inicia sesión o regístrate.
Una celebración que buscaba convertirse en un nuevo atractivo regional terminó envuelta en una fuerte polémica en la provincia de Buenos Aires. Durante la primera edición de la Fiesta del Chorizo a la Pomarola, realizada en la localidad de La Colina, partido de General La Madrid, se utilizaron recipientes que habían contenido glifosato para transportar agua destinada a tareas vinculadas con la preparación de alimentos.
El hecho salió a la luz luego de que vecinos fotografiaran un tacho de unos 20 litros con identificación de fitosanitario dentro del área de cocina central del evento, ubicado detrás del escenario donde se desarrollaban las actividades.
La fiesta había sido organizada en el marco de los festejos por el 115° aniversario de La Colina y tenía como principal atractivo la elaboración de unos 1.000 chorizos a la pomarola, preparados en un paellero de aproximadamente 3 metros de diámetro instalado en la plaza José Hernández.
La explicación de los organizadores
Tras la difusión de las imágenes, integrantes de la organización reconocieron que los tachos fueron utilizados para trasladar agua durante la jornada. Según explicaron, los recipientes habían sido empleados para tareas de limpieza y también para lavar algunos ingredientes como morrones y cebollas.
Además, señalaron que los envases habían sido sometidos al denominado triple lavado, un procedimiento utilizado en el manejo de envases de agroquímicos para reducir restos del producto antes de su disposición final.
“Desde el Municipio de General La Madrid nos dirigimos a la comunidad para informar sobre la situación detectada tras la finalización de los festejos del aniversario de La Colina, relacionada con el traslado de parte de los insumos comestibles utilizados durante el evento”, señalaron en un comunicado.
“Se constató que recipientes que pertenecieron a un producto fitosanitario comercializado hace al menos 20 años fueron utilizados de manera inadecuada para el traslado de alimentos. Como gestión de gobierno, asumimos la responsabilidad absoluta que nos compete en la supervisión y control de la organización de este acontecimiento. Frente a este hecho, nos encontramos realizando las averiguaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido y brindar información certera a la comunidad”, continuó el comunicado.
El texto cerró con un pedido de disculpas y un compromiso de refuerzo en los controles: “Lamentamos profundamente lo ocurrido, pedimos sinceras disculpas a los vecinos y reafirmamos nuestro compromiso de extremar los controles en la manipulación de alimentos en futuros eventos, adoptando las medidas pertinentes para evitar que un hecho de estas características vuelva a repetirse”.
Sin embargo, especialistas y la normativa vigente establecen que ese tipo de recipientes no pueden volver a utilizarse para almacenar, transportar o contener alimentos, incluso después de haber sido lavados.
Qué dice la normativa sobre los envases de agroquímicos
La Ley Nacional 27.279, que regula la gestión de envases vacíos de fitosanitarios, establece un sistema específico para su tratamiento y disposición a través de operadores autorizados. La normativa busca evitar que estos recipientes ingresen nuevamente a circuitos donde puedan generar riesgos de contaminación.
En la provincia de Buenos Aires también rige el Decreto 1152/13, que establece mecanismos para la gestión de estos envases y limita su reutilización fuera de los procedimientos habilitados.
El triple lavado permite disminuir la presencia de residuos del producto químico dentro del envase, pero no habilita su uso posterior para actividades relacionadas con alimentos o consumo humano.
Una fiesta que terminó en cuestionamientos
El evento se había desarrollado con una amplia convocatoria y contó con distintas actividades, entre ellas un acto, desfile y presentaciones musicales de artistas como Pancho Fuentes y Viejos Zorros.
La propuesta buscaba instalar a La Colina dentro del calendario de fiestas gastronómicas de la región y la recaudación estaba destinada a instituciones locales. Sin embargo, la utilización de recipientes vinculados al almacenamiento de agroquímicos generó cuestionamientos y críticas en redes sociales.
La Municipalidad y los organizadores quedaron en el centro de la controversia mientras se analizan las responsabilidades por una práctica que, según la normativa vigente, está prohibida por el potencial riesgo de contaminación cruzada.