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La novela de enredos de Manuel Adorni no sólo golpea la imagen del Gobierno nacional sino que además amenaza con entorpecer la hoja de ruta del oficialismo en el Congreso.
Hace dos semanas el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, les avisó a los jefes de las distintas bancadas que se prepararan para sesionar este miércoles 24 de junio con un temario que incluiría el acuerdo con los fondos buitre y el Súper Rigi.
Unos días después se reavivaron las llamas del escándalo de Adorni con el capítulo del "pendrive": la oposición se montó sobre esa hoguera para echar más leña al fuego, en medio de fuertes presiones de adentro y de afuera del Gobierno para que Milei eyecte a su polémico jefe de Gabinete.
¿Qué ocurrió? Con firmas de la mayoría de los bloques opositores, pidieron una sesión para mañana con el objetivo de tratar seis expedientes vinculados a la interpelación y moción de censura contra Adorni.
Unión por la Patria se sumó a la ofensiva. Para el quórum, además del Frente de Izquierda, Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, sumarán a los dos diputados del MID.
En el PRO, hasta hace unos días, amagaban a través del diputado Fernando De Andreis (alter ego de Mauricio Macri) con dar quórum y apoyar la interpelación (no así la moción de censura).
Transcurridas 72 horas, los ánimos parecen haberse aplacado y la bancada amarilla no llegaría tan lejos en su cruzada pública para que Milei eche a Adorni del Gabinete.
Oficialistas y opositores recuerdan que el último intento opositor para acorralar a Adorni en el recinto se cayó por falta de apoyos a la sesión del 14 de mayo.
Se supone que en esta oportunidad la meta está un poco más cerca, pero el Gobierno está jugando muy fuerte para desactivar los circuitos de la oposición, a través de conversaciones con los referentes "dialoguistas".