inicia sesión o regístrate.
Aires del Sur (ADS), cuya planta en Río Grande, Tierra del Fuego, fabrica aires acondicionados para la marca Fedders, entre otras, se declaró en quiebra y los trabajadores, que no cobran desde diciembre, respondieron tomando la fábrica.
Los 140 operarios actúan amparados por la UOM, que a nivel nacional conduce Abel Furlán: se espera la visita a la isla del secretario general.
Los 16 supervisores, que están en las mismas condiciones, se manejan desde la regional local de Asimra, ante el silencio de la conducción nacional de Luis García Ortiz.
El cierre de ADS no es el primero de estos tiempos en la isla ni, mucho menos, el último.
Desde el comienzo de su gobierno, Javier Milei tiene apuntado al régimen de promoción industrial fueguino, en base al cual se armó un hub de fábricas y ensambladoras, que atrajo migrantes de todo el país en más de tres décadas.
Algo similar ocurre, en la misma ciudad, con la textil Sueño Fueguino, que suspende sus operaciones por un trimestre y pagará el 70 % de los sueldos.
"Por mi edad, recuerdo a Martínez de Hoz, la convertibilidad y Macri, pero ningún proceso de desindustrialización fue tan salvaje como este", dijo un dirigente sindical fueguino.
"Y la reforma lo único que hace es agravar las cosas. Porque nos van a rajar sin darnos un mango", agregó.
Como tantas otras veces en la historia (CGT de los Argentinos y vandoristas, Azopardo y Brasil, Gordos y combativos), el movimiento obrero muestra diferencias internas ante el avance de Milei.
Esta vez no se trata tanto de gremios más dialoguistas u opositores sino de diferencias, muchas veces generacionales, al interior de cada organización. El proyecto oficial de reforma atravesó, de manera transversal, a muchas organizaciones sindicales.
De hecho, la semana que viene hay elecciones en la UOM. Por primera vez en décadas, Furlán, un activo opositor a la reforma y al gobierno, tendrá competencia: se trata de la lista de Ángel Derosso, patrocinada por Paolo Rocca, dueño de Techint e impulsor de la citada reforma. Rocca y Furlán son enemigos íntimos desde hace casi cuarenta años.
En Asimra, que nuclea a supervisores y jerárquicos de metalúrgicas, automotrices y autopartistas, ocurre algo similar. Las elecciones estaban previstas para finales del año pasado. Por primera vez alguien desafió al histórico Luis García Ortiz.
Se trata de Carlos Gutiérrez, trabajador de Toyota, secretario general de la regional Zárate Campana y de la CGT de esa zona.