"Afirmar que el coqueo es casi drogarse es como afirmar que, el que come uva es un alcohólico. Para que la hoja de coca se convierta en cocaína hace falta un proceso químico (con precursores), al igual que la uva se convierta en vino. Hay que ser muy inculto para afirmar eso del coqueo". Los conceptos pertenecen al gobernador Gerardo Morales, quien sentó su posición en torno a la cuestión que se dirime a nivel nacional. "Masticar hojas de coca es una costumbre ancestral de los pueblos indígenas, es una tradición milenaria del Norte argentino y de toda la América andina. Perdura en nuestros días y hace una práctica en toda la sociedad jujeña. Es una herencia que representa nuestra identidad vinculada con la naturaleza, con la Pachamama. Pero también, esta hierba, es una forma de vincularnos con la tierra y con la energía. Asimismo, posee diversas cualidades alimenticias y medicinales. Jujuy, es un territorio con una gran riqueza cultural y, cuando hablamos de nuestras tradiciones y costumbres, así como profesamos un profundo respeto por la Madre Tierra, también tenemos el hábito de coquear. Durante el ritual a la Pachamama, las hojas de coca son una ofrenda que nos acompaña en ese momento tan espiritual". Refirió que la Organización de las Naciones Unidas acepta el consumo de hoja de coca y manifiesta que no es una droga. En tanto que la Organización Mundial de la Salud expresa que el masticado de la hoja de coca no daña la salud. En nuestro país, la Ley Nacional Nº 23.737,dice que "la tenencia y el consumo de hojas de coca en su estado natural destinado a la práctica del coqueo o masticación, o a su empleo como infusión, no será considerada como tenencia o consumo de estupefacientes".

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Encuesta

¿Estas de acuerdo con las modificaciones de la ley de Educación Sexual Integral?

Importante ahora

cargando...