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El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó una nueva jornada con la declaración del neurocirujano Leopoldo Luque, quien buscó explicar el contenido de los mensajes que fueron incorporados como prueba en la causa.
Durante su exposición ante el tribunal, el imputado sostuvo que su intención siempre fue asistir al exfutbolista. “Voy a comentar los mensajes desordenados. Yo lo conocí en 2017… lo empecé a ver mal, triste, tomaba mucho alcohol. Intenté que vaya a psiquiatras, psicólogos, pero él lo rechazaba”, relató.
En ese sentido, remarcó: “Hay muchos mensajes donde yo aconsejo, le digo que vaya al psicólogo, al odontólogo. Yo lo quería ayudar”.
Un vínculo personal con Maradona
Luque también describió cómo fue su relación con Maradona, que, según dijo, trascendió lo estrictamente médico. “Al principio lo veía como un dios, después lo empecé a ver como una persona”, afirmó.
El neurocirujano señaló que el vínculo se fortaleció con el tiempo y que compartían orígenes humildes. “Él de Fiorito, yo de Caraza. Eso generó una cercanía”, explicó ante los jueces.
Críticas a la familia y al entorno
Uno de los puntos más sensibles de su declaración fue cuando apuntó contra el entorno del exfutbolista. Según sostuvo, hubo limitaciones para su intervención profesional.
“La familia no quería que yo lo tocara. El único momento donde yo podía intervenir como médico no me lo permitieron”, aseguró.
Además, planteó diferencias sobre el tipo de tratamiento que debía seguir Maradona. “El único que no quería que se vaya a su casa era yo. Pensaba que podía volver a tomar”, indicó en referencia a la internación domiciliaria.
Luque explicó que existían distintas alternativas: continuar en una clínica, una internación domiciliaria o un centro de rehabilitación. Sin embargo, señaló que una internación involuntaria “iba contra la ley de salud mental”.
Los chats y su interpretación
En relación a los mensajes que fueron expuestos en la audiencia, el imputado buscó relativizar algunos contenidos. “Cuando digo que le voy a ‘comer la cabeza’ es mentira, le seguía la corriente”, afirmó.
También hizo referencia a expresiones polémicas: “Cuando digo que Jana es una pel…, lo dije en un contexto donde la única opción viable era la internación domiciliaria”.
A su vez, aclaró el alcance de su rol profesional: “Yo soy neurocirujano, no soy clínico, no soy psiquiatra ni psicólogo. Lo que generé fue un vínculo”.
Declaración sin preguntas
Tras más de 30 minutos de exposición, Leopoldo Luque finalizó su declaración sin responder preguntas de las partes. “Me pareció pertinente aclarar sobre los mensajes”, concluyó.