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El Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil volverá a reunirse este viernes para discutir una nueva actualización del ingreso mínimo en Argentina. El encuentro se realizará de manera virtual y estará encabezado por la Secretaría de Trabajo de la Nación, que impulsa un piso salarial de al menos $1.000.000 para agosto de 2026.
Desde el Gobierno señalaron que la propuesta deberá ser negociada entre sindicatos y cámaras empresarias, para luego ser homologada por la autoridad laboral. En ese marco, indicaron que ya comunicaron la iniciativa a sectores cuyos convenios se encuentran por debajo de ese monto, entre ellos Maestranza, UOCRA y Sanidad.
Actualmente, el salario mínimo legal para los trabajadores que no están alcanzados por convenios colectivos se ubica en $376.600, por lo que la propuesta oficial implicaría una actualización significativa del valor vigente.
La agenda del Consejo comenzará a las 10 con una audiencia destinada a revisar los montos mínimos y máximos de la prestación por desempleo. Luego, a las 14, se abrirá la mesa principal de negociación para analizar el nuevo salario mínimo, vital y móvil.
Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos centrales de Trabajadores Argentinos (CTA) cuestionaron que la reunión se realice de manera virtual y solicitaron que el encuentro sea presencial. Las organizaciones sindicales argumentaron que la discusión requiere un debate directo entre representantes gremiales, empresarios y el Gobierno.
El pedido, presentado ante la Subsecretaría de Trabajo, fue rechazado. Sin embargo, las centrales obreras evalúan realizar una movilización frente a la Secretaría de Trabajo, ubicada en avenida Leandro N. Alem 650, en la Ciudad de Buenos Aires.
La CGT también manifestó reparos sobre la propuesta oficial de llevar el salario mínimo a $1.000.000 y sostuvo que el ingreso básico debería equipararse al costo de una canasta básica familiar, que actualmente alcanza los $1.564.716 para una familia tipo. Para los gremios, el valor planteado por el Gobierno aún quedaría por debajo de las necesidades reales de los trabajadores.