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El Gobierno nacional recibió “con enorme alegría” la confirmación de la visita del papa León XIV a la Argentina. El pontífice llegará a Buenos Aires el próximo 8 de noviembre, en el marco de un viaje apostólico que se extenderá hasta el 11, y recorrerá distintos puntos del país.
“Santo Padre, la Argentina lo espera”, expresó el canciller Pablo Quirno durante la conferencia de prensa que brindó este lunes en la Casa de Gobierno, donde presentó junto a autoridades nacionales y eclesiásticas los detalles de la visita.
El encuentro contó con la participación de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el nuncio apostólico en la Argentina, monseñor Michael Wallace Banach; el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo; y el vocero presidencial, Adrián Ravier.
Quirno destacó que para el Gobierno la llegada de León XIV “tiene una significación muy especial” y señaló que la visita es resultado del diálogo mantenido durante los últimos meses entre el Estado argentino, la Santa Sede y la Iglesia argentina.
El canciller remarcó además que la organización del viaje representa “una enorme responsabilidad institucional” y explicó que el objetivo del Gobierno es garantizar que el Papa pueda desarrollar plenamente su actividad pastoral y que los argentinos puedan participar de las distintas actividades “de manera ordenada y segura”.
“Entendimos desde el comienzo que esta debía ser, además de la visita de un jefe de Estado, ante todo una visita apostólica, una visita del Santo Padre al pueblo argentino con una dimensión pastoral propia”, sostuvo Quirno.
En ese sentido, afirmó que el Estado tiene la responsabilidad de acompañar y facilitar la visita “con pleno respeto por su naturaleza” y reconoció el trabajo conjunto de los organismos nacionales, la Ciudad de Buenos Aires, las provincias de Buenos Aires y Córdoba y los municipios involucrados en la organización.
Un operativo para millones de fieles
La magnitud de la visita también quedó reflejada en el operativo de seguridad previsto para los cuatro días de actividades. La ministra Alejandra Monteoliva informó que se estima una convocatoria de aproximadamente 7 millones de fieles en las distintas actividades vinculadas con la presencia del Papa.
Según explicó, el dispositivo tendrá una duración ininterrumpida de 120 horas y será coordinado entre distintas jurisdicciones y organismos de seguridad.
“Es el dispositivo de seguridad más grande de nuestra historia”, afirmó Monteoliva, al detallar que el operativo involucrará a tres jurisdicciones, tres aeropuertos, tres ciudades y distintos eventos masivos y cerrados.
La funcionaria precisó que se conformará un comando unificado que funcionará durante las 120 horas de manera ininterrumpida, con el objetivo de coordinar el despliegue de seguridad ante la masiva presencia de fieles esperada durante la visita.