"Visitación", la nueva muestra de la artista Cecilia Espinoza

En el Museo Histórico Provincial, se presenta la muestra "Visitación", la segunda que en estos meses vimos de Cecilia Espinoza, luego de "Selva", que estuvo en "Culturarte".

"Visitación" es una muestra pero también es una instalación: con obras individuales e identificables. La idea de la propuesta puede hacer pensar en una forma personal de expresar lo religioso, pleno de símbolos sugerentes que remiten, de alguna manera, a santitos reinterpretados. Puede hacer pensar, también, en un sueño. Lo que Cecilia Espinoza traza es un camino que comienza por un mapa sudamericano en el fondo, armado con lanas teñidas, para iniciar el ascenso, en el otro extremo, con cintas de colores como las del Senhor do Bonfim. A un lado, peces y aves en picote negro y bordados. En medio, en el camino, el relato del sueño o de la procesión.

Los santitos no tienen rostro pero no por ello dejan de tener personalidad. Si el rostro es la máscara del personaje, estas imágenes lo componen con claridad: uno está cubierto por billetes como exvotos, otro es casi un Equeco y el de más allá tiene el torso cargado de emoticones, uno viste los lápices y pinceles de un artista plástico, aquel plumas y lentejuelas, ese otro cascabeles y espejos, uno lleva poncho de páginas de "El Quijote" y "Un Viaje al Centro de la Tierra", signos de pregunta, rosarios y estampitas. Son acaso la descripción de toda una familia.

MUSEO HISTÓRICO PROVINCIAL / LA MUESTRA PERMANECERÁ HASTA EL 22 DE DICIEMBRE.

Adelante, cerca ya de las cintas a cuyos pies juega un perrito negro de despacho, hay escaleras surreales, como en mesa de ofrendas pero no de pan sino de alambre forrado, por las que suben hombrecitos deshojando flores. Lo expresionista de las escaleras hace pensar en que su subida es difícil, y podría creerse que huyen de las imágenes que vienen del mapa sudamericano.

Fernando Pessoa decía que "lo que el pagano acepta de mejor grado del cristianismo es la fe popular en los milagros y los santos, el rito, las romerías". Espinoza parece aprovechar esa fascinación por lo exterior de la religión para hablarnos de una cultura del entorno pero también de recuerdos personalísimos, y en el conjunto cada espectador pareciera tener la libertad de sentir de modo distinto, aunque siempre agradecido por sus dotes creativos.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Espectáculos

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...