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Rosario de Lerma renovó su fe en la Virgen del Rosario: una devoción que atraviesa siglos y une generaciones

La festividad volvió a poner de manifiesto el profundo vínculo de los rosarinos con su patrona. El arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, acompañó la festividad y destacó el valor histórico de esta devoción.

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Rosario de Lerma volvió a encontrarse con una de las expresiones más profundas de su identidad colectiva. Las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario congregaron a miles de vecinos que, más allá de las condiciones climáticas, acompañaron las actividades religiosas y el tradicional desfile en las calles de la ciudad.

Bajo el lema “María del Rosario, enséñanos a construir la paz”, la celebración tuvo su jornada central este sábado. El fresco de la tarde, el cielo cubierto y una persistente llovizna por momentos no impidieron que las familias permanecieran en las calles para acompañar el paso de la imagen de la Virgen. La presencia de agrupaciones gauchas, instituciones educativas, organizaciones locales y vecinos de diferentes barrios y parajes volvió a darle a la celebración ese carácter comunitario que la distingue dentro del calendario religioso del Valle de Lerma.

Para muchos rosarinos, participar de las patronales significa continuar una costumbre aprendida en el seno familiar. Es una tradición que pasa de abuelos a padres y de padres a hijos, que se expresa tanto en las ceremonias religiosas como en los preparativos, las visitas de la imagen a los barrios y la participación de quienes, año tras año, reservan esta fecha para reencontrarse con su comunidad.

Cargnello y el valor de una celebración cargada de historia

Monseñor Mario Antonio Cargnello, acompañó a la comunidad rosarina durante las celebraciones religiosas. El arzobispo destacó la profundidad histórica de esta festividad y la ubicó entre las expresiones de fe más arraigadas del interior salteño.

“Son esas devociones que están cargadas de historia”, expresó Cargnello al referirse a la celebración de Nuestra Señora del Rosario. Su participación tuvo además un significado especial por el momento que atraviesa su ministerio episcopal. Cargnello ingresa en una etapa de transición que quedará sujeta a la decisión del papa.

Una celebración que integra a los barrios, las fincas y los parajes

La festividad no se limitó a la jornada central. Durante la novena y las actividades preparatorias, la imagen de la Virgen recorrió distintos sectores de Rosario de Lerma, acercándose a instituciones, familias y comunidades de la zona urbana y rural.

“Estas festividades tienen una amplia participación de los vecinos de Rosario de Lerma y también de otros puntos del Valle de Lerma. Aquí se puede ver la devoción tan arraigada a la Virgen del Rosario, en una comunidad muy comprometida con sus tradiciones, que conserva lo que nos enseñaron nuestros abuelos y nuestros padres”, expresó el jefe comunal Sergio Ramos.

También resaltó “esto demuestra que la Virgen del Rosario, nuestra patrona, está profundamente vinculada con el origen mismo de Rosario de Lerma, con nuestra historia y con la fe de nuestra gente, que representa el trabajo y también el futuro de esta ciudad”.

Una devoción que también explica los orígenes de Rosario de Lerma

La relación entre Rosario de Lerma y Nuestra Señora del Rosario excede ampliamente el ámbito religioso. La advocación mariana está estrechamente vinculada con los primeros antecedentes históricos del asentamiento y con el proceso de formación de la comunidad.

Los registros históricos remontan esta devoción al período colonial. Ya en 1687 existían referencias a una estancia con una capilla dedicada a Nuestra Señora del Rosario, lo que permite reconocer la presencia de esta tradición religiosa mucho antes de la consolidación de la localidad actual. Por eso, cada 7 de octubre, fecha litúrgica de Nuestra Señora del Rosario, la comunidad no solamente honra a su patrona; recuerda una parte fundamental de sus propios orígenes.

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