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El escritor y analista internacional Ezequiel Jiménez analizó en Tal Cual, el streaming de El Tribuno, las medidas anunciadas por el presidente Javier Milei en torno a las islas Malvinas y consideró que no modificarán la situación material de la disputa de soberanía con el Reino Unido.
"El reclamo por la soberanía de Malvinas es una política de Estado que debe trascender a quien sea presidente", afirmó Jiménez. Sin embargo, interpretó que el anuncio se produjo en un momento de dificultades políticas y económicas para el Gobierno nacional.
Según sostuvo, varias de las medidas comunicadas ya existían o formaban parte de acciones que la Argentina venía desarrollando. "Esto es una estrategia de comunicación política para dejar de hablar de algo que está ocurriendo en la Argentina y llevar la discusión hacia un tema que nos une a todos", señaló.
En clave electoral
Jiménez consideró que el giro discursivo del Presidente debe ser leído en clave electoral. En ese sentido, recordó las declaraciones elogiosas de Milei hacia la exprimera ministra británica Margaret Thatcher, sus referencias a la voluntad de los habitantes de las islas y sus encuentros con dirigentes del Reino Unido.
"Creo que es una cuestión táctica electoral. Ahora estamos hablando de esto en vez de hablar de los niveles de desempleo, la caída de la industria, las provincias desfinanciadas o la falta de infraestructura", expresó.
Normas del derecho internacional
El analista también se refirió a Sea Lion. Explicó que el emprendimiento existe desde 2010 y que, ante una disputa territorial, rigen normas especiales del derecho internacional. Indicó que la Argentina puede formular protestas y respaldar su posición en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, especialmente a partir de sus derechos sobre la plataforma continental.
No obstante, advirtió que las concesiones ya fueron otorgadas y que el proceso comercial se encuentra en marcha. Por eso, consideró que las sanciones previstas en la legislación argentina contra quienes colaboren con la explotación son necesarias, pero insuficientes.