¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Madonna cumple 68: a 30 años de Evita, la película que revolucionó Argentina

La Reina del Pop celebra este 16 de agosto sus 68 años y 2026 coincide con otro aniversario especial: hace tres décadas llegó a Buenos Aires para interpretar a Eva Perón. Su desembarco provocó protestas, resistencia y una enorme atención internacional, pero terminó dejando una de las imágenes más recordadas de su carrera: Madonna cantando desde el balcón de la Casa Rosada.
Domingo, 16 de agosto de 2026 17:37

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Madonna cumple 68 años este domingo 16 de agosto y, entre los innumerables capítulos de una carrera atravesada por la música, la provocación y la reinvención, existe uno que quedó especialmente ligado a la Argentina. En 1996, hace exactamente tres décadas, la cantante llegó al país para asumir uno de los desafíos cinematográficos más importantes de su trayectoria: interpretar a Eva Duarte de Perón en “Evita”, la película dirigida por Alan Parker basada en el musical de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice.

Madonna aterrizó en Buenos Aires el 20 de enero de 1996. Su llegada estuvo lejos de pasar inadvertida. Mientras cientos de fanáticos se instalaron cerca de su hotel para acompañarla, distintos sectores cuestionaron que una estrella estadounidense y símbolo de la cultura pop interpretara a una de las figuras políticas más importantes y sensibles de la historia argentina. Aparecieron pintadas contra la cantante, hubo manifestaciones y el rodaje quedó rodeado desde el comienzo por una tensión que rápidamente trascendió las fronteras del país.

Para Madonna, sin embargo, Evita representaba mucho más que otra película. Aunque ya llevaba años instalada en la cima de la música mundial, su trayectoria como actriz no había conseguido un reconocimiento comparable. El personaje de Eva Perón aparecía entonces como la oportunidad de demostrar una faceta diferente y consolidarse también en Hollywood. Antes y durante su estadía en Argentina estudió al personaje y buscó información sobre su historia y sobre quienes la habían conocido.

Madonna, Menem y el objetivo de filmar en la Casa Rosada

Uno de los grandes desafíos de la producción era conseguir algo que parecía prácticamente imposible: rodar en la verdadera Casa Rosada y utilizar su histórico balcón.

Madonna estaba convencida de que una de las escenas centrales de la película perdería fuerza si era recreada solamente en un estudio. La producción buscaba que la interpretación de “Don’t Cry for Me Argentina” tuviera como escenario la Plaza de Mayo y el mismo balcón asociado históricamente con Eva Perón.

El camino para conseguirlo incluyó encuentros con el entonces presidente Carlos Menem. Después de un primer contacto privado, Madonna, Alan Parker y parte del elenco fueron recibidos oficialmente y finalmente obtuvieron autorización para utilizar la Casa Rosada y otros edificios públicos durante la filmación.

La decisión permitió construir una de las secuencias más emblemáticas de la película.

La noche en que Madonna se convirtió en Evita

El 9 de marzo de 1996, Madonna apareció caracterizada como Eva Perón en el balcón de la Casa Rosada. Frente a alrededor de 4.000 extras reunidos en la Plaza de Mayo, interpretó “Don’t Cry for Me Argentina”, una imagen que quedó incorporada tanto a la historia de la película como a la propia iconografía de la cantante.

Una semana después, el 16 de marzo, Madonna dejó la Argentina. El rodaje continuó en otros escenarios y “Evita” se estrenó internacionalmente a fines de 1996, mientras que su llegada a los cines argentinos se produjo en febrero de 1997.

La película también tuvo como protagonistas a Antonio Banderas, en el papel de Che, y a Jonathan Pryce, quien interpretó a Juan Domingo Perón.

Madonna supo en Argentina que sería madre por primera vez

Mientras se metía en la piel de Eva Perón y atravesaba uno de los rodajes más exigentes de su carrera, Madonna recibió en Buenos Aires una noticia que cambiaría su vida para siempre: estaba embarazada de su primera hija. Durante sus primeras semanas en Argentina había sentido náuseas, un cansancio intenso y también había notado la ausencia de su período, pero inicialmente atribuyó esos síntomas al estrés y al ritmo de trabajo de Evita. Fue durante su estadía en el país cuando se realizó un test de embarazo que dio positivo.

La cantante mantuvo inicialmente la noticia en absoluto secreto. Según la reconstrucción de aquellos días basada en el diario que Madonna escribió durante el rodaje, solo se lo contó a su asistente, ya que temía que el embarazo pudiera complicar su continuidad en la película o multiplicar todavía más el asedio de la prensa. Más tarde aprovechó una pausa en la filmación para viajar a Nueva York, donde su médico confirmó el embarazo, antes de continuar con la producción en Budapest.

La coincidencia terminó convirtiendo aquel paso por Argentina en un momento doblemente trascendental para Madonna. Mientras buscaba consolidarse como actriz interpretando a una de las mujeres más importantes de la historia argentina, comenzaba también una nueva etapa personal. Lourdes María Ciccone Leon, conocida como Lola, nació el 14 de octubre de 1996, meses después de aquellas jornadas en Buenos Aires y poco antes del estreno internacional de Evita.

El embarazo incluso terminó influyendo sobre la producción. Madonna explicó posteriormente que el director Alan Parker reorganizó parte del cronograma para adelantar las escenas de mayor exigencia física, aunque ella continuó trabajando largas jornadas durante la filmación. Así, detrás de una de las películas más importantes de su trayectoria transcurría, casi en secreto, otro de los capítulos decisivos de su vida: Madonna estaba convirtiéndose en Evita mientras comenzaba a convertirse en madre.

El papel que le dio a Madonna un Globo de Oro

Más allá de las discusiones que generó la representación de Eva Perón, la película terminó convirtiéndose en uno de los mayores logros cinematográficos de Madonna.

En los Globos de Oro de 1997, Madonna ganó el premio a Mejor Actriz en una película musical o comedia. “Evita” también obtuvo el Globo de Oro como Mejor Película Musical o Comedia, mientras que “You Must Love Me” fue reconocida como Mejor Canción Original.

La película consiguió además cinco nominaciones a los Premios Oscar. Ganó una estatuilla por “You Must Love Me” como Mejor Canción Original, premio que correspondió a sus autores Andrew Lloyd Webber y Tim Rice. Madonna interpretó la canción, pero —a diferencia de una confusión frecuente— no fue personalmente ganadora de ese Oscar.

Treinta años después, aquella producción sigue ocupando un lugar particular en la memoria argentina. Fue el encuentro entre una de las artistas más famosas del planeta y una de las figuras más poderosas de la historia política nacional, en medio de protestas, fascinación y una exposición mediática extraordinaria.

Y este 16 de agosto, cuando Madonna cumple 68 años, la coincidencia permite volver sobre aquella etapa decisiva: el momento en que la Reina del Pop llegó a la Argentina cuestionada por interpretar a Evita y terminó dejando desde el balcón de la Casa Rosada una de las escenas más reconocibles de toda su carrera cinematográfica.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD