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Albania atraviesa una creciente crisis social y política que mantiene en tensión a las autoridades. Lo que comenzó como una protesta estudiantil por las condiciones de las universidades terminó convirtiéndose en una movilización contra el Gobierno del primer ministro Edi Rama, con violentos enfrentamientos, incendios en edificios públicos y cientos de personas detenidas.
Las manifestaciones comenzaron el martes 13 de octubre en Tirana, la capital del país, cuando miles de estudiantes salieron a las calles para denunciar el deterioro de las instalaciones educativas, el aumento de las matrículas universitarias, la falta de ayudas económicas y las escasas oportunidades laborales para los jóvenes.
Sin embargo, los reclamos rápidamente se ampliaron hacia las denuncias de corrupción y la exigencia de renuncia del primer ministro, quien gobierna Albania desde 2013 y consiguió su cuarto mandato consecutivo en las elecciones de 2025.
Incendiaron ministerios y se enfrentaron con la Policía
Uno de los episodios más graves ocurrió el miércoles 14 de octubre, cuando grupos de manifestantes atacaron el edificio del Ministerio de Educación, en el centro de Tirana, y provocaron un incendio que afectó parcialmente sus dos primeras plantas.
Durante los enfrentamientos, algunos manifestantes lanzaron piedras y cócteles molotov contra las fuerzas de seguridad, mientras que la Policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua.
Los disturbios también alcanzaron al Ministerio de Finanzas, donde grupos de manifestantes ingresaron, sacaron distintos muebles y lo incendiaron en la vía pública. Además, se registraron ataques contra sucursales bancarias, comercios y otras dependencias gubernamentales.
Incluso, el sábado 17 de octubre, manifestantes atacaron con molotovs la sede de la Corte Suprema de Albania, provocando un incendio en las oficinas de la planta baja y poniendo en riesgo documentación judicial. La situación volvió a agravarse este lunes, cuando un grupo de encapuchados ingresó al Tribunal de Apelación de Tirana y prendió fuego al edificio, en medio de una nueva jornada de enfrentamientos con la Policía.
La violencia continuó durante el fin de semana. El domingo 18 de octubre, cientos de personas volvieron a concentrarse frente al Ministerio de Educación para exigir la salida de Rama.
Las manifestaciones derivaron nuevamente en enfrentamientos con la Policía. Una comisaría fue incendiada y la entrada del Ministerio del Interior sufrió daños por el fuego, mientras que otros edificios públicos y establecimientos comerciales también fueron atacados.
Según los datos difundidos por el Ministerio de Sanidad albanés, desde el comienzo de los disturbios hasta el domingo se contabilizaron 272 personas heridas, entre ellas 169 policías. Solo durante la jornada del 18 de octubre se registraron 28 heridos, incluidos agentes, manifestantes, transeúntes y un periodista.
Por qué comenzaron las protestas en Albania
Aunque los episodios más violentos se registraron durante octubre, el malestar social en Albania tiene antecedentes que se remontan a varios meses atrás.
Uno de los principales focos de descontento surgió por un controvertido proyecto turístico de lujo en una zona ambientalmente protegida del sur del país, vinculado al empresario Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
La iniciativa generó cuestionamientos de organizaciones ambientalistas y ciudadanos que denunciaron posibles consecuencias sobre los ecosistemas de la región.
A partir de estas movilizaciones surgió la denominada Revolución de los Flamencos, un movimiento que comenzó con reclamos ambientales y posteriormente incorporó críticas hacia el Gobierno y denuncias de corrupción.