PUBLICIDAD

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Los errores de Irak y la rebelión Libia

Sabado, 03 de septiembre de 2011 18:32
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Algunos analistas señalan que el nuevo gobierno tiene la obligación de capturar a Gadafi y entregarlo a la CPI.

El caricaturista estadounidense Ted Rall criticó el triunfalismo de los medios norteamericanos ante la caída.

Si hay algo que diferencia la rebelión en Libia de la invasión estadounidense a Irak en 2003, es que el nuevo gobierno no quiere la presencia de tropas extranjeras en el país.

El dictador Muamar Gadafi, quien llamó a una guerra de guerrillas, no parece ser un obstáculo para que los rebeldes inicien una nueva era en el país, luego de que el gobierno de transición fuera reconocido por más de 60 países -entre ellos Rusia- durante una cumbre realizada esta semana en París.

A pesar de que nada es igual en Medio Oriente, las sombras del desastre posterior a la caída de Saddam Hussein -cuando se desmanteló el Ejército iraquí- sobrevuelan ahora el escenario libio tras la huida de Gadafi, el pasado 24 de agosto.

Pero hay muchas diferencias entre un conflicto y otro: una de ellas es que el Consejo Nacional de Transición (CNT) -apoyado por los bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)-, mantendrá en sus puestos a jefes militares que se hayan pasado a las filas rebeldes.

Los analistas, sin embargo, vaticinan tensiones tribales, ya que creen que Gadafi es respaldado por las tribus de su ciudad natal de Sirte, 770 kilómetros al sur de Trípoli, por lo que los rebeldes pidieron a sus habitantes que depongan las armas bajo la amenaza de lanzar una nueva ofensiva.

De todos modos, existe el miedo de que la situación se salga de su curso. El presidente del CNT, Mustafá Abdel Yalil, rechazó la presencia de tropas extranjeras -ni siquiera como observadores-como propuso la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Algunos analistas señalan que el nuevo gobierno tiene la obligación de capturar a Gadafi y entregarlo a la Corte Penal Internacional, pero otros indican que la CPI debería posponer sus demandas para que el dictador sea juzgado por las autoridades libias.

“Una mejor opción debería satisfacer a ambos: a los nuevos líderes libios y al CPI; permitir al CPI -que preside el argentino Luis Moreno Ocampo- acusar a Gadafi, pero hacerlo en Libia”, señala el analista David Kaye en un artículo del diario The New York Times.

Kaye sostiene que es muy importante que los presuntos crímenes de lesa humanidad de Gadafi sean juzgados donde ocurrieron, teniendo en cuenta el gran prestigio que logró el Tribunal de Nremberg en Alemania al finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945.

En julio pasado, la CPI acusó al régimen gadafista de entregar medicina (similar al viagra) a sus soldados para violar a mujeres en el marco del conflicto libio.

En una declaración, el CPI consideró que “hay base suficiente” para acusar a Gadafi y a uno de sus hijos de crímenes de lesa humanidad, cometidos especialmente en las ciudades de Bengasi, Trípoli y Misrata, entre el 15 de febrero y 2011 y al menos el 28 de febrero de este año.

La transición de la dictadura de Gadafi al gobierno provisional de los rebeldes fue hasta ahora bastante ordenada, dado que no hubo saqueos y pequeños focos de violencia, con la presencia de miles de insurrectos que llegaron de distintas partes de Libia, señalan informes de prensa.

Otro costado del conflicto es el papel jugado por Francia en Libia (antigua colonia italiana) a través de su presidente, Nicolas Sarkozy.

En un artículo en el diario británico The Indepenent, el analista Robert Fisk resaltó la posición de Argelia antiguo aliado de Gadafi, que recibió a la esposa y a los hijos del dictador, pero que prometió entregar al dictador al CPI si este ingresaba a ese país africano.

“¿Por qué debería la orgullosa Argelia abandonar a su viejo hermano Muamar, solo porque los países árabes del Golfo y los países europeos (algunos de ellos, por fin, se han vuelto contra él)?”, se pregunta Fisk, quien destaca: “El presidente Sarkozy puede abrazar a Gadafi en 2007 y bombardear Libia cuatro años más tarde”.

Por otro lado, el caricaturista político estadounidense Ted Rall criticó el triunfalismo de los medios de comunicación norteamericanos ante la caída de Gadafi. “Obama y los medios de comunicación estadounidense están tomando crédito de la caída de Gadafi, pero la victoria se debe a los combatientes libios que ganaron la guerra”, señaló en una nota en la página on line de Al Jazzera. Nadie olvida el desastre de Irak luego de la invasión estadounidense, pero Libia, al parecer, está tomando otro rumbo.

Para reconstruir Libia, las nuevas autoridades contarán con entre 50.000 y 150.000 millones de dólares de fondos públicos que serán entregados por la ONU cuando anule las sanciones económicas contra ese país.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD