PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Crece el boom anti-Argentina con burlas, agresiones y disculpas

Las redes sociales con mensajes cada vez más críticos y cargados de hostilidad.Intelectuales, políticos y artistas argentinos salieron a defender al país.
Jueves, 23 de julio de 2026 01:43
Samuel Jackson, Rosalía, Niall Horan, Patti Smith, famosos internacionales que apuntaron contra Argentina.

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Tras la final del Mundial de fútbol, una ola de expresiones difundidas en distintos ámbitos internacionales, con especial intensidad en redes sociales, presentó a la Argentina como un país racista, xenófobo e intolerante que, además, "no juega limpio" y que "no sabe perder". Celebridades como Samuel Jackson, Rosalía, Patti Smith, Pedro Pascal, Javier Bardem, Jason Burt, periodista de The Telegraph, Niall Horan ex One Direction, el escritor español Arturo Pérez-Reverte, y más figuras internacionales, apuntaron contra la Selección y contra el país. Entre memes, insultos y algunos pedidos de perdón con intereses creados, el escándalo cruzó fronteras e hizo estallar las redes con "la argentinidad al palo". Porque en esta si: "Tocan a uno y nos tocan a todos". Así que fueron muchos los que salieron a parar la pelota.

Un pronunciamiento muy fundado fue el del Instituto del Diálogo Interreligioso (IDI) en una declaración pública firmada por el sacerdote Guillermo Marcó, el dirigente islámico Omar Abboud y el rabino Daniel Goldman, tres referentes del diálogo entre las comunidades judía, cristiana y musulmana en el país. El texto rechaza que esas caracterizaciones reflejen la realidad argentina y reivindica una tradición de convivencia construida a lo largo de generaciones.

Uno de los argumentos centrales de la declaración remite a la historia migratoria argentina. El texto sostiene que "millones de personas han venido y se han afincado en nuestra nación, han formado familias, se han educado de manera gratuita, se han curado en nuestros hospitales y han transitado y transitan nuestro país con el único requisito de respetar nuestra Constitución".

Para el IDI, afirmar que la Argentina es un país racista equivale a desconocer esa trayectoria histórica y la idiosincrasia que de ella se desprende. La diversidad de orígenes, culturas y credos que caracteriza a la sociedad argentina no debilitó una identidad común, sino que la enriqueció, plantea el documento.

En ese marco, el texto recupera una cita del papa Francisco, figura que el IDI identifica como inspiradora en su propia creación: "La fraternidad tiene algo positivo que ofrecer a la libertad y a la igualdad" (Fratelli tutti, 103). El llamado pontificio a la cultura del encuentro y a la amistad social aparece en la declaración como respaldo doctrinario a la postura del instituto, que reivindica las diferencias como oportunidad de enriquecimiento mutuo antes que como fuente de conflicto.

El documento determina lo que el IDI rechaza. El rechazo es explícito y abarca un espectro amplio: judeofobia, islamofobia, cristianofobia, racismo, xenofobia y cualquier otra forma de discriminación. Por otro, la declaración extiende ese rechazo a las "descalificaciones y estigmatizaciones dirigidas contra religiones, pueblos o naciones enteras", con el argumento de que "las generalizaciones no contribuyen a la convivencia ni favorecen la comprensión entre los pueblos". Es en ese segundo movimiento donde el texto interpela directamente a quienes, desde el exterior, generalizaron sobre la sociedad argentina a partir de episodios puntuales.

La propuesta del IDI frente a las simplificaciones es el diálogo como práctica concreta. "El camino para comprender un país nunca es la estigmatización, sino el encuentro", afirma la declaración. El instituto describe esa convicción no como un principio abstracto, sino como el resultado de más de dos décadas de trabajo compartido entre las comunidades judía, cristiana y musulmana, un período durante el cual, según el texto, la fraternidad se reveló como "uno de los rasgos más genuinos y esperanzadores" del país.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD