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La pavimentación de la calle Suipacha avanza en el oeste de Tartagal con el objetivo de mejorar la conexión entre tres barrios tradicionales de la ciudad: Santa Rita, La Loma y Villa Güemes. Se trata de una obra largamente esperada por los vecinos de este sector, donde las condiciones de circulación se complicaban especialmente durante los períodos de lluvia.
Durante una recorrida por los trabajos, el intendente Franco Hernández Berni dialogó con vecinos y comerciantes de la zona para conocer el impacto que tendrá la pavimentación una vez finalizada.
Entre ellos se encuentra una emprendedora que desarrolla su actividad en la cuadra y que destacó que contar con una calle pavimentada permitirá mejorar el acceso de sus clientes y reducir las dificultades que hasta ahora provocaba el estado de la calle.
"Me va a facilitar mucho más para los clientes. Antes era peor por la lluvia", señaló la vecina, quien elabora alfajores, masitas dulces y otros productos desde su emprendimiento familiar.
El testimonio refleja una de las consecuencias menos visibles de este tipo de obras: además de facilitar el tránsito, el pavimento puede incidir directamente sobre pequeñas actividades comerciales y productivas que dependen del acceso de clientes y del movimiento cotidiano del barrio.
La calle Suipacha cumple además una función de conexión dentro de una zona oeste caracterizada por la presencia de barrios de larga trayectoria. Su pavimentación permitirá mejorar el vínculo vial entre Santa Rita, La Loma y Villa Güemes, y modificar las condiciones de circulación de quienes utilizan diariamente este corredor.
Desde el municipio señalaron que los trabajos forman parte del plan de obras que se ejecuta en distintos sectores de Tartagal, con intervenciones destinadas a mejorar la infraestructura urbana y las condiciones de vida de los vecinos.
En el caso de Suipacha, el reclamo de los habitantes se traduce ahora en una obra que, además de cambiar el aspecto de la calle, busca resolver un problema cotidiano que durante años se hacía más evidente cada vez que llegaban las lluvias.