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El pasado jueves 13 de agosto, el Canciller Pablo Quirno, visitó la Universidad Torcuato Di Tella y compartió una charla con alumnos de la universidad. En el desarrollo de la actividad comentó acerca de desafíos de su gestión y avances realizados. Destaco el acompañamiento del presidente Milei y alertó sobre las consecuencias del pasado en la agenda internacional del país.
La actividad estuvo moderada por Michèle Pierfederici y Máximo Gutiérrez Mendizábal, miembros del Centro de Estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella (CEDIT) y le consultaron al canciller Quirno distintas cuestiones.
El Canciller recordó la situación caótica bajo la cual le toco asumir el mando a el gobierno del presidente Milei en diciembre de 2023. Destacó que es la primera vez que existe un presidente en la Argentina que decide atacar el problema de fondo que tenía el país. De esta manera, mencionó que el ordenamiento de las cuentas públicas, la eliminación del déficit fiscal, tener un programa monetario consistente y también la reducción del gasto y la baja de impuestos se produjo tras un proceso de enorme incertidumbre y desesperación que atravesaba el país por el mes de noviembre de 2023.
Tras esa recapitulación de las pasadas experiencias que vivió el país mencionó que "generar confianza nuevamente, tanto interna como externa, es un trabajo de hormiga de todos los días. Mucho más teniendo el pasado que Argentina presenció".
Además, recalcó los avances del gobierno en estos dos últimos años y medio y menciono que Argentina debería tener métricas mucho mejores, si se la compara con otros países de la región pero sentenció que "eso se explica por la desconfianza que genera nuestro pasado y eso hace que tengamos un sentido de urgencia especial".
Otro punto fundamental que mencionó es que "la estabilidad macroeconómica junto con la desregulación, combina perfectamente para que Argentina abra mercados al mundo" ya que las fortalezas y los activos estratégicos que tiene nuestro país hacen que se pueda proyectar una Argentina hacia adelante que sea muy diferente a la que tuvimos las ultimas décadas. Siguiendo con esta idea aclaró que "Argentina está en un lugar donde nunca había estado antes".
Pablo Quirno fue categórico y resalto que "cerrar la mayor cantidad de acuerdos posibles y acelerar en todos los frentes" es un objetivo fundamental de su gestión, ya que busca "que le den los resultados para que en la elección del año que viene, la sociedad diga que vale la pena seguir dándole el voto de confianza al gobierno y que puedan seguir transformando el país". Bajo esa idea resaltó que se trata de un proceso que va a ser largo pero que tiene como objetivo "dejarles a los jóvenes en el 2040 un país completamente diferente, en el que sepan que las oportunidades que tienen son completamente distintas a las que solía tener nuestro país".
El canciller fue muy preciso al resaltar que Argentina viene de ser una economía cerrada al mundo y que el proceso de apertura que busca este gobierno va a ser muy beneficioso en la medida que se logren atraer inversiones para sectores estratégicos de la economía que fueron desaprovechados durante años. También recalcó que la estabilidad macroeconómica juega un papel crucial en esto y la reconstitución de la confianza internacional de nuestro país, es la clave en todo este camino de progreso y desarrollo.