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Altas temperaturas y riesgos de sufrir un golpe de calor

La ingesta de agua y una alimentación acorde, cumplen un papel fundamental en la prevención. Se prevé para Jujuy temperaturas máximas de unos 30° esta semana
Miércoles, 31 de enero de 2024 01:04

Con las altas temperaturas y las actividades al aire libre propias del verano, los golpes de calor son una amenaza en esta época para los distintos grupos etarios de la sociedad. Es por eso que, en diálogo con El Tribuno de Jujuy, el médico Gustavo Echenique explicó cómo prevenir y qué hacer ante esa situación.

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Con las altas temperaturas y las actividades al aire libre propias del verano, los golpes de calor son una amenaza en esta época para los distintos grupos etarios de la sociedad. Es por eso que, en diálogo con El Tribuno de Jujuy, el médico Gustavo Echenique explicó cómo prevenir y qué hacer ante esa situación.

En primera instancia resulta clave definir que es un golpe de calor, como afecta, cuáles son sus síntomas y cómo afrontarlo. "Cuando hablamos de golpe de calor se trata de situaciones en las que el organismo aumenta su temperatura corporal a tal punto que los sistemas que utiliza el organismo para eliminar el calor comienzan a fallar, lo que se denomina hipertermia", definió.

La hipertermia severa se da generalmente como primer impacto en los extremos de la vida, bebés y adultos mayores. También en embarazadas, personas con enfermedades cardíacas, neurológicas y psiquiátricas crónicas. Y en el caso de los adultos jóvenes la hipertermia se da generalmente en aquellos que realizan actividad física prolongada.

El golpe de calor severo se produce cuando clínicamente la temperatura corporal supera los 39/40 grados y no se puede controlar produciendo dolor de cabeza, deterioro del nivel de conciencia, puede llegar a producir alucinaciones, debilidad, mareos e inclusive puede producir desmayos. Y esto trae también como consecuencia, un aumento importante de la frecuencia cardíaca y respiratoria, puede también tener impacto en la piel, tornándose roja o presentando sequedad.

"El ser humano tiene la capacidad de regular su temperatura de forma automática -teniendo en cuenta que su temperatura corporal oscila entre los 36 y 37,5 grados- y cuando la temperatura exterior es muy elevada como está pasando ahora en la provincia y supera a la corporal, el cuerpo humano puede perder esa autonomía para eliminar el calor. Y más aún cuando el ambiente tiene altos niveles de humedad ", explicó el también infectólogo.

Ante esta situación, destacó que la ingesta de agua cumple un rol fundamental en la prevención ya que le permite al organismo transpirar y enfriarse. Al respecto, detalló que un adulto sano debería consumir, en épocas de alertas como estas, entre 2,5 y 3,5 litros de agua por día. Hábito que no se cumple en adultos mayores.

Y que, en contexto general de la edad pediátrica, los bebés de hasta seis meses de edad reciben el líquido suficiente a través del pecho materno. Y superando esa edad, un equivalente serían entre dos y tres mamaderas de líquido por día, dependiendo la edad y peso del paciente, por lo que se sugiere consulta con el pediatra.

Destacó, además, que la alimentación es también fundamental en la prevención haciendo referencia al consumo de frutas y verduras por sobre las comidas grasas que son de digestión lenta.

Para el caso de los adultos jóvenes que realizan actividad física, indicó que deben evitar el horario de entre las 11 y las 16, ya que es el de temperatura crítica y de mayor impacto de la luz ultravioleta. Y evitar en estas épocas las actividades a la intemperie, y en lo posible en lugares cerrados con ventiladores o con aire acondicionado.

En esta línea, reforzó la indicación del consumo de agua en los niños que durante el receso de verano asisten al campo, a la pileta y realizan una variedad de actividades al aire libre en las colonias de vacaciones o en planes familiares.

Otra recomendación útil en cuanto a prevención es utilizar ropa liviana y sobre todo de algodón y de colores claros dado que los oscuros atraen el calor.

 

Qué hacer ante los síntomas

Respecto a los síntomas a través de los cuales se puede detectar un golpe de calor, el médico Gustavo Echenique explicó que se puede manifestar a través palidez de la piel, sensación de calor sofocante, calambres musculares, dolor de estómago y de cabeza. Puede producir además náuseas y vómitos y sudoración excesiva. Otro síntoma posible es el agotamiento y el cansancio pudiendo presentar el paciente mareos y hasta desmayos.

En los bebés, la piel puede tornarse rojiza o irritada con mucho sudor en el cuello, en el pecho, axilas y pliegues del codo. Y en caso de los niños de la primera etapa de la infancia, pueden tornarse muy irritables con llanto constante y sudoración profusa.

¿Qué hacer?

Resulta clave saber cómo actuar cuando una persona de nuestro entorno está padeciendo un golpe de calor. Lo fundamental es actuar rápidamente y trasladar al paciente, en lo posible, a un lugar fresco y ventilado. Eliminar las prendas de vestir pesadas y que puedan elevar su temperatura corporal. El paso siguiente es bajarle la temperatura ya sea con hielo, baños fríos y suministrarle agua fresca.

Estas son medidas fundamentales que deben aplicarse hasta que la persona sea llevada a una guardia o reciba la visita de un médico o ambulancia.