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“Esperando la carroza” es, junto con “La historia oficial”, parte emblemática de la explosión cultural que permitió la apertura democrática de 1983. La vieron por aquellos años más de 700 mil espectadores, pero millones de argentinos se divirtieron después; algunos por primera vez, otros, por enésima.
“Esperando la carroza” es un miembro más de las familias argentinas, según la definió ayer una de sus protagonistas, Betiana Blum (como Nora, esposa de Antonio, representado por Luis Brandoni) en diálogo telefónico con El Tribuno.
Hoy, en versión digitalizada, se podrá volver en el Hoyts salteño, como en el resto del país. Y seguro que una vez más, miles sentirán el placer de estar frente a una obra memorable de la cinematografía nacional, aunque algunos críticos sigan insistiendo en que “el grotesco teatral nunca va bien en el cine”.
Acerca de las cualidades de la película que le permitieron mantener el éxito 27 años, Betiana explicó que mucho tuvo que ver la propuesta que hizo Alejandro Doria que apuntó a “dejar de reírnos de los demás y reírnos de nosotros mismos; era una propuesta osada, muy sabia”. Después mencionó el libro de Jacobo Langsner, “que es extraordinario porque la gente sabe los diálogos de memoria porque tienen un humor y una observación de las conductas humanas que son maravillosos”. En tercer lugar, Betiana puntualizó “cada uno de nuestros personajes que representa un estereotipo de cada uno de los integrantes de las familias comunes, el pobre, el rico, sus envidias.Todos están reflejados, todo está mostrado, no es que hay una crítica a uno o a otro”.
La actriz resaltó la dirección de Doria. “Fue fundamental porque él tenía muy claro lo que quería hacer, qué quería mostrar con esta película. La puesta que hizo es una coreografía y nosotros como equipo funcionamos maravillosamente, porque trabajamos con alegría, relajados, con mucha disciplina, decíamos lo que teníamos que decir, respetábamos el texto, hacíamos lo que él nos pedía”. Y agregó: “Creo que estas tres cosas confluyen (director, libro y grupo de trabajo) para tener el buen resultado, que la gente se sienta representada en esta película y que se pueda reír de ella misma”.
Aunque Antonio Gasalla (“Mamá Cora”) se llevó siempre los lauros del personaje principal, la película se asentó más en los roles de Betiana Blum, China Zorrilla y Mónica Avila.
“Yo siento una gran alegría, enorme, enorme alegría, porque siento que contribuimos a algo que el pueblo argentino lo ha tomado como propio y lo ha incorporado a su vida cotidiana, en el lenguaje (continuamente usa expresiones de la película ). Mirá... inclusive, mucha gente me dice que cuando se va de vacaciones la lleva en la valija por las dudas que nos toquen días lluviosos, es un miembro más de la familia”, contó Betiana.
Sobre su recuerdo del trabajo con China Zorrilla, recalcó que “es una persona muy divertida, muy amorosa. A veces llegábamos y si estaba nublado o feo y no podíamos filmar, antes de que alguien se pusiera de mal humor, China pedía harina y se hacía unos scones para todos; me enseñaba a preparar la ensalada Caprese o hacíamos un asadito en cualquier momento. Una cosa muy tierna, muy familiar. Y eso se nota...”
María de los Dolores y sus 4 hijos
Ana María de los Dolores Buscaroli de Musicardi, para todos Mamá Cora (Antonio Gasalla), tiene cuatro hijos: Antonio (Luis Brandoni), Sergio (Juan Manuel Tenuta), Emilia (Lidia Catalano) y Jorge (Julio De Grazia) con quien vive y que atraviesa una angustiante situación económica. Disputas varias llevan a la la viuda de Muscardi a salir de la casa para dejar de estorbar; llega a la casa de una vecina y se queda, pero su familia no sabe. todos hablan de “desaparición” tras la pelea con su nuera, mientras aparece la noticia de que se ha encontrado el cadáver desfigurado de una anciana bajo un tren. La compungida parentela llega a la conclusión que no es otra que Mamá Cora quien se ha suicidado para no causar más problemas.
Una típica comedia costumbrista en la que abundan las confusiones y situaciones entre parientes.
El film se originó en la pieza teatral “Esperando la carroza” del rumano-uruguayo Jacobo Langsner (1927-), autor del género teatral denominado grotesco rioplatense, y su adaptación televisiva que fuera emitida en el prestigioso ciclo Alta comedia de Canal 9 en la década del 70.
El largometraje, cuyo guión fue adaptado y reelaborado por el autor y el director Alejandro Doria, quien en principio imaginó el personaje de Mamá Cora para Niní Marshall.
El 2 de abril de 2009, se estrenó una segunda parte filmada en 2008 con guión escrito en 1986.