¿Potencia ambiental o líder mundial de producción?

Para organizarse, para planificar, para tener metas claras, es necesario también tener "ideas fuerza" que, aunque muchas veces puedan sonar utópicas, para incentivar la colaboración y también para enfrentar dificultades para alcanzar los objetivos pre-establecidos.

La temática ambiental es amplia y es transversal a muchas actividades, así como el concepto de sustentabilidad también lo es en sus tres dimensiones, económica, social y ambiental.

Para definir un plan de acción que vincule estas dos palabras, ambiente y sustentabilidad, he consultado a más de 60 expertos en para que "a boca de jarro" o "a flor de piel" me digan cuales son los temas más importantes para nuestro país a dos escalas. La macro que atraviesa todas las acciones que hacen al quehacer humano y aquellas más orientadas a temas específicamente ambientales. Sobre la base de estos temas deberíamos trabajar juntos, productores y ambientalistas, en definir las metas de corto y largo plazo a alcanzar en los distintos ítems priorizados.

Entre los temas más de fondo, más estructurales que hacen a nuestro funcionamiento como Sociedad y su vínculo con lo ambiental, se destacan gobernanza, la confianza en nuestros dirigentes, reglas claras y permanentes, leyes razonables que se cumplan y educación. En economía se requiere un equilibrio macroeconómico durable y reglas claras que incluya un marco impositivo que promueva y genere incentivos a la conservación y el desarrollo sustentable. Se debe fomentar la economía circular, el reciclaje y el objetivo de "basura cero", donde los deshechos se conviertan en insumos para la generación de nuevos recursos.

Infraestructura y energía. Nuestra matriz energética está basada en más de un 80% en energías de origen fósil y responsables de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), responsables directos de la contaminación y del cambio climático. A esto le podemos sumar los subsidios que nos alejan como sociedad del costo real de proveer esta energía. También el desafío de generar ciudades más verdes. Esta infraestructura y el uso energético debe orientarse hacia la carbono neutralidad tal como el compromiso que asumió nuestro país hacia el 2050. Ello implicaría la generación de polos energéticos basados en oportunidades locales, eólica, solar, hídrica, biomasa, biocombustibles, que reemplace parcialmente la fósil del sistema interconectado.

También manejo de basura y residuos que deben ser gestionados adecuadamente y minería responsable.

Entre las acciones específicas del sector agropecuario y forestal tenemos buenas prácticas agrícolas, ganaderas y forestales, que incluyan la restauración de suelos y reposición de nutrientes, el cumplimiento de normas vigentes, la reducción paulatina de agroquímicos orientado hacia productos de "banda verde", intensificación tecnológica asociada a la búsqueda de "soluciones naturales", mayor eficiencia energética y la carbono neutralidad con balances por producto y cadena de valor, fomentando la siembra directa, la rotación de cultivos y una agricultura "siempre verde". Ganadería "regenerativa" y en las áreas boscosas modalidad "bajo monte". Se debe fomentar las forestaciones como compensación de emisiones y el desarrollo de "soluciones basadas en la naturaleza", promoviendo la innovación, más trazabilidad y mediciones.

También conservación de los bosques naturales. La Ley de Bosques que compromete el mantenimiento del 80% de la cobertura forestal del país, es un compromiso muy fuerte que implica la preservación del recurso, forestal, de la biodiversidad, de los servicios ambientales. Los pequeños productores deben ser considerados como parte de la solución a la conservación de los bosques.

Protección de humedales y ríos; protección de la biodiversidad y extinción de especies y superficie protegida de distintas ecorregiones. El Convenio de Diversidad Biológica que Argentina suscribió, como así también la nueva iniciativa "30 x 30" que impulsa la Unión Europea, plantean subir la apuesta a proteger porcentajes de territorios cada vez más ambiciosos, 17% y 30% respectivamente, para a más tardar el 2030. En el presente nuestro país, entre áreas protegidas de carácter nacional y provincial, 20 y 80% del total protegido, en conjunto alcanza un 11.9%. También podemos sumar los espacios de comunidades aborígenes y criollas; y generar otras oportunidades productivas como el ecoturismo o turismo de naturaleza. Debemos además asegurar la conectividad biológica entre estos espacios silvestres y trabajar en el control de plagas o invasiones biológicas.

Planificación territorial a escala de paisaje. Argentina ha dado un primer paso con el ordenamiento territorial de sus bosques nativos,se debe encontrar un balance en el conflicto de intereses entre los usos urbanos, los productivos y los de conservación. También debe considerar las redes de drenajes e inundaciones, promover la valoración de servicios ambientales y la conectividad entre áreas silvestres. Debe incluirse también las áreas proclives a incendios forestales y de pastizales y medidas para su control efectivo incluyendo la articulación entre actores estatales y territoriales.

Finalmente la Comunicación efectiva, que debiera basarse en la mejor información provista por la ciencia e instituciones especializadas. Se debe fomentar el pensamiento crítico, el compromiso colectivo e individual y ayudar a lograr el reconocimiento de nuestros consumidores y de los mercados, acerca de las certificaciones y los compromisos asumidos y alcanzados por nuestro país.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...