inicia sesión o regístrate.
Empresas, fondos de inversión y grandes magnates estadounidenses profundizan su desembarco en Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales que se consolidó como uno de los principales activos estratégicos de la Argentina.
El último movimiento lo protagonizó Thiel Macro, fondo creado por el empresario germano-estadounidense Peter Thiel, que incorporó a su cartera acciones por US$75,9 millones de Vista, la mayor exportadora de crudo de Vaca Muerta. La operación se suma a una serie de apuestas de capital estadounidense sobre la formación neuquina, considerada la segunda mayor reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo de este tipo.
A fines de 2025, Continental Resources, fundada por el magnate Harold Hamm y uno de los grandes productores de shale de EEUU, compró a Pluspetrol el bloque Los Toldos II Oeste. Meses después acordó con Pan American Energy desarrollar cuatro áreas.
Participan compañías norteamericanas independientes
El próximo capítulo se definirá con la apertura de ofertas para la concesión de 15 bloques licitados por Neuquén. El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, confirmó que en el proceso participan compañías norteamericanas independientes. Entre las interesadas aparece nuevamente Continental y también Brigham Exploration, encabezada por Bud Brigham.
Para González, la eventual caída del stock de pozos productivos en EEUU podría acelerar la migración de operadores hacia la Argentina, donde todavía existe un amplio margen de desarrollo.
"La pregunta ya no es si Argentina va a convertirse en una potencia energética, sino quién va a ser parte de esta transformación. En los próximos 30 años la energía que va a mover el mundo vendrá de Vaca Muerta", aseguró días atrás el embajador estadounidense Peter Lamelas.
Vaca Muerta comenzó a ser explotada masivamente por YPF en 2013 y desde entonces recibió inversiones por unos US$52.000 millones. El aumento de la producción permitió revertir el déficit energético argentino y activar proyectos exportadores de gran escala, entre ellos el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, una obra de casi US$3.000 millones en la que participan Chevron y Vista.