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¿Por qué los bancos desalientan los plazos fijos ajustables por inflación?

La opción de hacer esas colocaciones desapareció de la páginas de varias entidades en las últimas horas.

Sabado, 16 de diciembre de 2023 08:24

Muchos ahorristas que en las últimas horas intentaron poner pesos en plazos fijos (PF) que se ajusten por inflación (UVA) se encontraron con una sorpresa: numerosos bancos dejaron bloqueada esa opción por home banking y cajeros automáticos, dejando accesible sólo la posibilidad de hacer depósitos a PF tradicionales (en sus distintas variantes).

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Muchos ahorristas que en las últimas horas intentaron poner pesos en plazos fijos (PF) que se ajusten por inflación (UVA) se encontraron con una sorpresa: numerosos bancos dejaron bloqueada esa opción por home banking y cajeros automáticos, dejando accesible sólo la posibilidad de hacer depósitos a PF tradicionales (en sus distintas variantes).

Es decir, sólo permiten colocaciones que se remuneran a la tasa regulada vigente del 133% nominal anual (algo menos del 11% mensual) un interés que, dada la aceleración inflacionaria en curso, es fuertemente negativo.

En los bancos que respondieron la requisitoria de LA NACION reconocieron que la opción fue quitada, pero aseguran que es porque estarán revisando durante el fin de semana sus sistemas “para que este tipo de suscripciones queden disponibles sólo para algunos clientes y, por caso, con tope”.

Otras entidades, como Banco Macro, mantienen esa opción pero sólo para los clientes “que se acerquen hasta una sucursal a solicitarlo”.

“El riesgo de descalce que enfrentamos por la alta demanda que apareció en los últimos días por estas colocaciones es alto. Vos podés decirme que lo cubra comprando un bono CER, pero la verdad es que hoy esos títulos cotizan a CER-40%: ese diferencial nos condenaría a una pérdida”, explicó un alto ejecutivo de un banco privado que reconoció que su entidad está buscando la manera de enfrenta ese “problema”.

En ambos casos las estrategias apuntan a tratar de limitar de algún modo la demanda.

Sucede que las colocaciones en este tipo de depósitos, que habían perdido atractivo en un mercado absolutamente volcado hacia el cortoplacismo en los últimos meses (para tener capacidad de reacción ante los posibles eventos) por la incertidumbre ligada al proceso electoral, habían comenzado a mostrar en los últimos días una sostenida tendencia a la recuperación.

La generalización de escenarios que advierten sobre una inflación muy fuerte por varios meses -y la decisión que muestra la administración Milei de no intentar reprimirla mediante atajos (congelamientos tarifarios, acuerdos de precios, etc) sino, por el contrario, de sincerarla en un intento por acabar con las distorsiones de precios que la superposición de controles ha generado- hizo que muchos inversores acepten en este contexto inmovilizar pesos por 90 días.

Claro que lo aceptan si en ese plazo pueden contar con una especie de garantía de resguardo al capital invertido por vía de atarlo a la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), una medida creada a fin de marzo de 2016 que equivale a la milésima parte del costo promedio de construcción de 1 metro cuadrado de una vivienda tipo y -aquí lo importante- se ajusta en función del Indice de Precios al Consumidor (IPC) aplicando el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), un indexador creado en febrero de 2002 para indexar deudas que en aquel contexto habían sido pesificadas.

Los bancos ya habían comenzado a aplicar en muchos casos topes a este tipo de inversiones: por caso, sólo permitían un PF UVA por hasta $1 millón por cliente.

Pero ahora parecen haber dado otro paso más para desalentarlas.

Las denuncias respecto de la imposibilidad de poder constituir este tipo de depósitos se comenzaron a difundir por redes sociales y -y llegaron incluso a LA NACION por vía de sus lectores en las últimas horas.

Un relevamiento corto realizado desde la redacción, ingresando a distintos homebanking o viendo incluso por cajeros automáticos, permitió comprobar que en numerosas entidades (Bapro, Macro; Ciudad, Santander, BBVA, Supervielle, etc) ha desaparecido directamente la opción que permitiría a sus clientes constituir PF UVA o la mantienen pero cuando el inversor busca avanzar aparece un cartel que avisa que esa posibilidad “no está habilitada” .

Esta reticencia de numerosas entidades tradicionales al respecto ha llevado a que varios bancos digitales hayan comenzado a promocionar (en especial por redes sociales) esa opción de inversión, en un intento por captar liquidez.

FUENTE: LA NACIÓN

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