. Yo siento que le falta una canción de cumbia alegre, una canción romántica, una canción que no sea de cumbia... Y así fui agregando todas las cosas que sentía que mi show en vivo necesitaba”, señaló.
Un disco hecho para el escenario
De esa búsqueda surgió “Todo por un beso”, un álbum conceptual que explora el amor, los vínculos y distintas formas de atravesar las relaciones desde géneros también diferentes. El trabajo recorre desde baladas hasta ritmos tropicales y merengues, y vuelve a mostrar una de las características que Emanero convirtió en marca propia: la convivencia de artistas provenientes de mundos musicales muy distintos.
El álbum incluye participaciones de David Bisbal, Luciano Pereyra, L-Gante, Ángela Leiva y otros invitados. Entre las canciones sobresale “La Peligrosa”, junto a Bisbal y Pereyra, un encuentro que refleja precisamente esa voluntad del artista argentino por romper las fronteras entre públicos, estilos y generaciones.
Pero una vez terminado el material discográfico, Emanero decidió no limitarse a incorporar las canciones nuevas al espectáculo que ya venía presentando.
“Me puse a diseñar el nuevo show, a crearlo, a pensarlo desde cero. No como una actualización del show anterior, sino pensar un show totalmente nuevo”, explicó a El Tribuno.
Así nació la gira “Todo por un beso”.
“Fueron dos cosas que fui armando a la par. Son cosas que armé para que se ayuden y se nutran entre sí”, resumió.
Y hay una decisión que para él resulta fundamental: los hits se respetan.
“Yo creo que las canciones exitosas en la carrera uno hay que tocarlas completas. Eso de cantar una canción de hace tres años solamente un pedacito y seguir con la siguiente, para mí no. Para mí las canciones se hacen completas”, afirmó.
Por eso, el repertorio que llegará al Teatro Provincial no estará centrado exclusivamente en su último disco. El concierto recorrerá también las canciones que marcaron su explosión popular y que convirtieron a Emanero en uno de los protagonistas de la música argentina de los últimos años.
Los artistas de sus colaboraciones
La diversidad de nombres que atraviesan sus discos tampoco responde a una fórmula predeterminada. Algunas colaboraciones comienzan con una conversación detrás de un escenario; otras nacen dentro de un estudio y hay incluso canciones terminadas antes de que Emanero imagine quién podría acompañarlo.
“Lo que busqué en cada persona es muy distinto y tiene mucho que ver con el origen de cómo nace la colaboración”, explicó.
Hay ocasiones en las que un encuentro casual dispara todo el proceso.
“Te cruzás con algún artista, charlás, ‘vamos a hacer algo’, y ahí yo me quedo con la idea. Me siento un día en el estudio a pensar una canción para mí y para esa persona: ‘¿Qué haríamos juntos?’. Y ahí empiezo a jugar, investigar, me escucho toda la carrera del artista, veo todo lo que hizo para tratar de armar algo a medida”, relató.
En otros casos, cuando trabaja con intérpretes que también componen, directamente se encuentran y dejan que la canción aparezca.
Y después existe una tercera posibilidad: que Emanero componga sin pensar inicialmente en ninguna colaboración y, al escuchar el resultado, descubra que determinado artista podría darle algo especial.
“Ahí es tirarse el lance, ver cómo llegamos al artista: si a través del manager, a través de Instagram, si es con un mensajito, si lo vamos a buscar a algún lado”, contó entre risas.
La historia detrás de “Atorrante” y Los Palmeras
Una de las historias que mejor explica ese proceso es la de “Atorrante”, uno de sus mayores éxitos.
Antes de esa canción había llegado “Bandido”, tema que llamó la atención de Los Palmeras. Emanero recordó que los integrantes del histórico grupo santafesino le comentaron que les gustaba la canción y que querían hacer una versión.
El músico volvió entonces al estudio dispuesto a convertir “Bandido” en una cumbia. No funcionó.
“Me volví al estudio, me quedé pensando. Hice un montón, no me cerraba. Ni hablé con ellos, no volví a hablar nunca más con ellos”, recordó. Hasta que decidió cambiar completamente de estrategia. “Un día dije: ‘No, voy a hacer otra canción pensando en Los Palmeras’. E hice ‘Atorrante’ pensando en ellos”.
Recién entonces volvió a contactarlos. La respuesta superó ampliamente lo que esperaba. Emanero les había enviado la pista para que Cacho Deicas registrara sus voces, pero desde Santa Fe recibió mucho más.
“Me mandaron toda la canción grabada. Me mandaron el bajo, el piano, los vientos, la percusión, las voces, me mandaron todo. Y yo de eso usé un montón de elementos para la canción”, relató.
Se trataba todavía de la formación de Los Palmeras con Cacho Deicas y Marcos Camino. Luego también se sumarían Ulises Bueno y Migrantes, completando uno de esos cruces que terminaron convirtiéndose en una característica central del universo musical de Emanero.
“Es el ejemplo de una canción que nació desde haberme cruzado en un backstage con Los Palmeras y, a partir de ahí, empezar a pensar cómo sería una canción mía con ellos”, explicó.
El contraste que encontró con L-Gante
“Romántiko”, incluida en “Todo por un beso”, tuvo un origen completamente diferente.
La canción ya estaba hecha cuando Emanero imaginó que la personalidad de L-Gante podía funcionar dentro de una composición que, precisamente, transitaba un registro romántico.
“Dije: ‘Che, acá la picardía de L-Gante puede quedar muy bien en esta canción’. Es romántica y puede generar un contraste interesante. Y creo que lo logramos”, sostuvo.
La respuesta de Elián Valenzuela fue inmediata.
“A Elián la canción le gustó, se copó enseguida, escribió un montón para el tema y se puso recontra a disposición de la canción”, destacó Emanero.
Esos dos ejemplos -“Atorrante” y “Romántiko”- muestran dos extremos de una metodología de trabajo en la que las colaboraciones pueden ser el punto de partida de una canción o aparecer cuando la composición ya está prácticamente terminada.
Qué se encontrará el público de Salta
Pero buena parte de la conversación con El Tribuno estuvo dedicada al concierto del 9 de agosto y a una idea sobre la que Emanero volvió una y otra vez: la cercanía.
Su nuevo espectáculo tiene producción, recursos escénicos y diferentes momentos, aunque el objetivo no fue construir una barrera visual entre quien canta y quienes están debajo del escenario. Todo lo contrario.
“Es un show donde hay varios momentos, se pasa por varias etapas. Intenté agregar cosas, agregar momentos, pero siempre con la premisa de que esos momentos no separen al artista del público”, adelantó.
Esa búsqueda fue modificándose durante la propia gira. “Todos los momentos que agregué, que sumé, las cosas que cambié del show, lo hice siempre pensando en fomentar la interacción y la cercanía entre el público y yo. Y lo fui trabajando show a show”, aseguró.
Según contó, los resultados comenzaron a sentirse rápidamente: “Es súper lindo lo que está pasando desde ese lado en los shows porque realmente estamos logrando tener un contacto mucho más humano, mucho más cercano con la gente. Da gusto cuando uno modifica algo del show pensando en la cercanía y funciona, y la gente lo ve, lo siente y lo agradece”.
Esa búsqueda también parte de una reflexión sobre lo que puede ocurrir cuando la carrera de un artista empieza a crecer y los espectáculos incorporan estructuras cada vez mayores.
“A veces los artistas cometemos, en nuestro crecimiento, el error de que por querer profesionalizarnos empezamos a separar el escenario del público. Empezamos a agregar cosas que, si bien generan espectacularidad muchas veces, también alejan”, consideró.
Su respuesta fue direccionar toda la producción justamente hacia el sentido contrario.
“En esta etapa orienté todos los recursos y toda la artillería del show, la puse en función de la cercanía con el público”.
Por eso, quien vaya al Teatro Provincial Juan Carlos Saravia no encontrará simplemente una sucesión de canciones nuevas y éxitos anteriores. La intención es que el público atraviese distintos momentos y termine formando parte del espectáculo.
“La premisa es venir a pasarla bien, venir a vivir un momento lindo, venir a olvidarse de todo”, dijo.
Y dejó una imagen concreta de lo que espera conseguir esa noche en Salta: “Que en la segunda o tercera canción te olvides de la butaca y necesites estar parado para mover un poquito los pies”.
Del rap a las baladas
La actualidad de Emanero puede resultar sorprendente para quienes lo conocieron muchos años atrás.
Antes de los teatros llenos, las colaboraciones con figuras de la música tropical y las canciones románticas que acumulan millones de reproducciones, Federico Giannoni había construido una carrera fuertemente vinculada al rap y a la escena urbana.
Él mismo reconoce que existió una transformación.
“Sí, hubo una transformación artística definitivamente”, respondió.
Pero esa transformación, explicó, comenzó mucho antes de que pudiera advertirse públicamente.
Todavía en 2020 y 2021 continuaba editando e interpretando música urbana. Sin embargo, detrás de escena, su trabajo como productor y compositor ya transitaba por otros caminos.
“Yo seguía siendo músico urbano, todavía seguía en esa etapa previa de mi carrera actual, que estaba más relacionada con el mundo del rap y lo urbano. Pero ya como compositor y como productor estaba haciendo canciones tropicales, baladas, para artistas que me pedían canciones”, explicó.
Ese trabajo paralelo fue ampliando sus herramientas musicales.
“Me ofrecí como productor para un montón de bandas, en muchos casos con mucho éxito, por suerte. Y desde el lado de productor y compositor me fui animando cada vez más”, contó.
Durante un tiempo convivieron, entonces, dos Emanero: el músico que interpretaba un determinado género sobre el escenario y el compositor que, puertas adentro del estudio, trabajaba con otros lenguajes.
“Tenía como esta doble vida en la que, por un lado, mi música, la que yo lanzaba y la que interpretaba en vivo, era de un género; y la que hacía para otros artistas era de otro género”. Hasta que esa frontera dejó de tener sentido.
“Me empecé a acostumbrar tanto a trabajar otros géneros que en un momento fue: ‘Ya no necesito hacer más distinción’. Me parece que seguir haciendo distinción era cortarme las alas a mí y nada más”.
El cambio también significó aceptar que parte del público que lo acompañaba en su primera etapa podía no identificarse con sus nuevas canciones. Al mismo tiempo, descubrió un fenómeno inverso: personas que llegaron a su música a partir de “Bandido”, “Atorrante”, “Adicto” o “Sinvergüenza” y que prácticamente desconocían su recorrido anterior.
“Seguramente puede haber gente que me seguía de la época anterior que quizás no le gusta tanto esta etapa, como también hay un montón de gente que le gusta mucho mi música actualmente y que dice: ‘¿Qué carajo hacías antes? No tiene nada que ver con lo que hacés ahora’”, contó.
Lejos de considerar ese contraste un problema, Emanero terminó convirtiéndolo en parte de su identidad: “Empecé a disfrutar de eso. Empecé a verlo como un distintivo, como algo que es mío y de nadie más”.
Y reivindicó especialmente su pasado dentro de la música alternativa. “Tener ese background en la música más alternativa es algo que es mío y que no me lo saca nadie, y que me hizo ser quien soy. Me dio la personalidad musical que hoy tengo. No es algo de lo que reniegue para nada, sino algo que me encanta contarlo y me encanta seguir viviéndolo”, reflexionó.
Para él, además, la transformación todavía continúa: “La verdad que es un cambio que sigo viviendo día a día”.
Una relación especial con Salta
La presentación del 9 de agosto tendrá además un componente especial para Emanero: será nuevamente un show propio en Salta, una plaza que viene formando parte de sus giras de manera sostenida.
“Invito a toda la gente de Salta este domingo 9 de agosto al Teatro Provincial Juan Carlos Saravia”, expresó.
Después hizo memoria y reconoció que incluso perdió la cuenta de la cantidad de años que viene visitando la provincia. No se refería a participaciones dentro de festivales, sino a regresar con su propio espectáculo y convocar al público salteño alrededor de su música.
“Ya perdí la cuenta de cuántos años consecutivos estoy yendo a Salta. Y no a festivales, porque a festivales he ido un montón, sino con mi propio show. Estoy seguro de que es el tercer año consecutivo que voy con mi show”, señaló.
Para Emanero, sostener ese vínculo tiene un valor particular "es algo muy difícil de lograr y es el resultado del cariño de muchísima gente y de muchos años de trabajo”.
Por eso, antes de cerrar la entrevista, dejó un mensaje directo para quienes lo vienen acompañando en la provincia: “Estoy más que agradecido con el público de Salta por la cantidad de momentos hermosos que me han dado y que me siguen dando”.
Una gira que continuará por Latinoamérica y Europa
Salta será una de las paradas de una extensa gira que acompañará esta nueva etapa.
Antes de llegar a la provincia, Emanero tiene previstas presentaciones el 1 de agosto en Mood Live de Neuquén; el 2 en el Dow Center de Bahía Blanca; el 7 en el Teatro Mercedes Sosa de San Miguel de Tucumán y el 8 en el Centro Cultural Martín Fierro de San Salvador de Jujuy.
Después de su presentación del domingo 9 de agosto en Salta, la gira continuará el 15 de agosto en el Antel Arena de Montevideo, Uruguay; el 17 en el estadio cubierto de Unión de Santa Fe y el 21 en el Teatro Caupolicán de Santiago de Chile.
En septiembre llegará el tramo europeo, con fechas en Barcelona, Madrid, Valencia, Mallorca, Alicante y Málaga. El 2 de octubre volverá a la Argentina para presentarse en el Teatro Argentino de La Plata.
La gira acompaña el crecimiento de un artista que encontró en la combinación de géneros, generaciones y colaboradores una identidad que él mismo sintetizó bajo el concepto de “Runfla”.
De ese universo surgieron canciones como “Bandido”, “Atorrante”, “Adicto” y “Sinvergüenza”, trabajos que en conjunto superaron los 500 millones de reproducciones y que le permitieron obtener, entre otros reconocimientos, el Premio Gardel a Mejor Canción Tropical en 2024.
Ahora, “Todo por un beso” abre otro capítulo.
Un disco que nació pensando en el escenario y un espectáculo que, pese a su crecimiento en producción y dimensión, persigue un objetivo deliberadamente sencillo: acercar al artista a las personas que están del otro lado.