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Uruguay y Chile aparecen siempre entre los destinos más considerados por los argentinos que evalúan emigrar por razones laborales. La cercanía geográfica, el idioma compartido y las posibilidades de inserción profesional aparecen como ventajas, aunque una eventual mudanza obliga a analizar no solo cuánto se puede ganar, sino también cuánto cuesta vivir en cada país.
Un informe de Randstad comparó salarios, alquileres, alimentos y combustibles en Argentina, Uruguay y Chile. De acuerdo con el relevamiento, el ingreso medio considerado alcanza los $1.600.829 en Argentina, 34.600 pesos uruguayos en Uruguay y 1.333.905 pesos chilenos en Chile.
Las diferencias son importantes también al observar los salarios mínimos. En Argentina se ubica en 376.600 pesos, mientras que en Uruguay alcanza los 25.383 pesos uruguayos y en Chile los 555.553 pesos chilenos.
El estudio también puso el foco sobre las ocupaciones. Para un operario industrial se estiman salarios de 1.500.000 pesos argentinos, 27.000 pesos uruguayos y 600.000 pesos chilenos. Un administrativo puede percibir 1.800.000 pesos en Argentina, 35.000 pesos uruguayos en Uruguay y 590.300 pesos chilenos en Chile.
En el caso de los programadores junior, los salarios ascienden a 1.800.000 pesos argentinos, 60.000 pesos uruguayos y 945.900 pesos chilenos. Randstad aclaró que los montos pueden variar según el nivel de estudios, experiencia, especialización y seniority de cada trabajador.
Sin embargo, el salario pierde relevancia si no se lo compara con el costo de vida. Y allí la vivienda aparece como una de las variables clave. Para un departamento de dos ambientes y un dormitorio en una zona media, el alquiler promedio llega a 860.000 pesos en Buenos Aires, equivalente al 54% del salario bruto promedio. En Montevideo, el mismo tipo de vivienda cuesta 20.500 pesos uruguayos y absorbe el 59% del ingreso medio, mientras que en Santiago alcanza los 652.000 pesos chilenos, pero representa un porcentaje menor del salario: el 49%.
Precisamente Chile muestra la evolución más favorable frente al relevamiento realizado en agosto de 2024. En Santiago, el alquiler pasó de representar el 64% del salario promedio al 49%. En Buenos Aires casi no hubo cambios, ya que aumentó del 53% al 54%, mientras en Montevideo retrocedió del 60% al 59%.
Los alimentos también generan diferencias. Tomando el Índice Big Mac como referencia, el producto cuesta 15.800 pesos argentinos en Buenos Aires, equivalente al 0,99% del salario medio. En Montevideo asciende a 629 pesos uruguayos, el 1,82% del ingreso, y en Santiago cuesta 8.790 pesos chilenos, apenas el 0,66%.
Algo similar ocurre con los combustibles. El litro de nafta súper ronda los 2.058 pesos en Buenos Aires, 88,67 pesos uruguayos en Montevideo y 1.583 pesos chilenos en Santiago.
El relevamiento muestra así que emigrar por un salario más alto no necesariamente garantiza una mejora económica. La vivienda, los alimentos, el transporte, la salud y la educación pueden modificar sustancialmente el poder adquisitivo. Por eso, Randstad recomienda evaluar de manera integral los ingresos y los gastos antes de decidir un cambio de país, especialmente cuando el objetivo principal es mejorar la calidad de vida y aumentar la capacidad de ahorro.