Si querés ser como pocos, leé mucho

POR LIGIA DIONE MIRALLES. Si hay algo que agradezco a mi padre, es el haber inculcado en mí el hábito de la lectura.

Ya sea que nos guste leer libros, periódicos, revistas o diversos artículos, en forma impresa o digital; siempre es importante que esta actividad forme parte de nuestra vida. La lectura sin duda alguna tiene múltiples beneficios.

Leer nos ayuda a organizar mejor nuestras ideas para transmitirlas a los demás, ya sea hablando o escribiendo; por lo general las personas que leen, se les facilita más la escritura que a quienes no lo hacen.

Leer historias llenas de fantasía, amor, ciencia ficción o aquellos clásicos de la literatura, nos llevan a recrear las escenas en nuestro pensamiento; este es un buen ejercicio para tener una imaginación más hábil al momento de ser creativos.

Nos sirve para enriquecer el vocabulario, y a algunas personas las ayuda a mejorar su ortografía y gramática.

Un buen contenido, puede influenciar en nuestra vida de forma positiva; así como el ejercicio ayuda a transformar el cuerpo, la lectura nos ayuda a transformar nuestra mente, encontrando un mejor equilibrio y desarrollo emocional.

Círculo virtuoso

Procura darle tiempo a las palabras y a las historias, lo cual se convertirá en un círculo virtuoso que te dará oportunidad de ver cosas que no habías visto porque las ignorabas.

Cada libro, es como un prisma que nos ayuda a ver las cosas en otros colores, por así decirlo.

Cada vez que leemos un texto, es como si estuviéramos teniendo un diálogo muy íntimo con el autor, vemos lo que él ve, escuchando lo que él escucha y hasta a veces podemos oler lo que él huele.

Es un medio para escaparnos por un momento de la realidad y emprender un viaje hacia otras épocas, hacia otros mundos, donde a veces nos encontramos en el medio de una historia intrigante y apasionada, donde se ven envueltos todos nuestros sentidos, y con la ventaja que podemos volver a encaminarnos en este viaje cuantas veces lo deseemos.

Todo esto nos abstrae de la rutina, nos libera de algunas de nuestras cadenas y muchas veces nos hace cuestionarnos sobre creencias y actitudes.

Leer es fascinante. Sin embargo, hacerse del hábito no es sencillo ya que requiere de tres recursos invaluables que son claramente escasos, pero que si los buscamos, seguro los encontramos en nuestro día a día: tiempo, silencio y espacio.

Aún con problemas económicos y escasez de tiempo podés siempre leer un poco cada día, para crear un hábito que nos beneficiará a todos. Aprenderemos a apreciar las diferencias, a ser más críticos y a querer saber más.

Por último quiero dejarte una invitación; leé en pareja, en familia, a solas, escuchando música suave, disfrutando un buen vino, sentado en un cómodo sofá, recostado en la cama, lento o rápido, tomando nota; lee como quieras, y si aún no lo hacés, nunca es tarde para empezar. Namasté. Hasta la próxima. Mariposa Luna Mágica

 

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