inicia sesión o regístrate.
La relación bilateral entre la Argentina y Brasil atraviesa su momento de mayor tensión política y diplomática luego de que el presidente Javier Milei acusara al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de financiar una campaña en redes en contra de su administración durante el Mundial de Fútbol. Las declaraciones se produjeron horas después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores del vecino país decidiera llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, como una enérgica respuesta oficial a los duros insultos que el libertario profirió el pasado sábado en San Pablo.
En el marco de una entrevista radial, Milei sostuvo que "el 25% de los recursos" de una supuesta estrategia de desprestigio provino directamente del Ejecutivo brasileño. Según explicó, los ataques virtuales incluyeron desde cuestionamientos sobre supuestas ayudas arbitrales a la selección argentina hasta infundadas acusaciones de racismo. "Hoy Argentina es un emblema de la libertad, por eso todo el ataque mediático que hubo, porque estamos siendo el faro de Occidente, poniendo en jaque las políticas de estos chorros que se escudan detrás del Estado presente para robarle a la gente de bien", enfatizó.
El conflicto escaló de forma drástica a raíz de la visita relámpago que Milei realizó a Brasil para participar en la convención del Partido Liberal (PL) y brindar su respaldo a la candidatura de Flávio Bolsonaro de cara a las elecciones de octubre. Durante su discurso ante la militancia bolsonarista, Milei arremetió con descalificaciones personales contra Lula da Silva, a quien tildó de "ladrón", "el zurdo" y "presidiario", además de cuestionar severamente el modelo económico de su administración y criticar con dureza al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes por impedirle visitar al exmandatario Jair Bolsonaro, quien se encuentra actualmente detenido por golpismo.
Ante esta situación, el canciller brasileño Mauro Vieira ordenó el regreso inmediato del embajador Bitelli a Brasilia para evaluar de urgencia el grave deterioro de los vínculos bilaterales. La medida diplomática constituye uno de los gestos más severos que puede adoptar un gobierno soberano sin llegar a la ruptura formal de relaciones bilaterales.
Desde el seno del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), referentes políticos como Edinho Silva calificaron la actitud de Milei como "inadmisible" y señalaron que ha demostrado reiteradamente no estar a la altura del cargo, consolidando un profundo distanciamiento con el Palacio de Itamaraty que abre una etapa de extrema incertidumbre para la integración regional.