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Granada volvió a vivir este martes una jornada marcada por los movimientos sísmicos. Un terremoto de magnitud 4,7 tuvo su epicentro en Gójar, localidad ubicada en el área metropolitana de Granada, y fue seguido por varias réplicas que mantuvieron en alerta a vecinos y turistas. Las autoridades andaluzas confirmaron tres personas con heridas leves, mientras que también se registraron daños materiales en distintos puntos de la provincia.
El movimiento principal ocurrió alrededor de las 10.37 y fue seguido por nuevos temblores durante las horas posteriores. Entre ellos se registraron sismos de magnitud 2,8 en Alhendín, 2,6 en Las Gabias, 4,0 en Churriana de la Vega y 2,9 en Padul. Más tarde, Alhendín volvió a ser epicentro de movimientos de mayor intensidad, entre ellos uno de magnitud 4,2.
La sucesión de terremotos llevó a las autoridades a tomar medidas preventivas. La Alhambra, uno de los principales atractivos turísticos de Granada, fue evacuada parcialmente y se restringió el acceso a sectores del monumento. También se produjeron desalojos de edificios y establecimientos ante el temor de nuevos movimientos.
Un salteño, testigo de los temblores
En medio de esta situación se encontraba una familia salteña que había viajado a España por vacaciones. Desde Granada, uno de sus integrantes contó a El Tribuno cómo vivieron la mañana en el hotel y describió el miedo y el nerviosismo que provocaron los sucesivos movimientos.
"Esta mañana estábamos terminando de desayunar en el hotel cuando se sintió el primer terremoto muy fuerte y salimos todos hacia afuera”, relató el salteño, quien explicó que se encontraban en el primer piso, por lo que pudieron abandonar rápidamente el establecimiento.
La familia permaneció unos 20 minutos en el exterior antes de regresar al hotel. Sin embargo, el regreso a la tranquilidad duró poco.
“Al poco tiempo fue el segundo terremoto fuerte. Ahí la gente del hotel nos evacuó hacia una explanada frente al hotel, incluso el personal del hotel estaba ahí”, contó.
La situación llevó a los turistas a tomar precauciones y prepararse ante la posibilidad de nuevos movimientos. Luego de volver a ingresar al hotel, decidieron tener a mano algunos elementos importantes.
“Nos recomendaron sacar, si podíamos, pasaportes, dinero, cargador y agua. Así lo hicimos y a los pocos minutos sucedió el tercer terremoto”, relató.
La sucesión de temblores también modificó el comportamiento de otros turistas que se encontraban alojados en el lugar. Según contó el salteño, varias personas decidieron abandonar el hotel. “La gente comenzó a hacer check out y se iba del hotel”, señaló.
Ante el clima de incertidumbre, la familia decidió trasladarse en automóvil hacia Nerja, una localidad ubicada a aproximadamente una hora y media de Granada. Allí permanecieron mientras disminuía la intensidad de los movimientos.
La Alhambra, cerrada por prevención
El terremoto también alteró los planes turísticos de la familia salteña. Para este martes tenían previsto realizar una visita a la Alhambra, uno de los lugares más reconocidos de Granada, pero el recorrido fue suspendido como consecuencia de la actividad sísmica.
“A la tarde teníamos el tour por la Alhambra, pero suspendieron todas las visitas. Dijeron que nos reintegrarían el dinero”, explicó.
La decisión de cerrar preventivamente sectores del complejo histórico fue adoptada ante la continuidad de los movimientos. Las autoridades también dispusieron restricciones en otros edificios y espacios públicos para reducir los riesgos.
Las secuelas que dejaron los sismos
A pesar del temor, la familia salteña no sufrió heridas ni daños personales.
“Nosotros no. Vimos daños, pero sí vimos gente llorando y mucho nerviosismo por la situación”, contó el turista desde España.
Luego de pasar parte de la jornada fuera de Granada, la familia decidió regresar a la ciudad para pasar allí la noche y continuar con su viaje al día siguiente.
La actividad sísmica en Granada se mantiene desde los últimos días. El terremoto de este martes se produjo después de otro movimiento de mayor magnitud registrado durante el fin de semana, que también generó numerosas réplicas y daños en la zona.
Mientras las autoridades continúan monitoreando la situación, el relato de los turistas permite dimensionar cómo la sucesión de movimientos modificó en pocas horas la rutina de quienes se encontraban en Granada. Para una familia salteña que había viajado por vacaciones, el recorrido turístico terminó transformándose en una experiencia marcada por evacuaciones, cancelaciones y el temor ante la posibilidad de un nuevo terremoto.
Una nueva réplica de 3,3 volvió a sentirse durante la noche
La actividad sísmica no terminó con los movimientos registrados durante la mañana. Ya de regreso en Granada, el turista salteño volvió a comunicarse con El Tribuno para contar que una nueva réplica de magnitud 3,3 se hizo sentir durante la noche, alrededor de las 22.30.
“Otro terremoto en Granada, menos intenso que los de esta mañana, pero notable a las 22:30”, relató el salteño, quien continúa en la ciudad junto a su familia.
El nuevo movimiento volvió a poner en evidencia la continuidad de la actividad sísmica en la zona, luego de una jornada en la que habitantes y turistas tuvieron que evacuar edificios, modificar sus planes y permanecer atentos ante la posibilidad de nuevas réplicas.