Una película, comedia chispeante que terminó siendo de culto, en la que muchos personajes competían en una desenfrenada carrera por hacerse de un tesoro ajeno, se estrenó en 1963 bajo el profético título de “El mundo está loco, loco, loco”. Hoy, 55 años después, si se filmase cualquiera de las insólitas realidades que nos toca atravesar, el título sería igualmente válido, aunque pasando de la comedia casi a las tragedias urbanas que se han naturalizado. En el gran mundo, el rubio norteamericano Donaldo Trump y el gordito coreano Kim Jong-Un, compiten por las redes sociales, como dos adolescentes estúpidos, desafiándose a comprobar quién lo tiene más poderoso. (Al botón que activa sus arsenales nucleares). Ojalá que nunca lleguen a probarlos. En el área de cabotaje, mientras los precios  de la electricidad, supermercados, gas, prepagas, celulares, naftas, (y hasta el boleto del transporte público de los porteños que siguen pagando una miseria subsidiados por los giles de todo el interior del país) suben sin solución de continuidad, el gobierno insiste en mostrar cifras de crecimiento y bonanza con un estilo que cada día se parece más al relato K. El dólar pega sustos a los cardíacos y a los pequeños y medianos empresarios, mientras el equipo económico para evitar caer en un descrédito mayor justo en la mitad de la gestión, volvió a correr el arco más para disimular un fracaso detrás de una “corrección de pautas”. El país está complicado. El ejemplo en plenas vacaciones es terminante: el “medio pelo argentino” que puede veranear se va al exterior, sólo las franjas más acomodadas, pueden hacerlo en los centros turísticos argentinos, pagando precios argentinos. Mientras estos temas pesan en el día a día, el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña deslumbró al país declarando que “aún no ha puesto energía en su posible candidatura a presidente”, los legisladores comenzaron a hablar de nuevo de elegir un Defensor del Pueblo de la Nación, cargo que lleva nueve años vacante (total, quién necesita un Defensor del Pueblo en Argentina!) luego de otro intento fallido que dejó freezados a los candidatos Humberto Roggero, Alejandro Amor y Jorge Sarghini. A ellos se agregarían ahora los nombres de Graciela Ocaña y Margarita Stolbizer. Y otros diputados preocupados se preparan para otro histórico debate donde obviamente aprobarán en semanas más, una reforma laboral que sí seguramente será histórica como ya lo es la reforma previsional vigente. Menudean despidos, bajo el legal argumento de contratos que terminan y no se renuevan, tanto a nivel nacional como en Jujuy, en medio de un denso y extraño silencio por parte de la mayoría de la dirigencia sindical.

         Inversamente proporcional a las subas y los escándalos y a la conmoción de las última semanas del 2017 y la primera del 2018, la figura del presidente Mauricio Macri cayó diez puntos y encendió luces de alarma en el gabinete y los asesores de imagen. Curiosa y oportunamente, aparecieron otras noticias.

 

Las coincidencias

Pero así como una noticia tapa a otra, una situación de conmoción, sucede a otra. Casi como por causalidad a nivel nacional aparecieron en escena las detenciones del casi desconocido pero poderoso señor Marcelo Balcedo, un dirigente gremial de aquellos, dueño de una flota de los mejores automóviles del mundo, aviones, joyas, dinero, propiedades suntuosas, que hasta tiene una esposa que adorna su dentadura con incrustaciones de diamantes que relucen cada vez que sonríe. Ni Cleopatra lo hubiera imaginado. Balcedo conduce un gremio en La Plata (SOEME), pero reside en Uruguay, donde todos creían que era un capo narco (es que los parecidos son asombrosos) y donde permanece preso esperando la extradición encomendada por la AFIP y la rediviva justicia argentina. Ahora, casualmente apareció otro caso resonante: un ignoto empresario, Andrés Stangalini, blanqueó más de 136 millones de pesos, lo que según la legislación vigente no sería notica, sin embargo cobra notoriedad, porque el millonario en cuestión está muy cercano a Víctor Santamaría, poderoso y multimillonario dirigente del Suterh (gremio de los porteros), propietario de un multimedio K, y otro gremialista del círculo de favoritos de la expresidente CEFK. Aquella detención como esta investigación, causaron tanta conmoción, que casi todo lo demás, pasó a un borroso segundo plano y hasta muchos creen que ya se comenzó a olvidar.

 

A nivel local

    Jujuy no le va en zaga a la “moda de la conmoción”. El doloroso caso de Matías Puca, aquel carrocero maimareño que murió atropellado por un asesino al volante que se dio a la fuga una madrugada de Septiembre del 2017 en plena fiesta de los estudiantes, sigue conmocionando a los jujeños. Más de tres meses después, en los que la justicia jamás atinó a lograr información correcta y precisa, en los que dio informaciones confusas e incompletas y terminó ofreciendo recompensas y hasta interpelando a la población por su “falta de compromiso con el caso”. Finalmente las redes sociales que a veces muestran su utilidad, parecen haber logrado movilizar el caso. Las versiones en esas redes, se viralizaron al punto que los supuestos involucrados en el caso, debieron presentarse ante los jueces y salir públicamente a ofrecer explicaciones. Obviamente, con la rotunda negativa a cualquier tipo de responsabilidad fue la respuesta a la sensación fuertemente instalada en la población que se trataba de un hecho protagonizado por “hijos del poder”,a los que se les dio demasiado tiempo y se protegió mientras se “acomodaban los acontecimientos”. La reacción de los supuestos involucrados en el episodio, obliga a darles la derecha, al menos mientras la justicia sigue investigando y hasta que pueda ofrecer a todos los jujeños alguna respuesta concreta y real de todo lo que ocurrió aquella fatídica mañana. Hay imputados por encubrimiento, sospechosos, celulares investigados, personas que están bajo la lupa de los detectives. Mientras la espera continúa, quedan al menos dos conclusiones a medio camino: la primera es la declaración de la madre de Matías. “Siento mucha bronca. Siento que se burlaron de nosotros todo el tiempo, siento que nos ocultaron información desde un primer momento” dijo Fabiola Zerpa. Sin embargo, su dolor no le impidió afirmar: “Tengo esperanzas de que se haga justicia”. Directamente afectado por el caso, el gobernador Gerardo Morales salió al cruce de las noticias. “La Justicia está cerca de resolver el caso”, dijo el GM, y abogó por que esa justicia llegue a quien sea, “caiga quien caiga, más aún si son funcionarios”. Y como no podía ser de otra manera, aprovechó para deslizar el ingrediente político, recordando no sin razón, que “en años anteriores, en Jujuy ocurrían cosas parecidas que nunca se esclarecieron”La segunda conclusión, es que como efectivamente hay funcionarios supuestamente involucrados, a los que la Justicia tendría apuntados, hubiera sido de esperar alguna mínima reacción ética de ellos, no sólo ante la gente de Jujuy sino también para que liberasen al GM de la carga de tener que sostenerlos, pagando él los costos aunque sea de una incipiente presunción de delitos cometidos. Pero permanecen en ocultos, en silencio, quizás sin darse cuenta que el GM, ya no es inoxidable, como en los dos años que pasaron. De todos modos, si la Justicia los exculpa y libra de sospechas, la reparación pública y privada, siempre llegaría a tiempo. El caso, como se dijo, estremece y conmociona. Y simultáneamente, ocurrieron otros episodios que casi sobrepasaron a éste con su escandalosa nueva vigencia.

 

Otro megaoperativo

          Un inédito megaoperativo de la Justicia y la Policía allanó 21 propiedades, secuestró lujosos automóviles, motocicletas, cuatriciclos, aparentemente mal habidos, con dineros provenientes de fondos públicos que la organización Tupac Amaru desviaba a empresarios constructores amigos. Se allanaron viviendas particulares, locales comerciales, depósitos, y en el summun del operativo, hasta se detuvo a un reconocido profesional jujeño, que aparentemente intentaba escapar de la inminente requisa policial, llevándose un bolso con dinero y joyas. El contador en cuestión, rápidamente bautizado como “el Lopecito jujeño”, estuvo preso un par de días. Eso no fue todo.

         Faltaba un nuevo capítulo de excavaciones en adyacencias de las cabañas del Yatch club del dique La Ciénaga, zona otrora regenteada y controlada por la Tupac. Máquinas retroexcavadoras irrumpieron en el predio, y curiosamente, cavaron casi en los mismos lugares donde ya se habían cavado antes sin encontrar nada. Pero curiosamente, esta vez varios perros especializados en búsquedas, fueron enviados a olfatear los huecos y la tierra desplazada, lo que hizo suponer que hasta se estaría buscando algo más que bolsones con plata o documentos. El hermetismo informativo, mezquino hasta en el momento de una conferencia de prensa, evitó detalles sobre el tema.

       El caso es que se reflotaron los viejos expedientes, las historias de la era de los bolsones y el Banco Nación sucursal Jujuy, y mucho más atrás en el tiempo, volvieron al primer plano, viejas escuchas y grabaciones subrepticias, que habrían involucrado a funcionarios, ex funcionarios, empresarios y amigos y ex amigos del poder, en turbios manejos de los fondos del estado y de los mecanismos de pago y cobro de la obra pública. A pesar del tiempo transcurrido, nada de eso pudo ser explicado todavía, ni por la Justicia ni por la administración del estado. Y, naturalmente, si hay culpables o corruptos, todos ellos siguen transitando libre y alegremente por la Provincia, tomando el café cotidiano en las confiterías de siempre, confundidos con los demás ciudadanos, empresarios, funcionarios y trabajadores, que nada tuvieron ni tiene que ver con actos delictivos. Mirando esta realidad, debemos ratificar la admiración por el también  profético Enrique Santos Discépolo, cuando en su ars cumbre “Cambalache” en ya 1934, rezaba: “No hay aplazaos, ni escalafón; los inmorales nos han igualao, si uno vive en la impostura, y otro roba en su ambición, da lo mismo que si es cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón.”

 

Un año  más…

       Volviendo a hoy, la Justicia, seguirá trabajando y quizás, este año, ayude a que entre jujeños nos conozcamos mejor. El Superior Tribunal de Justicia, con la aprobación de los jueces José Manuel del Campo, Clara Falcone y Silvia Bernal, anunció que ha prorrogado otro años (hasta el 16 de febrero del 2019) la posibilidad de que la señora Milagro Amalia Ángel Sala de Noro, siga con prisión preventiva. Y también ha ratificado la competencia de la justicia de Jujuy para los temas que se ventilan a partir de los supuestos casos de corrupción de la Tupac y sus socios. Como consecuencia de ello, ya han comenzado a aparecer voces exigiendo a los jueces, especialmente al juez de control Isidoro Arzud Cruz,  cárceles y castigos para muchos. Pero, obviamente, aunque el clamor social sea llegar a saber todo, lo importante siempre será que primero se separe el ansia de justicia, de la sed de escarnio. Sólo así, se llegará a la verdad verdadera. Aunque esto suene a Perogrullo.

    Para este comienzo de año, los periodistas no se pueden quejar. En Jujuy hubo hasta exceso de información y falta todavía en estos días, la visita del Presidente Mauricio Macri y el ministro Rogelio Frigerio, para anunciar formalmente el esperado arranque de la zona franca en Quebrada y Puna; el lanzamiento de la Televisión digital abierta en La Quiaca y la extensión de los 4-G hasta la frontera; y que se haga realidad la demoradísima reconstrucción final del pueblo de Volcán, a un año de la tragedia natural que lo arrasó. Falta sacar de la persistente nebulosa al ingenio La Esperanza que hoy mismo espera por su interzafra. Falta confirmar el detalle la posibilidad de un importante viaje del GM a medio oriente, donde intentaría colocar a Jujuy en el radar de inversiones sorprendentes. Falta ver cómo acometen los gremios locales la defensa de los empleados públicos a los que no se les están renovando añosos contratos, y de qué manera enfrentan en semanas más el combate paritario, sabiendo ya que GM se plantará en un tope del 15%, en sintonía con la orden nacional de MM.

 

      Y la conmoción volvió al país, a la provincia toda y especialmente a esta ciudad. Y en las primeras horas del año. Este 2018 será terrible, porque aún sin ser un año electoral, todos, se juegan todo. La conmoción parece haber llegado para quedarse, pero será importante tratar de salir de ella para vivir en paz. Los gobiernos de MM y de GM hasta ahora han tenido notable éxito en alejarnos del pasado reciente. Pero todavía les falta encontrar con el mismo éxito una alternativa creíble para el futuro que enamore y entusiasme. En la tradicional mesa de café del mentidero de calle Belgrano que esta columna consulta desde hace tantos años, se desató esta charla el sábado al mediodía: Contertulio 1 (radical histórico): “Hasta aquí venía sirviendo la máxima acuñada por el pensador y analista peronista Julio Bárbaro: ´Cuando me enojo con Macri, me acuerdo de Scioli, y se me pasa´. Y en Jujuy decimos cuando me enojo con el GM, pienso en MS y también se me pasa”. La respuesta del contertulio 2, (peronista histórico), fue más breve. “Si. Tenés razón. Eso era así, hasta aquí”.

 

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