Santa Fe
Un chico de 12 años fue encontrado asesinado de 30 puñaladas en un descampado
Diego Román desapareció cuando volvía del colegio y toda la ciudad se movilizó para buscarlo. Al cuerpo, que estaba totalmente desnudo, le cortaron los genitales.  

El cuerpo de un menor de 12 años que era intensamente buscado desde el miércoles fue hallado la medianoche del jueves en un descampado del Barrio Mocoví, en la ciudad santafesina de Recreo. Identificado como Diego Román, los peritos forenses determinaron que el chico, que estaba completamente desnudo, fue apuñalado 30 veces y tenía cortado los genitales. 

De acuerdo a los datos recavados en el lugar del hallazgo, policías y el fiscal de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Andrés Marchi, coinciden en que es muy alta la probabilidad de que el pequeño haya sido asesinado en otro lugar, y luego su cuerpo trasladado hasta el baldío. 

La familia de Diego había denunciado su desaparición el miércoles por la tarde en la Comisaría 16 de Recreo, cuando advirtieron que pasaban las horas y el nene no regresaba del colegio. Desde entonces la policía local, bomberos y la guardia urbana comenzaron a movilizarse en su búsqueda. Hicieron rastrillajes tanto en la Ciudad como en las zonas rurales de los alrededores.

Se realizaron entrevistas a vecinos, amigos, maestros y familias sin ningún resultado positivo. Finalmente, el cuerpo fue hallado por el vicepresidente del Club Social Central Oeste, donde el chico jugaba al fútbol, en las últimas horas de ayer según informaron fuentes policiales. Estaba en un pastizal de Mateo Booz y Menchaca.

Según los peritos, el chico llevaba fallecido entre 12 y 24 horas antes del hallazgo. Además de las heridas de arma blanca, también presentaba mordeduras de perros. El pantalón corto rojo y la remera mangas largas blancas que vestía Diego cuando salió de su casa el miércoles estaban en la escena, arrojados a un costado del cuerpo. Sólo llevaba puestas las zapatillas blancas. 

El niño vivía con su papá, la pareja de éste, sus hermanos y medios hermanos de los cuales muchos iban al mismo colegio. Eran 10 personas las que compartían una vivienda a media cuadra de la Escuela 1338, Coom Caia, donde también almorzaba en el comedor. Desde el establecimiento educativo describieron a la pareja a cargo de Diego como "familiares presentes", y señalaron que nunca advirtieron señal alguna de que estuviera en peligro. 

“Nada nos hizo pensar que estaría en peligro. También nos llama la atención el hermetismo de sus compañeros y amigos; tal vez saben algo y callando piensan que lo protegían”, le afirmó Valeria, directora de la escuela al medio Aire Digital. La docente confirmó que el miércoles Diego asistió a clases, luego estuvo en el comedor y después ya no lo vieron más.

De los diversos testimonios que se recogieron entre sus compañeros se desprende que después de clases el chico estuvo jugando con unos amigos en el Barrio Cruz Roja, y que más tarde les refirió que se iba a ir por si lo andaban buscando. 

Quien tampoco encuentra consuelo es su mamá, María, quien habló con el mismo medio y señaló al padre de Diego y a su actual pareja como los responsables de su muerte.

Separada del padre de Diego y de sus tres hermanos desde hace cuatro años, María reside en la localidad de Alejandra y denuncia que hace cinco meses que su ex le impide tener contacto con sus hijos.