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Los tiempos modernos, dominados por los medios masivos de comunicación, y por la informática, han traído consigo juntamente con una tecnología en permanente avance el consecuente cambio que se refleja en la lengua, dado que esta siempre acompaña a la realidad a la que se debe. En efecto, en los últimos años han nacido muchas locuciones, que provienen mayormente del inglés, para definir y nombrar los aparatos, sus partes, sus operaciones y demás actividades de ellos derivadas, por ofrecer un ejemplo concreto.
Virtud y virtual
Hace un tiempo escribí un artículo referido a la palabra “virtud”, que encabeza estos párrafos. En esa ocasión expliqué que su etimología la hacía remontar al término latino "virtus', cuyo significado es “fuerza”, derivada a su vez de "vir', “varón”. Evidentemente ella arrastra una connotación machista (no ausente del todo, a pesar de los adelantos actuales, en nuestra época) que no distingue la igualdad lograda a lo largo del tiempo, luego de una denodada lucha. A pesar de ello, en ese tiempo también se reconocía como virtuosas a algunas mujeres destacadas, y no solamente a los varones.
Pues bien; de esa procedencia es la voz que hoy aborda mi artículo. Es que "virtual' es un adjetivo que deriva de "virtud'. Admito según lo he afirmado varias veces que la historia de una palabra incluye una gran variedad de cambios; aunque muchas de ellas jamás han experimentado uno de ellos, incluso desde su nacimiento en otra lengua. También hay otras que únicamente han sufrido solo una pequeña reacomodación para ser admitidas en nuestra lengua, como es el caso de "paz', que solo ha mutado en una letra, a partir de su original latino "pax'. Como ejemplo del primer caso, traigo a colación las siguientes: "vía', "casa', "persona', "castigo', "analogia'. Las dos primeras no constituyen el mejor ejemplo, puesto que cuentan con una y dos sílabas, lo que contribuye al paso directo a otro idioma. Sin embargo, las tres siguientes son trisilábicas, por lo que sería más difícil ese paso directo. "Castigo' y "persona' pasaron sin cambio alguno. "Analogia' solo agregó el acento, convirtiendo el vocablo latino de cuatro sílabas en otro castellano de cinco, por la ruptura del diptongo.
Vayamos, pues, ahora a la palabra "virtual'. Según el DRAE, deriva de la latina arriba citada, "virtus', definida como “Adjetivo que tiene virtud para producir un efecto, aunque no lo produce de presente. Usase frecuentemente en oposición a efectivo o real”. La segunda acepción dice: “Implícito, tácito”. La tercera, relacionada con la Física, “Que tiene existencia aparente y no real”, ejemplificando con “foco virtual, imagen virtual, realidad virtual”. Por otra parte, "virtualidad' es un sustantivo que se refiere a la cualidad de "virtual'.
A estos conceptos del DRAE, María Moliner agrega otro que tiene que ver con las realidades a las que se dirige este término en la modernidad globalizada, en una tercera acepción: “Se aplica a lo que tiene existencia aparente. Se dice sobre todo de las imágenes, sonidos o sensaciones en general que, creados por medios informáticos, producen en quien los recibe ilusión de realidad: "Realidad virtual'”.
Por fin, sobre el adverbio "virtualmente', el DRAE aclara: “De un modo virtual, en potencia. Usase con frecuencia opuesto a actual o efectivamente. Tácitamente, implícitamente. Casi a punto de, en la práctica, en la realidad”.
Usos actuales
El dos de julio me impactó el artículo titulado por El Tribuno como “Facebook: más casos de chicos acosados”, no solo por lo que implica esta actividad tan nefasta como difundida en la actualidad, al amparo, precisamente, de la “virtualidad”, sino además por el uso que se da a este término, lo que muestra las derivaciones cambiantes en cuanto a su significación. A continuación, dice: “Rachel Holway, titular de la ONG, advirtió que los niños son hostigados virtualmente por pedófilos en las redes sociales”. Y, más adelante, “Se estima que hay al menos cien mil cuentas en Facebook que son utilizadas por pedófilos argentinos que buscan a [sic] acercarse a los menores que utilizan el mismo espacio virtual”.
Si enfocamos el uso del adverbio “(son hostigados) virtualmente”, en un primer momento experimentamos una pequeña confusión al leer esta oración. En primera instancia, podríamos entender que el adverbio apunta al medio por el cual los pedófilos se comunican (el medio virtual o de internet, que no es presencial) con sus víctimas. Pero además, podríamos interpretar que el adverbio signifique “son implícitamente (casi a punto de estar) hostigados”. En este sentido, se produce una ambigedad, aunque leve, en el uso de la palabra.
En resumen, la versión de "virtualidad' que utilizo en el primer párrafo de este apartado quiere decir “el mundo no real en el que se mueven las comunicaciones de este tipo”. Sin embargo, tampoco hay demasiada coherencia en esa significación puesto que, a pesar de no ser visible a los ojos, ni tangible ni apreciable por cualquiera de los sentidos, pero es parte de la realidad. Si así no lo fuera, podría interpretarse como un sueño o como un producto de la imaginación. En contraposición con ello, el “acoso virtual” es tan real (o más aún, porque se realiza con mayor impunidad y facilidad) que muchos niños -tal como lo afirma en detalle el artículo- son dañados por los pedófilos mediante tal entorno, aunque más no sea con la angustia y la indefensión a la que se ven sometidos, en caso de que no caigan realmente en sus asquerosas manos. En efecto, afirma Holway que un 70% de los chicos que posee cuenta en Facebook ha padecido algún tipo de acoso sexual por parte de esa clase de gente. Se aprecia claramente en cuánto puede diferir un sentido de otro en el adjetivo "virtual' y los otros términos de esa familia de palabras, por lo cual es preciso ser cuidadosos cuando se los utiliza.
Viral, voz resbaladiza
Tan o más problemática como la que acabamos de analizar es la voz "viral'. Sin embargo, el espacio de este artículo no me permite abordarla en profundidad, como merece, dado que no hace mucho nació con el o los sentidos que la acompañan, en este mundo de la globalidad y de la hipercomunicación en el que nos toca vivir.
Efectivamente, la leemos en cuanta publicación periódica existe, incluso apareciendo muchas veces en ellas, en situaciones hasta inimaginables.
En el mismo ejemplar de este diario, solo tres páginas (11) más delante de la publicación que cité precedentemente, aparece una publicidad de Cablevisión que dice, en letras destacadas: “En el mes del amigo VIRALICEMOS AMISTAD”.
Con toda seguridad más de uno, al igual que yo, habrá quedado anonadado al no poder entender bien lo que quiere decir. Pero de ello me ocuparé en el próximo artículo...
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