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Después de más de un año de silencio y una angustia que mantuvo en vilo a su familia en Argentina, Nahuel Gallo, el gendarme de 33 años, relató por primera vez los detalles de su detención en Venezuela, donde estuvo preso 448 días.
En una entrevista, Gallo confesó que durante su encierro llegó a pensar en quitarse la vida. "Siempre me lo preguntan, y la respuesta es que sí, lo había pensado", dijo.
El hecho ocurrió el 8 de diciembre de 2024, cuando Gallo intentaba cruzar la frontera desde Cúcuta (Colombia) hacia Venezuela.
"Querían ver si hablaba mal de su presidente"
Aunque tenía toda su documentación en regla, al llegar a Migraciones fue interceptado por agentes de civil que, sin identificarse, lo sometieron a un interrogatorio exhaustivo, centrado principalmente en su teléfono celular. "Querían ver si hablaba mal de su presidente", recordó Gallo.
En un chat privado con su esposa, Gallo había mencionado la situación política de Venezuela y criticado a Nicolás Maduro. Esto desató la violencia de los agentes, quienes lo golpearon y lo acusaron de hablar mal del mandatario.
Trato violento
A pesar de intentar ocultar su identidad como gendarme, los agentes encontraron una foto que confirmaba su pertenencia a la Gendarmería Nacional, lo que empeoró su situación.
El trato se volvió más violento, siendo esposado de pies y manos, y sufrió torturas físicas y psicológicas durante todo su cautiverio.
Gallo describió el tiempo en cautiverio como un periodo de tortura física y psicológica. La falta de comunicación con su familia y el encierro absoluto lo llevaron a situaciones límite.
Después de intensas gestiones diplomáticas, el gendarme fue liberado y regresó a la Argentina el 1 de marzo de 2026.