Emociones de adultos mayores en pandemia

Cuando la edad avanza y los tiempos nuevos llegan, las conductas del ser humano toman matices distintos.

Es ese un aprender constante donde el amor, el odio y la alegría -entre otras más- son emociones propias del ser, en las que van incluidos cambios lógicos que conllevan a su contexto más cercano, a ver con una mirada de entendimiento a los adultos mayores como tales.

Este grupo etario importante, que viene de la realidad más normal y conocida por todos, hoy vive movimientos internos producidos por la aparición en el foco de atención de una pandemia que lo cambió todo.

Y, con ella, una nueva normalidad que trajo consigo desafíos como el de tener que acostumbrarse sí o sí a vivir de otra manera, con una rutina que modificó vidas casi estandarizadas, respetando reglas que terminaron por alterar lo que a priori era concebido como natural y, todavía, de un día para el otro.

A la vista de esta nueva normalidad que abrió sus puertas de par en par a una pandemia que entró a la vida del mundo sin pedir permiso a nadie; los adultos mayores de hoy, parecen ser una raza distinta. Ellos, que habían logrado atravesar tiempos preferidos, algunos no tan buenos, múltiples o revolucionarios... hoy se encuentran ante la presencia de una historia global que tiene un argumento poco convincente al ofrecer este escenario transformado.

Esta versión del aquí y ahora contiene un mecanismo similar que tiene que ver con lo generacional, siempre con el valor agregado de nobleza que portan los años y la madurez siempre lista a la hora de jugar sus cartas en silencio.

"La vivencia es variada, de acuerdo a la diversidad del grupo etario que conforman en la actualidad los adultos mayores" aseguró la psicóloga Marcela Calvo, desde la Dirección Provincial de Protección Integral para personas adultas mayores.

Y es que se dice siempre que todos somos distintos, pero en esta ocasión, la heterogeneidad y la diversidad proponen un cuadro que amplía mucho más el espectro en cuanto a variables; que pueden ser socioeconómicas, de independencia, de autonomía, visiones y de criterios de valores o conformaciones de familias.

"Hay una realidad muy diversa en cuanto a la visión de cómo ellos han vivido en esta situación de pandemia pero en la mayoría de los casos, lo más fuerte fue el temor al tema del contagio, la incertidumbre porque es el grupo etario con mayor riesgo y temor a la muerte. Muchos han tomado la decisión del encierro, del no salir y eso tuvo un costo psicosocial muy alto", aseguró.

Se generó así un panorama de tintes negativos, con predominio de planteos sobre la muerte y el miedo al Covid-19, a las consecuencias que acarrea y a la pérdida de seres queridos.

"Se agudizaron situaciones que existían en las casas, en los grupos familiares, es decir que si tenían falta de movilidad o si tenían escasos vínculos", explicó la especialista para escenificar la idea.

"Gran parte de la población de los adultos mayores presentó patologías como presión arterial alta, hipertensión u obesidad. Muchos saben que la presencia de esas enfermedades combinadas con el Covid, han sido catalogadas de alto riesgo que pueden ocasionar la muerte, o en mayor porcentaje, cursar la enfermedad con síntomas graves. Entonces tuvieron más precaución, pero eso también les ha producido la aparición de sintomatologías variadas como dolores, malestares, depresión, todas a consecuencia del encierro y de cortar vínculos", recordó Calvo que fue lo manifestado durante la cuarentena a través de la modalidad virtual de atención en psicología.

No obstante, al finalizar la primera ola y con la apertura de algunas actividades, se ha visto con optimismo y entendimiento general, lo que se vive. "Ellos mismos han empezado a retomar algunas actividades pero todo mesurado. De a poquito se va haciendo más compleja, yo veo que usan el barbijo y se cuidan", aseguró Calvo.

El respeto a los adultos mayores no les debe ser vedado, todo lo contrario, ya que es la generación que aporta una gran sabiduría a la sociedad, que se gana no sólo con los conocimientos adquiridos a nivel educativo o profesional, sino por el sólo hecho de transitar la vida.

"Desde la Dirección de Adultos Mayores alentamos y promovemos que se los respete, independientemente de la situación que les toca vivir", finalizó.

Actividades para el bienestar emocional, físico y mental

La tercera edad es una etapa en la que se enfrentan cambios a nivel físico, social y emocional. Cambios en los roles familiares y sociales, aumento del tiempo libre y disminución de algunas capacidades físicas. Pero es importante derribar el mito de que el envejecimiento no puede ser positivo y saludable. Ya que está demostrado que las actividades recreativas brindan grandes beneficios, desde una disminución de los niveles de dolencia y medicación hasta un fortalecimiento de los vínculos y de la autoestima. Estas actividades generan un entorno estimulante para adoptar experiencias de aprendizaje y estilos de vida saludable.

La recreación a su vez es la manera de escapar de las presiones que generan desánimo y monotonía. Y es que las experiencias lúdicas o artísticas permiten al individuo salir de la rutina; al igual que los ejercicios de agilidad mental. La buena lectura ayuda a mantener una memoria activa, además de cambiar la rutina y tener un momento de ocio divertido. La clave es que el adulto mayor realice actividades que le gusten, le motiven y le permitan mejorar su bienestar emocional, físico y mental desde todo punto de vista.

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