"Hay un interés creciente en producir bananas en Salta y Jujuy"

¿Cuál es el balance de las acciones del Inta en una fecha como ésta de aniversario?

-Como balance se logró conformar una cartera de proyectos todo este tiempo, hace dos años, atendiendo a problemas y oportunidades que la sociedad le señaló al Inta a través de distintos consejos. En los consejos participan las entidades del sector agropecuario, Federación Agraria, Sociedad Rural, Movimiento Crea, Confederaciones Rurales Argentinas, los gobiernos de Salta y Jujuy, las universidades de ambas provincias relevando problemas y oportunidades. En un proceso de priorización se armó una cartera de proyectos que espera financiarse en 2020, porque lo que caracterizó al Inta en estos últimos dos años al menos fue un desfinanciamiento y muchas restricciones presupuestarias, como todos los organismos del Estado.

¿Qué le significó al Inta ese desfinanciamiento, tuvo que suspender alguna línea de trabajo?

-Tuvimos serias limitaciones para poder estar en territorio para acompañar a los productores, para organizar eventos, porque el desfinanciamiento y el mandato de gobierno era concentrar los esfuerzos en la elaboración de esa cartera de proyectos que no se han financiado. Y solamente han recibido muy pocos recursos para algunas actividades críticas como sostener las coleccione y ensayos que hay en las estaciones experimentales. Hablamos de las Estaciones Experimentales de Salta, Abra Pampa, Jujuy y Yuto.

Ustedes venían trabajando, al menos en Yuto en frutos exóticos, en innovaciones, ¿Cómo se avanzó?

-Cada estación experimental tiene su especificidad, su expertise. En el caso de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Salta todo lo que tiene que ver con el desarrollo ganadero, legumbres, cultivos extensivos; en el caso de la Experimental de Yuto los frutos tropicales, la horticultura, el tema forestal tanto del bosque nativo como la forestación, y en el caso de Abra Pampa trabajamos la temática de cultivos andinos, también la producción ganadera de camélidos, llamas y vicuñas. Además hay acciones, proyectos que tienen que ver con cuestiones transversales como la gestión del ambiente, la producción sustentable, la calidad vegetal y animal, el valor agregado en origen que son fundamentales. El Inta fue mutando con el paso del tiempo y es una institución que si bien nació para mejorar la vida rural y la producción agropecuaria, hoy el desafío es trabajar para la innovación en el sistema agropecuario, agroalimentario y agroindustrial.

¿En ese sentido, qué avances importantes han tenido en cuanto a innovación que se pueda aplicar, en los pequeños productores o también a medianos y grandes?

-El Inta trabaja con todos, pequeños, medianos y grandes, y tiene estrategias diferentes. Con los grandes hace convenios, o trabaja en grandes entidades, y con los pequeños ayuda en forma más asidua, hay un apoyo por ser justamente quienes más demandan. Es importante señalar que Inta trabaja con todos. Y como resultados, en el caso de pequeños productores, hay muchos proyectos que le permitieron el acceso al agua, a construir cisternas de agua; eso se hace en alianza con el Ministerio de Desarrollo Social. En tecnologías todo el manejo integrado de plagas, en muchos cultivos se ha hecho un trabajo muy importante; el desarrollo de nuevas formas de gestión agropecuaria porque también hay grupos de socio-economía que aportan en ese sentido. En tabaco se han hecho investigaciones importantes en riego por goteo, conservaciones del suelo, varias líneas de trabajo.

En Yuto tenían desarrollos en torno a frutos tropicales, mango, papaya, ¿se ha podido trasladar a la práctica, a productores?

-Con el ejemplo de los cultivos tropicales, en cuanto al tema mango desde el Inta de Yuto se llevó adelante un plan de promoción del cultivo junto a la provincia de Jujuy, el municipio de Yuto, y se ha logrado incrementar la superficie cultivada. Es importante que el trabajo de Inta Yuto sea aprovechado por otras regiones del país sobre todo del NEA y productores de Formosa, Corrientes suelen referenciarse con la experimental. Hoy el Inta tiene un gran desafío en acompañar el incremento de la producción de banana nacional, por los problemas con los países limítrofes, el caso de los problemas con Chile impide el ingreso de la banana ecuatoriana que ingresaba por el Pacífico, y en el caso de Bolivia que tuvo problemas de producción. Hay un interés creciente en producir bananas en Salta y Jujuy, sumado a que no hiela, hay un desafío importante de que el Inta acompañe, tiene información del manejo agronómico, sobre pos cosecha, y allí hay un aporte importante que puede hacer la institución. El Inta tiene previsto acompañar el desarrollo del cultivo de banana que hoy muchos productores lo están llevando adelante, en Fraile Pintado, Yuto y Palma Sola, es un gran potencial.

También se trabajó en la recuperación de la selva pedemontana...

-Mediante Ambiente de Nación (Ministerio) Jujuy es una provincia con protagonismo en trabajo que tiene que ver con la restauración de bosques nativos que han sido degradados por incendios o sobreexplotación. Ahí el Inta Yuto implementa proyectos, sobre todo con foco en la cuenca de Caimancito, para investigar, generar información que sirva a los productores, de ver de cómo se recupera, regenera y enriquece la selva del bosque nativo.

En cultivos andinos, ¿hay alguna línea que lo aborde quizás en Abra Pampa o La Quiaca?

-Sí, el cultivo andino es un eje de trabajo muy fuerte de Inta; existe un cluster de quinua donde participa fuertemente la institución. En el día de ayer (por el martes) se realizó un encuentro del programa Procanor, que apoya la agricultura familiar, y el Gobierno de la Provincia a través del Ministerio de Desarrollo económico y productivo priorizó el trabajo con cultivos andinos y camélidos, hay papas andinas y quinua. Hay un trabajo importante del Instituto de la Pequeña Agricultura Familiar que está en Hornillos, y allí existe una planta piloto con maquinaria desarrollada por Inta de procesamiento de la quinua, selección, desaponización, el cluster metalmecánico en Palpalá, un trabajo importante. La mayoría de los trabajos del Inta no son en soledad, son en articulación con otros actores donde está la Provincia, la Universidad Nacional de Jujuy (Unju) y el Senasa.

¿En camélidos cómo trabajan?

-Es un trabajo similar, tiene la misma densidad que el trabajo que se hace en cultivos andinos. En el caso de camélidos hay dos dimensiones, la cuestión de la vicuña que es un recurso natural, el Ministerio de Ambiente tiene una articulación muy fuerte con el Inta en los chakus y las esquilas. Y el trabajo con llamas no sólo a nivel de las fibras sino también en el aprovechamiento de la carne, la realización de chacinados, que ya hay organizaciones importantes de la provincia que están con esta producción.

¿Y cuáles son los desafíos del Inta ahora, además de la promoción del cultivo de banana...?

-Los desafíos del Inta tienen que cumplir con sus tres objetivos esenciales con mejorar las condiciones de vida de la población vinculada al sector agropecuario, generando negocios inclusivos y que sean rentables, que tengan una vía económica en la producción agropecuaria en forma sostenible. Por otro lado, el desafío del Inta es que todas las producciones tienen que ser sustentables, no se puede negociar, por ello hay trabajos en temas agroecológicos, producción orgánica y en tener buenas prácticas agrícolas. El tercer objetivo es la inclusión social, en su trabajo contribuye a la generación de puestos de empleo, directo por el desarrollo de alguna actividad o de servicios o agregado de valor.

¿Y en este contexto económico, hubo más demanda de programa de huerta en comunidades?

-Ese es un trabajo que lleva más de 25 años la implementación del programa Pro Huerta, huertas comunitarias, escolares y también familiares para la población más vulnerable. Ahí hay que destacar también un trabajo importante con las comunidades de pueblos originarios en la zona de Chalicán, la población jujeña guaraní y la originaria de la Puna. Se asiste con capacitaciones para la producción de alimentos saludables en el hogar. Y trabajando el tema de Pro Huerta logró proyectos para acceso al agua, y el programa Permer para que en zonas alejadas de redes eléctricas puedan contar con paneles solares. Hay dos Experimentales en Yuto y Abra Pampa, La Quiaca, Humahuaca, Hornillos, Palma Sola y San Pedro de Jujuy, y esas oficinas donde hay técnicos de Inta son plataformas donde también se permiten implementar otras políticas públicas de desarrollo social, energía, etc.

¿Con este desfinanciamiento, tuvieron que reducir investigadores o programas?

-En estos últimos cuatro años no hubo ningún despedido en el Inta en el país, sí se congelaron las vacantes, a medida que se jubilaban algunos agentes o había disminución por renuncias o fallecimientos, eso se ha congelado y no se puede reponer. Se espera que se pueda revertir con la posibilidad de incorporar en puestos críticos, para no tener que cerrar laboratorios y oficinas. Salió adelante la institución como otros organismos del Estado, porque la ley fue pareja en cuanto a reducciones operativas en varios organismos públicos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...