EDUCADOR CONDUCTUAL / ORLANDO LÓPEZ PROMUEVE LA EDUCACIÓN DE LOS PERROS.

-¿Cómo trabaja un educador conductual y qué cambios se pueden lograr en una mascota?

-Yo trabajo más que nada con las emociones del perro, porque es un ser vivo que tiene sentimientos y emociones y al igual que el humano, que muchas veces está mal anímica o emocionalmente, el perro también puede vivir esas situaciones y es ahí donde entramos los educadores conductuales, porque el perrito puede empezar a tener problemas de conducta. A veces los perros que están estresados, por ejemplo porque no los sacan a pasear, entonces empieza a ponerse mal emocionalmente y eso puede derivar en conductas indeseadas, como ser agresivos con personas u otros perros, o rompen cosas del hogar, y muchas veces los tutores (nosotros hablamos de tutores, no de dueños) no ven el trasfondo de esa conducta, no ven cuál fue el detonante y eso es lo importante para poder corregir esa mala conducta. Nosotros tratamos que la gente tome conciencia desde el primer momento en que van a adquirir un perro, que tengan bien en claro para qué lo quieren y si van a poder cubrir todas las necesidades básicas del animal, porque si no lo hacemos en algún momento el perrito va a tener algún problema de este tipo.

-¿Ante alguna mala conducta, cómo se la resuelve? ¿Siempre se pueden modificar esas malas conductas?.

-Todo se puede modificar, todo se puede tratar, hay casos que requieren más tiempo que otros, dependiendo la gravedad del caso. A veces la gente quiere cambiar en pocos días o en un mes lo que viene pasando hace tres o cuatro años atrás, y no se puede modificar una conducta tan reafirmada en poco tiempo, muchas veces prefieren no hacer el tratamiento porque es costoso y lleva mucho tiempo, entonces optan por deshacerse del perro. En esos casos nosotros, desde la Escuela Canina Jujuy, evaluamos el caso, buscamos conocer el origen de esa conducta indeseada y para eso no solo tenemos en cuenta al animal sino a todo el entorno que convive con él, porque el detonante suele tener su origen en la casa.

-¿Importa la edad del perro o a cualquier edad se pueden corregir malas conductas?

-No es lo mismo tratar un cachorro de seis o siete meses que un perro de dos o tres años. A un cachorro se lo puede educar, en cambio a los adultos hay que rehabilitarlos porque ya tienen una conducta preestablecida que viene de muchos años. Es lo mismo que pasa con las personas, por ejemplo si intentamos cambiar la dieta, mientras más grande nos hacemos es más difícil cambiar hábitos, no se cambia de la noche a la mañana. En el caso de los perros hay que hacer una rehabilitación y una desensibilización del problema, y para eso se trabaja sistemáticamente, despacio, de a poco, dándole premios para que ellos vayan asociando una determinada acción con algo positivo, como es el premio que puede ser comida o caricias.

-¿Qué pasa con los perros callejeros que ya tienen sus mañas? ¿Se pueden corregir?

-Si, se puede rehabilitar. En estos casos muchas veces el problema es que la gente que adopta perros abandonados cree que porque han sufrido hay que darles mucho amor y lo hacen excesivamente, y ahí se termina cayendo en la humanización; trastornan la mente de un perrito, la confunden y lógicamente empiezan a haber problemas. Si bien ellos necesitan amor y que los cuidemos, les tenemos que dar el lugar que ellos tienen de perro, son parte de la familia pero tienen que saber quién es el líder y nos tienen que hacer caso.

-¿Cuán grave es humanizar a un perro?

-Uno de los grandes errores que comete la gente es humanizar al perro, y con eso lo único que hacemos en confundirlo. Cuando traemos un perro a la casa lo hacemos para que nos cuide y nosotros proveerle sus necesidades básicas, pero muchas veces pasamos ese límite y queremos un perrito para que cubra nuestra parte emocional; hay gente que no puede tener niños y adopta un perro y lo termina humanizando, y ahí es cuando empiezan los problemas, porque el animal empieza a creer que es un humano más, cuando no lo es. A veces las personas les hablan a sus mascotas y en realidad ellos no entienden lo que le decimos, solo asocian el lenguaje corporal, el tono de voz.

-¿El proceso de rehabilitación es igual para todos los perros o depende de la raza?.

-Una vez que detectamos cuál fue el detonante de la mala conducta, generalmente armamos un plan de trabajo de acuerdo a la edad y raza del perro y al problema que tenga. Hay que tener en cuenta también que, en el caso de los mestizos, muchas veces son cruzan con algún perro de raza; por ejemplo pitbull, y ahí el riesgo es que pueda tener en su genética problemas de conducta agresiva que el cachorro puede llegar a heredar; es por eso que hay que tener mucho cuidado cuando se adquieren perros rottweiler, pitbull, doberman, porque pueden heredar esas conductas cuando sean más grandes y en esos casos se trabaja de otra forma diferente a la de otros perros.

-¿Todos los perros deberían ser adiestrados?

-El adiestramiento consiste en enseñarle al perro a sentarse, a estar quieto en algún lugar, que responda al llamado. Pero si el perro no está estable, tiene mal sus emociones, tiene miedo, el adiestramiento no sirve, lo primero que hay que trabajar son las emociones y en la educación de ese perro, educarlo primero para recién después ir al adiestramiento. El tiene que estar bien, relajado, para que le guste lo que está haciendo en el adiestramiento y lo disfrute.

-¿Qué hay que tener en cuenta a la

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