inicia sesión o regístrate.
El agua ingresó al edificio durante el temporal del lunes y volvió a poner en evidencia las falencias de infraestructura del hospital Anzoátegui, en Coronel Moldes. El ministro de Salud, Federico Mangione, reconoció que el establecimiento necesita una intervención integral y anunció un proyecto en dos etapas. La primera dependerá de encontrar un lugar alternativo para garantizar la atención mientras se ejecutan las obras. O sea, una atención modular.
El ingreso de agua durante la tormenta del lunes al edificio encendió las alarmas. El propio ministro de Salud de la Provincia, reconoció que el establecimiento necesita una intervención profunda y admitió que el deterioro no es nuevo. "Ese hospital hay que hacerlo, hay que completarlo, hay que mejorarlo y modernizarlo un poco más", sostuvo el funcionario al referirse a la situación del hospital.
Mangione contó que durante la tormenta, el agua ingresó en distintos sectores y que la situación generó preocupación por el riesgo eléctrico. "Entra agua por todos lados y mi temor es que alguien quede electrocutado", señaló.
Poyecto en dos etapas
Según explicó el ministro, ya existe un proyecto y la decisión política de avanzar con la remodelación está tomada. La intervención se realizaría en dos etapas. El problema inmediato es cómo sostener la atención médica mientras se ejecuten los trabajos.
Una de las alternativas que analiza Salud es instalar un hospital modular en el sector ubicado junto a la actual entrada del Anzoátegui, de manera que la guardia pueda continuar funcionando mientras se interviene el edificio. Otra posibilidad es distribuir la atención entre hospitales cercanos y trasladar a los pacientes mediante ambulancias durante el período de obra.
Atención modular
El Gobierno también evaluó otros espacios para montar un hospital de campaña, aunque Mangione reconoció que ninguno de los lugares analizados en Moldes, hasta ahora reúne condiciones suficientes. "Yo no puedo empezar la obra si no tengo dónde llevar los pacientes o dónde voy a comenzar a atender", explicó.
El ministro aseguró que los planos ya están realizados y que existe una partida presupuestaria destinada a avanzar con la primera etapa. Sin embargo, la obra todavía depende de resolver previamente el traslado o la reubicación de los pacientes. "Tenemos que tener paciencia", pidió Mangione, al anticipar que la intervención generará molestias para la comunidad, aunque consideró que se trata de una obra necesaria.
No se puede esperar
El funcionario también sostuvo que el deterioro del Anzoátegui no comenzó con la actual gestión y recordó que durante años hubo dificultades para concretar obras de infraestructura. Más allá de las explicaciones políticas, la tormenta del lunes dejó una evidencia concreta: el hospital de Coronel Moldes no está en condiciones de seguir esperando indefinidamente una solución estructural.