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La crisis política y social en Bolivia volvió a quedar en punto muerto luego de que fracasara nuevamente el intento de diálogo impulsado por la Iglesia Católica para poner fin a los bloqueos y protestas que ya llevan 28 días en distintas regiones del país. La segunda jornada de conversaciones instalada en la sede de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) arrancó otra vez sin la presencia de los principales dirigentes de los sectores intransigentes, situación que mantiene trabadas las posibilidades de alcanzar un acuerdo.
Ni el líder de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, ni el dirigente de la Federación Túpac Katari, Vicente Salazar, participaron del encuentro convocado por la Iglesia, pese a las gestiones realizadas por el Gobierno y organismos mediadores.
La ausencia de los dirigentes volvió a frustrar una instancia considerada clave para destrabar el conflicto dado que los sectores más radicalizados sostienen protestas y bloqueos en reclamo de la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El secretario general de la CEB, monseñor Giovani Arana, reconoció que la presencia de los representantes de la COB y de la Túpac Katari era fundamental para avanzar hacia soluciones concretas.
De la reunión participaron el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo; el vicepresidente Edmand Lara; representantes de derechos humanos y delegados de instituciones mediadoras, aunque no hubo interlocutores directos de quienes sostienen los cortes de rutas.
Mientras tanto, dirigentes de organizaciones sociales vinculadas a la COB y a la Federación Túpac Katari anunciaron la convocatoria a un cabildo nacional para definir si continúan las movilizaciones o si aceptan sumarse al diálogo promovido por el Gobierno.
Desde el entorno de la COB señalaron además que Argollo condicionó su participación al levantamiento de una orden de aprehensión que pesa en su contra. En paralelo, el presidente Paz reiteró este miércoles su convocatoria al diálogo, aunque advirtió que sería "por última vez".
El conflicto ingresó este jueves en su día 28 con 66 puntos de bloqueo en las rutas del país. La Paz continúa siendo el departamento más afectado, con 21 cortes, seguido por Potosí y Cochabamba.
En medio de la tensión, seguidores del expresidente Evo Morales reforzaron los bloqueos en el centro del país ante el temor de una posible detención del exmandatario, investigado por presunta trata agravada de personas.
"Pausa humanitaria"
Trabajadores de la salud marcharon ayer en La Paz en demanda de una "pausa humanitaria" que permita reabastecer los hospitales de alimentos y medicamentos, afectados por los bloqueos de carreteras que distintos sectores mantienen desde hace días para exigir la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz.
Los manifestantes corearon consignas como "oxígeno y comida para los pacientes" y "respeto por la salud y la vida", aludiendo a los sectores que mantienen el llamado "cerco" a La Paz y a la vecina ciudad de El Alto, que impide con los bloqueos de rutas el ingreso de alimentos, combustible y medicamentos.