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El oficialismo sufrió ayer un revés en el Senado, luego de que sectores dialoguistas frenaran la firma del dictamen del proyecto de Súper RIGI, el régimen destinado a atraer inversiones superiores a US$1.000 millones, con beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios mayores a los del RIGI vigente.
El desacuerdo surgió durante el plenario de las comisiones de Presupuesto, Legislación y Economía. Maximiliano Abad (UCR), Carlos Espínola (peronismo disidente), Martín Goerling y Victoria Huala (PRO) reclamaron más garantías para priorizar la compra de bienes y servicios nacionales. La iniciativa cuenta con media sanción de Diputados, donde fue aprobada por 130 votos contra 106, con 7 abstenciones. Los senadores propusieron considerar competitivo a un proveedor argentino cuando su precio no supere en más de 15% al de un proveedor extranjero y pidieron computar todos los costos de importación.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, reconoció la dificultad y advirtió: "Si el Súper RIGI tiene tantos problemas, tendremos que quedarnos con el RIGI". El Gobierno ya había aceptado cambios, entre ellos elevar al 20% la participación de bienes y servicios nacionales y exigir garantías de abastecimiento energético para los grandes proyectos.