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De la herrería salteña a la eternidad del concreto: el viaje monumental de Armando Frezze Durand rumbo a Casa FOA 2026

En diálogo exclusivo con El Tribuno, el destacado escultor y artista plástico salteño repasó los recuerdos de su infancia entre la fragua y el plomo fundido en Salta, analizó su evolución desde el revelado analógico hasta la escultura tridimensional, y reveló las claves del espacio inmersivo con el que desembarcará en el Palacio Molina junto a PACTO Estudio
Viernes, 18 de septiembre de 2026 21:30
Armando Frezze Durand trabaja sobre una escultura, una práctica en la que combina el oficio, el diseño y distintas materialidades.

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Nacido en Salta y radicado actualmente en Buenos Aires, Armando Frezze Durand (47) conserva intactos los estímulos sensoriales que moldearon su sensibilidad artística

 En diálogo con El Tribuno, el creador confesó que los cimientos de su obra no se construyeron en museos ni ante galerías de arte, sino en el galpón de un emblemático taller de herrería familiar en la capital salteña

"Mis recuerdos más felices de infancia son llegar al taller de mi tío, que tenía una herrería muy conocida allá en Salta, irme al fondo y ver cómo hacían las rejas y demás, y ponerme yo a fundir el plomo y hacer reproducciones", afirma. 

"El olor a los electrodos, el sonido de la fragua es algo que me activa... El vínculo con el oficio es algo que me marca mucho. Soy muy inquieto en lo que es materialidades y en lo constructivo", manifestó. 

Durante su juventud, Frezze Durand atravesó el dilema de elegir una disciplina formal, debatiéndose entre la arquitectura, el cine y el diseño industrial.

Armando Frezze Durand trabaja sobre una escultura, una práctica en la que combina el oficio, el diseño y distintas materialidades.

Con los años, comprendió que su labor plástica terminó convirtiéndose en la síntesis exacta de todas aquellas vocaciones.

"Cuando tuve que estudiar siempre el dilema era si quise ser arquitecto cuando era más joven, después pasé por el cine o también siempre tuve mucho interés en el diseño industrial

Creo que lo que hago ahora es como una mezcla de todos esos universos, porque termino haciendo cálculos de cuánto plastificante le tengo que poner al concreto para que realmente pueda tener el registro de los moldes, y a la vez requiero cierto conocimiento de diseño cuando preparo las matrices o la moldería"

La fotografía analógica 

El trayecto creativo de Frezze Durand comenzó en el campo de la fotografía analógica tradicional, trabajando en el cuarto oscuro con retratos en blanco y negro de personas de su entorno cotidiano.  La búsqueda de dar cuerpo y volumen a esa imagen bidimensional lo impulsó a adoptar tecnologías de digitalización tridimensional. 

Empecé a tomar esos mismos retratos de la gente amiga que estaba alrededor en el día a día, a escanearlos, intervenirlos en la computadora y después a darles distintas materialidades: algunos en metal, otros en cemento".

En sus series tridimensionales conviven dos referentes estéticos en apariencia distantes: la calidez popular de una calesita de barrio hecha en fibra de vidrio y la solidez monumental de la antigua Grecia. Al trasladar los rostros de sus amigos a bustos que alcanzan o superan el metro de altura, el artista salteño busca otorgarles una trascendencia histórica frente a la cultura de lo efímero. 

Frezze Durand trabaja con piezas de gran formato, en un proceso que vincula la escultura, el diseño y la materialidad.

"Es como una mezcla de calesita de barrio por la materialidad con la antigua Grecia, porque tomo a estas personas cercanas para enaltecerlos de alguna forma y volverlos como un monumento para generar esta resistencia, esta permanencia, en una cosa donde todo es tan rápido y efímero", comentó.

"Yo seguramente estaré remuerto y estas obras, sobre todo las que son de metal o las más grandes, estarán dando vueltas en distintos lugares", concluyó.

Lejos de agotar su trabajo en la pieza física, el escultor genera un proceso dinámico entre lo tangible y lo virtual. Una vez moldeada la escultura, vuelve a fotografiarla, iluminarla y escanearla para reintegrarla al entorno digital en forma de animaciones tridimensionales.

"Hago animaciones donde esos objetos que a veces salieron de la realidad, se intervinieron y vuelven como objetos digitales adentro de la pantalla. Ese bucle temporal me parece muy divertido, esa pelea a la atemporalidad en un mundo donde todo es inmediato", comentó.

El artista prepara una obra escultórica antes de su presentación en Casa FOA 2026.

Esta propuesta multidisciplinaria le ha permitido exhibir sus creaciones en escenarios de relevancia institucional como el Palais de Glace, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA), el MALBA y el Centro Cultural Ricardo Rojas, además de proyectar su trabajo en Alemania, Francia, Suiza, España, Chile, Perú y Brasil.

Casa FOA 2026

Del 1 al 31 de octubre de 2026, Armando Frezze Durand formará parte de la nueva edición de Casa FOA, que tendrá como sede el histórico Palacio Molina en el barrio porteño de Barracas. Según detalló a El Tribuno, participará como artista invitado en el Espacio 22, convocado por PACTO Estudio, un dinámico equipo de arquitectos y docentes.

La instalación artística consistirá en dos bustos gemelos situados en el área central del espacio, resguardados dentro de dos nichos de 60 por 60 centímetros y 80 centímetros de altura. El montaje cuenta con un dispositivo de iluminación cenital dimerizable diseñado a la medida exacta de la cavidad, cuyas paredes internas estarán totalmente revestidas en espejos.

"La iluminación es una iluminación cenital dimerizable que prepararon con la dimensión exacta del nicho, y las paredes son de espejos. Te da esta sensación infinita donde no solo podés ver el frente de la obra, sino que vas a poder ver los laterales y la parte trasera. Sigue tocando esta cosa del tiempo y de la persistencia de estos materiales", afirmó.

En sintonía con las paredes desgastadas del Palacio Molina, que exhiben estratos superpuestos de pintura antigua, Frezze Durand incorporó a sus piezas concreto, aluminio reciclado y escombros rescatados de volquetes urbanos.

El escultor incorpora materiales y técnicas diversas para construir obras atravesadas por la idea del tiempo y la permanencia.

"Me divierte esto de interpelar el tiempo usando escombros de volquetes que pongo dentro de las obras y siento que parte de esas construcciones que ya no están permanecen de alguna forma o dejan un rastro casi invisible", sostiene.

"Estoy trabajando sobre la idea de huella y estratigrafía: materiales que dejan ver el tiempo, las capas y las transformaciones que atravesaron. Las obras fueron pensadas específicamente para convivir con la propuesta espacial de PACTO Estudio", agregó.

El artista salteño explora la intervención de bustos y la transformación de los retratos en piezas tridimensionales.

Al ser consultado sobre el sentido profundo de su instalación en la muestra, el escultor aclara que su intención es provocar un instante de detención contemplativa en medio del recorrido dinámico del público. Y luego dijo: "Mi objetivo es contar este paso del tiempo con esta mezcla de materialidad, y que eso sea relevante y funcione como una pausa".

Con el recuerdo imborrable de la fragua salteña grabado en sus manos, Armando Frezze Durand convierte la materia pesada en un testimonio de resistencia temporal, demostrando cómo desde el oficio tradicional se pueden construir monumentos destinados a perdurar. 

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