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La actividad económica creció apenas 0,1% en agosto respecto de julio y cayó 1,7% interanual, según informó el Indec. El resultado del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) reflejó una recuperación insuficiente tras el derrumbe del mes anterior y profundizó las dudas sobre la evolución de la economía.
Con este dato, el crecimiento acumulado entre enero y agosto se redujo al 1,2%, medio punto porcentual menos que hasta julio. Para evitar una recesión técnica durante el tercer trimestre, la actividad debería crecer un 8,6% en septiembre, una variación extraordinaria frente al desempeño de los últimos meses.
El organismo también revisó las cifras de julio: la caída mensual pasó del 2,9% al 2,8%, mientras que el retroceso interanual se amplió del 1,4% al 1,5%. Además, el indicador tendencia-ciclo, que permite observar la evolución más allá de las fluctuaciones mensuales, permaneció sin cambios respecto de julio.
Las mayores caídas
Diez de los 15 sectores relevados registraron bajas interanuales. La industria manufacturera retrocedió 3,2% y el comercio mayorista y minorista cayó 3,5%. Ambos rubros restaron 0,9 puntos porcentuales al resultado general. También bajaron la intermediación financiera (-3,8%), transporte y comunicaciones (-2,9%) y la construcción (-2,5%). La pesca sufrió la mayor contracción, con un desplome del 15,7%. En contraste, la explotación de minas y canteras creció 11,1%, mientras que electricidad, gas y agua avanzó 4,3% y hoteles y restaurantes, 3,1%. Sin embargo, el impulso de la energía y la minería no alcanzó para compensar la debilidad de las actividades vinculadas al mercado interno, señala La Nación.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que la tendencia-ciclo se ubica 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2023. Sin embargo, los analistas advirtieron que la economía continúa estancada.
Sebastián Menescaldi, de EcoGo, sostuvo que la actividad prácticamente no se recuperó tras la caída de julio y señaló que el resultado obliga a revisar a la baja las previsiones de crecimiento. Mencionó las restricciones energéticas y una cosecha de trigo menos favorable entre los factores que podrían explicar la debilidad.
Por su parte, Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, atribuyó buena parte del retroceso a la industria y el comercio. Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, estimó que el crecimiento promedio de 2026 podría ubicarse en 1% o menos. En tanto, Paloma Quadrana, de Abeceb, advirtió que la actividad no recuperó lo perdido en julio y que el dinamismo de la minería y la energía no logra compensar la caída del consumo y la producción industrial.