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En el marco del juicio oral por la causa Cuadernos, se exhibieron fotografías y un video del allanamiento realizado en agosto de 2018 en una de las propiedades de Cristina Kirchner, ubicada en la localidad santacruceña de El Calafate. La presentación se realizó a pedido de la fiscal general Fabiana León ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7).
El material muestra el ingreso a un espacio que fue identificado durante el procedimiento como una posible bóveda, aunque la expresidenta negó reiteradamente esa caracterización. En el lugar, los efectivos encontraron una puerta camuflada y documentación que fue secuestrada para su análisis.
En 2018, el juez Claudio Bonadio había ordenado allanar tres propiedades de la entonces exmandataria, al considerar que podían haber funcionado como centros de acopio de los sobornos que empresarios contratistas del Estado habrían pagado.
Una puerta oculta detrás de una estructura de madera
Durante el procedimiento en la residencia de El Calafate, los efectivos detectaron una puerta ubicada en un ambiente contiguo a la escalera que conducía a la planta baja. El acceso presentaba modificaciones en su estructura y estaba disimulado mediante un revestimiento de madera y una puerta común.
Según el acta del operativo, el ambiente funcionaba en ese momento como un pequeño depósito en el que se guardaban objetos personales, regalos institucionales, elementos de valor y documentación. Sin embargo, los investigadores advirtieron que el lugar podría haber tenido otro uso anteriormente.
Tras retirar parte del revestimiento, el personal de Gendarmería Nacional encontró un marco metálico perimetral de acero, pintado de gris claro, con dos bisagras en uno de sus laterales. Las características de la estructura llevaron a los investigadores a considerar que allí habría existido una puerta blindada o de seguridad.
El acta describió un espacio de hormigón de aproximadamente 2,85 metros de ancho, 0,97 metros de profundidad y 2,20 metros de alto. La puerta original habría tenido unos 1,80 metros de altura por 0,70 metros de ancho.
La documentación incorporada al juicio señala que la puerta y el marco habían sido modificados antes del allanamiento. No obstante, el testimonio presentado en la audiencia no permitió reconstruir con precisión todos los detalles del procedimiento.
El testimonio del comisario que participó del operativo
Las imágenes fueron exhibidas durante la declaración testimonial de Adrián Lotocki, comisario retirado que en aquel momento estaba a cargo de la delegación Río Gallegos de la Policía Federal y participó del allanamiento en El Calafate, además del procedimiento realizado en la vivienda de los Kirchner en Río Gallegos.
Al recordar el operativo, Lotocki describió una puerta pequeña, con un contramarco grueso, que llamó la atención de los efectivos. Según su declaración, a Gendarmería le costó abrirla y, una vez que ingresaron, encontraron documentación y otros elementos de interés para la causa.
Consultado sobre si la puerta era blindada, el excomisario respondió: “Aparentemente sí”.
Durante la audiencia, el testigo no recordó varios detalles sobre la apertura del acceso ni sobre las tareas realizadas en el marco. Esa situación generó un intercambio con la fiscal Fabiana León, quien le preguntó por qué no recordaba lo ocurrido.
“¿Por qué no recuerda nada?”, cuestionó la fiscal. Lotocki respondió que no había dicho que no recordaba nada, sino que había aspectos que no podía precisar porque habían pasado muchos años. León sostuvo que la Fiscalía buscaba conocer la verdad y no interrogar a testigos que afirmaran no recordar.
En otro tramo de su declaración, el excomisario también observó fotografías de dos cajas fuertes halladas en la propiedad de Río Gallegos, aunque manifestó no recordarlas.
Los documentos encontrados en el espacio oculto
Entre los elementos secuestrados en la residencia de El Calafate había carpetas e informes vinculados con jueces, dirigentes políticos, empresarios y compañías. Parte de esa documentación fue incorporada a las actuaciones judiciales para determinar su contenido y posible relevancia.
Uno de los documentos estaba relacionado con el juez Claudio Bonadio. También se encontró un dossier sobre Sandra Arroyo Salgado, jueza federal y exesposa del fiscal Alberto Nisman, quien había denunciado a Cristina Kirchner por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA.
El listado incluía, además, papeles vinculados con Guillermo Elazar, expareja de Arroyo Salgado, e información sobre su situación patrimonial y datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Entre las carpetas secuestradas también figuraba una titulada “Reutemann agendas”, con referencias al senador santafesino Carlos Reutemann, quien mantuvo una relación política cambiante con el matrimonio Kirchner.
Otro de los documentos hacía referencia a una denuncia relacionada con la sospecha de que Cristina Kirchner no contaba con su título de abogada.
Informes sobre empresas, bancos y dirigentes políticos
La documentación encontrada también contenía informes sobre grupos empresariales y movimientos financieros. Entre ellos, se identificaron materiales relacionados con el empresario y dirigente político Francisco De Narváez.
Los investigadores hallaron una transcripción de escuchas telefónicas vinculadas con la minera Barrick Gold, además de documentación sobre el escándalo de las coimas relacionado con Petrobras y una carpeta sobre la licitación de combustibles por parte de Energía Argentina S.A. (ENARSA).
También había una transcripción de una teleconferencia de analistas de distintos bancos y de Repsol sobre la expropiación de YPF.
Documentación sobre la exSIDE y la Agencia Federal de Inteligencia
Entre los informes secuestrados también se encontraron documentos vinculados con Antonio “Jaime” Stiuso, exdirector de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, quien había sido desplazado durante el gobierno de Cristina Kirchner en diciembre de 2014.
Asimismo, había un informe sobre Pedro Tomás Viale, conocido como “Lauchón”, agente de contrainteligencia y colaborador cercano de Stiuso que fue asesinado durante un operativo policial.
También se encontró una carpeta sobre Federico Elaskar, empresario y expropietario de la financiera SGI, conocida como La Rosadita. Esa firma quedó vinculada a la investigación sobre el manejo de dinero de personas del entorno del empresario Lázaro Báez.
La discusión sobre el uso de la bóveda
La existencia y el uso que habría tenido el espacio oculto en la vivienda de El Calafate forman parte de los elementos que generaron controversia en torno a la investigación. En su momento, el juez Bonadio se refirió al lugar como una bóveda, mientras que Cristina Kirchner rechazó esa descripción.
Las fotografías y el video presentados durante el juicio permiten observar las características del acceso, el marco metálico y las modificaciones detectadas durante el allanamiento de agosto de 2018. A su vez, el testimonio de Lotocki aportó detalles sobre el procedimiento y el secuestro de documentación.
La exhibición del material se produjo en el marco del debate oral de la causa Cuadernos, en el que se examinan las pruebas reunidas durante la investigación y las hipótesis de la acusación sobre el presunto circuito de sobornos relacionado con empresarios contratistas del Estado.