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A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el expresidente de Estados Unidos George W. Bush presentó una exposición de 15 lienzos inspirados en sus recuerdos de aquella jornada que marcó la historia del país y dejó casi 3.000 muertos.
La muestra, titulada “Recordando el 11 de septiembre”, se exhibe en el museo presidencial de Bush en Dallas, Texas, y reúne obras en las que el exmandatario plasmó escenas posteriores a los ataques, además de momentos personales vinculados con una de las crisis más profundas que atravesó durante su gestión.
Bush tenía menos de ocho meses en la Presidencia cuando los aviones secuestrados por integrantes de la organización yihadista Al Qaeda impactaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, el Pentágono y un cuarto avión cayó en Pensilvania.
El día que cambió a Estados Unidos
La exposición comienza con una pintura de Nueva York luego del derrumbe de las Torres Gemelas. En el lienzo se observa el sur de Manhattan cubierto por una nube de humo gris, mientras al fondo permanece un cielo azul que contrasta con la tragedia ocurrida.
A través de sus pinturas, Bush recrea algunos de los momentos que quedaron grabados en su memoria: el instante en el que su jefe de gabinete le informó que un segundo avión había impactado contra el World Trade Center, su encuentro con familias afectadas por la tragedia, su presencia junto a bomberos de Nueva York y el discurso que brindó en la Catedral Nacional de Washington.
También aparece una escena junto a su padre, el expresidente George H. W. Bush, en una representación cargada de simbolismo familiar.
Un mensaje de unidad
Uno de los elementos que atraviesa la colección es la bandera estadounidense, que aparece en varias obras como símbolo de unidad y resistencia. En uno de los cuadros, la bandera ocupa gran parte de la escena sobre el Pentágono, uno de los objetivos atacados aquel 11 de septiembre.
Según la presentación de la muestra, las obras no buscan centrarse en el miedo o la destrucción, sino en la respuesta de la sociedad estadounidense frente a la tragedia.
“Estos son los momentos que el presidente Bush eligió pintar, porque son los que más recuerda: no el miedo, sino la determinación; no la desesperación, sino el instinto de los estadounidenses comunes y corrientes de unirse y ayudarse unos a otros”, señala la explicación de la exposición.
La pintura, una nueva etapa
George W. Bush gobernó Estados Unidos hasta 2009 y comenzó a dedicarse a la pintura tres años después de dejar la Casa Blanca. Su interés por el arte surgió inspirado en el ensayo de Winston Churchill “La pintura, mi pasatiempo”.