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Desde Servicios Públicos reconocieron que los microbasurales se repiten y que buena parte de los residuos encontrados hace presumir que son descartados por comerciantes de la zona. La denuncia de una vecina terminó poniendo nuevamente bajo la lupa este problema que Rosario de Lerma arrastra desde hace tiempo. Los microbasurales aparecen en distintos sectores periféricos de la ciudad. Se limpia y luego vuelven a aparecer. La desidia de algunos y otro lo hacen de manera deliberada.
A principios de septiembre, Carla Celiope, vecina de la zona de El Tránsito, mostró bolsas de gran tamaño con huesos y restos de animales abandonadas a metros de caminos vecinales, acequias y sectores próximos a las instalaciones de Agua del Norte. La denuncia encendió una preocupación concreta por el destino de esos residuos y por el riesgo sanitario que representa. Ahora, desde el municipio reconocieron públicamente que el problema existe y que no se limita en algunos caminos periféricos.
Miguel Albiol, del área de Servicios Públicos, explicó que el personal municipal realiza tareas de limpieza durante toda la semana, pero que muchas veces los lugares vuelven a convertirse rápidamente en basurales. "Son microbasurales que limpiamos todas las semanas, la recolección también se realiza. Sucede que lo hacen en la madrugada o en horas de la noche. Lo hacen a propósito. No se puede poner en peligro donde pasa la cisterna de agua que abastece a gran parte de la ciudad", explicó el funcionario.
Pero el problema, sostuvo, vuelve a comenzar después de cada limpieza. Y dejó un dato que merece especial atención, "por las características de parte de los residuos encontrados se presume que algunos de quienes los arrojan serían comerciantes de la zona".
Pondrán cámaras
Si existen residuos domiciliarios, comerciales y restos de animales arrojados de manera reiterada en sectores periféricos, el objetivo ya no pasa solamente por levantar ese microbasural, sino por identificar a quienes la arrojan. Y allí aparece una cuestión que el municipio va a reforzar: los controles.
En sectores alejados del casco urbano, donde el tránsito de personas es menor y durante determinadas horas prácticamente no existe vigilancia, resulta difícil determinar quién llega, qué transporta y dónde descarga. "Por eso, una alternativa concreta sería avanzar con cámaras de seguridad en los puntos críticos de la periferia, especialmente en aquellos lugares donde el municipio limpia y, los residuos vuelven a aparecer prácticamente de inmediato".
El dato más sensible
Miguel Albiol, de Servicios Públicos, advirtió sobre la situación que se registra en distintos sectores periféricos de Rosario de Lerma y señaló que uno de los puntos que genera mayor preocupación es la cercanía de los residuos con infraestructura vinculada al abastecimiento de agua.
Según explicó el funcionario, "por la zona denunciada pasa una cañería que conduce hacia las cisternas de Agua del Norte, a lo que se suma la presencia de acequias y sectores donde puede producirse escurrimiento durante las lluvias".
Albiol remarcó que, además del impacto que genera la acumulación de basura, existe preocupación por el denominado "foco infeccioso" que se genera en estos lugares. En ese sentido, advirtió que con la llegada de temperaturas más altas pueden incrementarse los malos olores, la presencia de moscas y otros insectos, así como la proliferación de animales atraídos por los residuos.