inicia sesión o regístrate.
Israel y el Líbano acordaron extender tres semanas más el alto el fuego, anunció ayer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras una reunión con representantes de ambos países en la Casa Blanca.
Con este anuncio, se prolonga la tregua declarada el pasado 16 de abril, que establecía un periodo inicial de diez días de cese de los ataques israelíes en el sur del Líbano, mientras ambas partes buscan un acuerdo de paz definitivo.
Trump recibió en el Despacho Oval a los embajadores de Israel y del Líbano en EEUU, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh, para avanzar en las negociaciones.
"¡La reunión fue un gran éxito! Estados Unidos colaborará con el Líbano para ayudarlo a protegerse de Hezbollah. El alto el fuego entre Israel y el Líbano se extenderá por tres semanas", anunció el mandatario. Y agregó que desea recibir próximamente en la Casa Blanca al premier israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun.
La de ayer es la segunda ronda de contactos entre Israel y el Líbano tras la celebrada el 14 de abril en la sede del Departamento de Estado, en Washington, que supuso la primera reunión de alto nivel entre ambas naciones desde 1993 y concluyó con un acuerdo de alto el fuego de diez días.
Tras el inicio de la guerra contra Irán lanzada por EEUU e Israel el 28 de febrero, el Ejército israelí comenzó el 2 de marzo una ofensiva en territorio libanés contra Hezbollah, que ha causado más de 2.300 muertos y un millón de desplazados.
En las conversaciones de paz no participa Hezbollah, aliado de Irán y autor de los ataques lanzados desde el Líbano sobre Israel. El Gobierno libanés ha rechazado que Irán negocie en su nombre en las conversaciones que mantiene con EEUU en Pakistán y ha apostado por mantener estas negociaciones directas con Israel, algo que Hezbollah rechaza.
Hito diplomático
A pesar de las tensiones, las conversaciones representan un hito diplomático sin precedentes desde el fracaso del Acuerdo del 17 de mayo de 1983, el único intento previo de normalización entre Israel y Líbano, que nunca llegó a ratificarse. Ambos países no mantienen relaciones diplomáticas formales y técnicamente siguen en estado de guerra desde la fundación del Estado israelí en 1948. La extensión de la tregua amplía la ventana para avanzar en una agenda que incluye la demarcación de la frontera terrestre, la liberación de prisioneros libaneses en Israel y el despliegue del ejército regular libanés a lo largo de la línea fronteriza.