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Un concejal que se toma el rostro porque se quiebra en llanto después de haber escuchado agresiones verbales dirigidas hacia uno de sus hijos por parte de dos secretarias de bloque, discusiones a los gritos entre varias mujeres y el levantamiento de la sesión para evitar males mayores. Así transcurrió la sesión ordinaria del jueves 24 cuando el cuerpo deliberativo mosconense convocó a sus miembros supuestamente para debatir temas que son del interés de esa comunidad, como los elevados índices de desocupación donde hombres y mujeres se han volcado a ser emprendedores, obreros o lo que sea para llevar al alimento diario a su familia. Pero desde hace un par de años las disputas de los ediles están lejos de plantear los temas que a esa comunidad la desvela.
Maltrato al personal
Los conflictos comenzaron hacia varias semanas cuando el personal asignado al cuerpo denunció hostigamiento y malos tratos de parte de algunos ediles al punto que el tema llegó hasta los representantes gremiales como el caso de el representante del gremio local denominado UEM Luis Cruz que confirmó el reclamo del grupo de seis empleadas; pero algunas horas después grabó un video desmintiéndose a sí mismo.
Con esa segunda declaración del deliberativo emitió un comunicado, responsabilizando a los medios de comunicación de la siempre políticamente convulsionada Mosconi por la difusión del tema que en definitiva quedó bastante confuso. El jueves 24 al reunirse el cuerpo, los ediles avanzaron con una suerte de pedidos de informes pero que algunos interpretaron como un nuevo intento de pedido de destitución de la intendenta, la Dra. Ana Guerrero Palma por haberse ausentado del país. Esta bandera desde hace tiempo la lleva adelante la edil libertaria Roxana Gauna quien en sus redes sociales en reiteradas oportunidades dio detalles del horario de la entrada y la salida desde y hacia Bolivia de la Dra. Guerrero Palma.
Lo cierto es que el cuerpo estaba tratando este tema y el clima ya se sentía bastante convulsionado. En un momento comenzaron las discusiones a viva voz entre concejales, secretarios de bloque hasta que el edil Matías Montenegro escuchó insultos hacia uno de sus hijos, de tan grueso calibre que ni él mismo quiso reproducirlos. Cuando le daba la nota al periodista Luis Mena de Mosconi T.V. Color el edil se quebró en llanto. La presidenta del cuerpo deliberativo Norma Cabral, ante el cariz que tomaban los acontecimientos pidió que la sesión pase a un cuarto intermedio hasta la otra semana. Dos punteras intentaron impedir que los medios locales registren los hechos y los propios periodistas se ganaron agresiones por realizar su trabajo.
Un tema que viene de varios meses
El tema de los empleados del concejo deliberante por el que habrían comenzado las diferencias en el cuerpo es de vieja data ya que al asumir los ediles elegidos en el 2025 y que se sentaron en sus bancas a partir del 10 de diciembre de ese año, pretendían incorporar un número elevado de asesores; esa fue la primera disputa con al intendenta Ana Guerrero Palma les respondió: "No hay plata". Según la intendenta en ese momento, los ediles tenían en lista unos 40 dirigentes o punteros para ingresar al deliberativo.
El segundo tema por el que Guerrero Palma puso el grito en el cielo fue cuando los ediles, haciendo uso de sus facultades, prácticamente se duplicaron sus dietas pero la exposición y la visibilización del tema los hizo volver atrás y quedaron como estaban. Desde ese momento las cosas nunca se calmaron del todo y volvió a eclosionar la noche del viernes con estas discusiones y llantos que llegaron a temas dolorosos y personales de los propios ediles.