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Este 16 de septiembre se cumplen 50 años de la Noche de los Lápices, uno de los episodios más recordados del terrorismo de Estado en la Argentina. Entre el 8 y el 21 de septiembre de 1976, diez estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata fueron secuestrados, de los cuales sólo cuatro sobrevivieron y seis continúan hoy desaparecidos. La mayoría fue capturada la noche del 16 de septiembre, fecha que con los años se convirtió en símbolo.
Casi todos militaban en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y, un año antes, en 1975, habían reclamado por el boleto estudiantil secundario. Esa organización juvenil fue lo que los puso en la mira de las fuerzas represivas, que entre septiembre de 1976 los secuestraron de sus casas y los llevaron a centros clandestinos de detención.
Quiénes eran los seis desaparecidos
Los seis estudiantes que continúan desaparecidos eran todos militantes de la UES. Claudio de Acha, militante de la UES del Colegio Nacional, fue secuestrado el 15 de septiembre. Al día siguiente cayeron María Claudia Falcone y Francisco López Muntaner, ambos de 16 años y estudiantes del Bachillerato de Bellas Artes; María Clara Ciocchini, de 18, oriunda de Bahía Blanca; y Daniel Alberto Racero y Horacio Ángel Ungaro, estudiantes de la Escuela Normal N° 3 de La Plata. De Acha y Ungaro tenían 17 años; Racero, 18.
Sus nombres quedaron grabados en la memoria colectiva a través del libro de María Seoane y Héctor Ruiz Núñez y de la película de Héctor Olivera, que llevaron el caso a un público masivo.
El operativo y una cifra que quedó corta
El operativo fue supervisado por el jefe de la Policía bonaerense, el general Ramón Camps, y su director de Investigaciones, el comisario Miguel Etchecolatz. Los jóvenes fueron sometidos a torturas en distintos centros clandestinos, entre ellos el Pozo de Arana, el Pozo de Banfield y la Brigada de Investigaciones de Quilmes. Los cuatro que sobrevivieron -Pablo Díaz, Gustavo Calotti, Emilce Moler y Patricia Miranda- fueron después testigos clave en los juicios por estos crímenes.
El relato quedó cristalizado en diez nombres, los del libro y el film, pero la represión a estudiantes secundarios fue mucho más amplia. "Fue la detención sistemática de estudiantes secundarios en la ciudad de La Plata que se cristalizó en 10 nombres pero fueron muchos más", advirtió Emilce Moler, una de las sobrevivientes. Cada 16 de septiembre se conmemora en la Argentina el Día de los Derechos del Estudiante Secundario, en homenaje a esa generación.