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La Fundación Vida Quimio con Pelo nació de una experiencia personal y se convirtió en una red solidaria que acompaña a pacientes con cáncer de Salta y otras provincias. Desde Rosario de la Frontera, presta gratuitamente cascos fríos oncológicos para ayudar a reducir la caída del cabello durante la quimioterapia y facilita otros elementos a quienes atraviesan la enfermedad.
Paola Castillo, presidente de la Fundación, y Magui Luna, secretaria, visitaron el stream Tal Cual de El Tribuno, donde contaron cómo comenzó el proyecto y las dificultades que enfrentan para sostenerlo.
"Mi esposo tuvo cáncer hace 18 años. El encontrarse tan solo en esta enfermedad me dejó la preocupación de poder hacer algo en algún momento de mi vida", relató Paola. Hace cinco años, junto a su hermano Daniel, comenzó a ayudar a pacientes oncológicos de Rosario de la Frontera. Con el tiempo, la iniciativa extendió su alcance a toda la provincia.
Uno de sus principales servicios es el préstamo de cascos fríos, que se utilizan durante las sesiones de quimioterapia para enfriar el cuero cabelludo. Su uso depende del tratamiento y requiere la autorización del médico oncólogo.
Paola explicó que conservar el cabello puede representar un apoyo importante para la autoestima. "Muchas veces no es solamente tener la enfermedad, sino lucir enfermo", expresó. Según contó, algunas personas sienten miedo de comenzar el tratamiento por los cambios físicos que implica. Por eso, la fundación busca acompañarlas para que puedan atravesarlo con mayor bienestar y sin sentirse solas.
Cómo acceder a los cascos
Para acceder a los cascos, los pacientes o sus familiares deben comunicarse con aproximadamente diez días de anticipación. Ese tiempo permite preparar el equipo y realizar una adaptación progresiva al frío, siempre con la indicación y autorización del oncólogo.
La tarea de Vida Quimio con Pelo también incluye el préstamo de pelucas y turbantes, sillas de ruedas, andadores, muletas y concentradores de oxígeno. Además, colabora con la entrega de medicación oncológica cuando dispone de donaciones.
Paola contó que los concentradores permiten acompañar a pacientes que necesitan ese equipamiento para regresar a sus hogares. "Tratamos de estar en lo que podemos", resumió. A través del contacto con profesionales de la salud y organizaciones solidarias, la fundación colaboró con pacientes de Jujuy, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. Recientemente, entregó un primer kit de cascos para comenzar a prestar asistencia en Formosa.
Convocan a donar y sumarse como socios
Pese al crecimiento, la organización enfrenta dificultades económicas. Paola explicó que no recibe subsidios municipales, provinciales ni nacionales y que sus integrantes realizan actividades solidarias para recaudar fondos.
Una de ellas es "Un té para el alma", un encuentro que cuenta con la colaboración de artistas, comercios y vecinos. Lo recaudado se destina a comprar equipamiento y sostener el trabajo de la fundación.
Según detalló durante la entrevista, los cascos más económicos rondan los $30.000 por unidad, mientras que otros pueden acercarse a los $60.000. Un paciente puede necesitar hasta 18 cascos para una sesión. A ese gasto se suman conservadoras, carritos y otros elementos para trasladarlos, además del alquiler de una pequeña oficina en Rosario de la Frontera.
Las integrantes invitaron a colaborar con donaciones de medicamentos oncológicos, sillas de ruedas, muletas, andadores y equipos de oxígeno que ya no se utilicen. También reciben voluntarios y ofrecen la posibilidad de asociarse mediante una cuota mensual de $3.000, según indicaron en el programa.
"Queremos acompañarlos y que sepan que no están solos en esta lucha", concluyó Paola.