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Flávio Bolsonaro, el heredero político de la derecha que busca la presidencia de Brasil

Flávio Bolsonaro competirá por la presidencia de Brasil en 2026 tras más de dos décadas de carrera política. Su candidatura combina la continuidad del bolsonarismo con propuestas propias en seguridad, economía, política exterior y reducción del tamaño del Estado.
Sabado, 03 de octubre de 2026 17:38

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Flávio Bolsonaro llega a las elecciones presidenciales de Brasil de 2026 como candidato del Partido Liberal (PL) y con la tarea de mantener vigente el proyecto político construido por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. A los 45 años, el senador carioca busca por primera vez la Presidencia y construyó su campaña alrededor de la seguridad, la reducción del tamaño del Estado y una agenda económica de orientación liberal.

La primera vuelta se celebrará el 4 de octubre y Flávio competirá con el número 22, acompañado por Alfredo Gaspar como candidato a vicepresidente. Su candidatura fue oficialmente aprobada por el Tribunal Superior Electoral (TSE) y el PL concurre a la elección sin una coalición de otros partidos.

De la familia Bolsonaro a la política

Flávio Nantes Bolsonaro nació el 30 de abril de 1981 en Resende, Río de Janeiro. Es abogado, está formado por la Universidad Cândido Mendes y es el hijo mayor de Jair Bolsonaro. Su llegada a la política se produjo a los 21 años, cuando fue elegido diputado estatal de Río de Janeiro en las elecciones de 2002.

Fue reelegido en 2006, 2010 y 2014, por lo que permaneció durante cuatro períodos en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro. Durante esos años concentró buena parte de su actividad en temas vinculados con la seguridad pública y adoptó posiciones identificadas con el conservadurismo y la derecha brasileña.

En 2018 dio el salto a la política nacional al ser elegido senador por Río de Janeiro. Desde entonces, su presencia dentro del Congreso aumentó junto con la proyección nacional de la familia Bolsonaro.

Su carrera política se desarrolló, por lo tanto, dentro de una estructura familiar que alcanzó su mayor dimensión con la llegada de Jair Bolsonaro a la Presidencia en 2019.

Del Senado a la candidatura presidencial

Durante el Gobierno de su padre, Flávio amplió su influencia dentro del espacio bolsonarista y se convirtió en uno de los principales dirigentes de la familia.

La situación cambió después de que Jair Bolsonaro quedara fuera de la carrera presidencial de 2026. El expresidente, que cumple una condena relacionada con la tentativa de golpe de Estado, respaldó a Flávio como continuador del proyecto político familiar. Reuters describió su candidatura como un intento de mantener vigente el legado político de su padre después de su salida de la competencia electoral.

Flávio asumió así una tarea que combina la continuidad con la búsqueda de una identidad propia. El senador sostiene que puede tener un estilo diferente al de su padre, al que describe como más tranquilo y moderado, pero mantiene las principales banderas del bolsonarismo.

Esa relación aparece incluso en su programa de Gobierno. El documento presentado ante el TSE retoma varias de las políticas de la administración de Jair Bolsonaro y propone profundizar algunas de ellas.

Seguridad, reducción del Estado y economía liberal

La seguridad pública es uno de los principales ejes de la campaña de Flávio Bolsonaro.

Su programa plantea endurecer el combate contra el crimen organizado, aumentar las herramientas de seguridad en las fronteras y reforzar las estructuras penitenciarias. También propone modificaciones en las reglas de responsabilidad penal y medidas más severas contra determinados delitos.

Dentro de su discurso de seguridad aparece además la referencia al modelo penitenciario implementado en El Salvador bajo la presidencia de Nayib Bukele. Su programa busca utilizar cárceles de máxima seguridad y reforzar la capacidad del Estado para enfrentar a las organizaciones criminales.

El segundo gran eje de su plataforma es la reducción del tamaño del Estado. Su programa, presentado bajo el concepto de “Tesouraço”, propone eliminar al menos diez ministerios, reducir cargos de confianza, revisar gastos públicos y disminuir la burocracia. También plantea un nuevo límite para el crecimiento del gasto público.

En materia tributaria, Flávio propone reducir impuestos y revisar determinados puntos de la reforma tributaria. Su discurso económico busca dar mayor espacio al sector privado y reducir el peso de la administración pública sobre empresas y trabajadores.

El programa también contempla privatizaciones, simplificación de trámites y medidas para facilitar el acceso al crédito y el emprendimiento. En su plataforma oficial, estas propuestas aparecen vinculadas con la idea de reducir la burocracia y ampliar la autonomía económica de los ciudadanos.

Una agenda conservadora 

Aunque Flávio busca mantener las principales banderas del bolsonarismo, su programa incorpora algunas propuestas que intentan diferenciarlo de la gestión de Jair Bolsonaro.

Entre ellas aparece el fin de la reelección presidencial, además de políticas destinadas a ampliar la autonomía económica de las mujeres. Su programa también plantea medidas relacionadas con la digitalización de los servicios públicos y una reforma de determinadas reglas del Poder Judicial.

En cuestiones ambientales y económicas, propone desarrollar recursos considerados estratégicos para Brasil, entre ellos las tierras raras y otros minerales críticos. La idea forma parte de una estrategia más amplia para aumentar el aprovechamiento económico de los recursos naturales del país.

El discurso político del candidato se estructura alrededor de valores conservadores y de la defensa de la seguridad, la propiedad privada, la libertad económica y la familia. Su campaña utiliza el lema “Brasil sin miedo”, mientras que su sitio oficial resume parte de su propuesta económica bajo la consigna “Más Brasil, menos Brasilia”.

Una política exterior cercana a Estados Unidos

La política exterior constituye otro de los puntos en los que Flávio busca recuperar parte del camino iniciado durante el Gobierno de su padre.

El candidato plantea fortalecer especialmente la relación entre Brasil y Estados Unidos y mantiene una relación política cercana con Donald Trump. Su campaña busca reconstruir el vínculo que Jair Bolsonaro había desarrollado con el expresidente estadounidense.

Reuters señaló que Flávio intenta recuperar esa alianza internacional y que su candidatura cuenta con el respaldo de sectores conservadores estadounidenses. Sin embargo, el acercamiento también generó controversias durante la campaña, particularmente después de que Estados Unidos impusiera nuevos aranceles a productos brasileños.

Su orientación internacional se diferencia de la política exterior impulsada por Lula, que ha buscado ampliar el protagonismo de Brasil dentro del Sur Global y fortalecer espacios como los BRICS.

Un historial judicial que vuelve a estar en campaña

La trayectoria política de Flávio Bolsonaro también está marcada por investigaciones judiciales.

Uno de los principales episodios fue el denominado caso de las “rachadinhas”, una investigación relacionada con el supuesto desvío de parte de los salarios de asesores durante su etapa como diputado estatal. Flávio negó haber participado de un esquema de ese tipo.

Las investigaciones fueron posteriormente cerradas después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) y el Superior Tribunal de Justicia (STJ) anularan pruebas obtenidas durante la investigación por cuestionamientos relacionados con su obtención.

A ese antecedente se sumó en 2026 una nueva investigación relacionada con “Dark Horse”, una película sobre la vida de Jair Bolsonaro.

La Policía Federal investiga el financiamiento de la producción y busca determinar si existieron delitos como lavado de dinero, corrupción o evasión de divisas. La investigación se originó a partir de transferencias vinculadas al exbanquero Daniel Vorcaro.

Flávio reconoce que Vorcaro financió la película, pero sostiene que se trató de un patrocinio privado y niega haber cometido irregularidades. El caso se convirtió en uno de los principales puntos de cuestionamiento hacia su candidatura durante la campaña.

El heredero político del bolsonarismo

Flávio Bolsonaro llega a la elección presidencial con una trayectoria construida durante más de dos décadas dentro de la política brasileña. Pasó de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro al Senado y, finalmente, a la candidatura presidencial.

Su campaña busca conservar las principales banderas que llevaron a Jair Bolsonaro a la Presidencia: seguridad pública, conservadurismo, reducción del tamaño del Estado y una política económica orientada al mercado. Al mismo tiempo, intenta incorporar algunas propuestas propias para diferenciarse de la figura de su padre.

Con su candidatura oficialmente registrada y la primera vuelta prevista para el 4 de octubre, Flávio enfrenta el desafío de representar al movimiento político de su familia sin Jair Bolsonaro en la boleta. Su candidatura convierte la elección de 2026 en un nuevo capítulo de la disputa política que comenzó a consolidarse en Brasil con la llegada de su padre al poder en 2019.

El vínculo con Milei y una alianza entre Argentina y Brasil

La relación entre Flávio Bolsonaro y Javier Milei se construyó sobre una coincidencia política marcada por la defensa de una agenda económica liberal, el discurso contra el crecimiento del Estado y una fuerte identificación con sectores conservadores de la región. El vínculo también se inscribe en la relación que Jair Bolsonaro mantuvo con el presidente argentino desde la llegada de Milei al poder.

Para Flávio, la Argentina de Milei representa además una referencia regional de las políticas que busca impulsar en Brasil. La reducción del gasto público, la desregulación, la disminución del tamaño del Estado y una mayor participación del sector privado aparecen como puntos de contacto entre ambos espacios políticos.

La relación tiene también una dimensión estratégica. Un eventual gobierno de Flávio podría modificar el vínculo político entre Brasil y Argentina, dos de las principales economías de Sudamérica, especialmente en cuestiones vinculadas con el Mercosur, el comercio bilateral y la política regional. La llegada de un Bolsonaro al Palacio del Planalto abriría la posibilidad de una mayor cercanía ideológica con Milei y de una coordinación más estrecha entre ambos gobiernos.

Al mismo tiempo, el vínculo entre Milei y el bolsonarismo tiene un componente familiar y político. Jair Bolsonaro respaldó públicamente a Milei durante su campaña presidencial de 2023, mientras que el actual presidente argentino mantuvo una relación cercana con el expresidente brasileño y con dirigentes de su espacio. Flávio busca ahora capitalizar ese entramado político y presentarse como el continuador de una corriente que trasciende las fronteras de Brasil.

La búsqueda de recuperar la alianza con Trump

La relación con Estados Unidos ocupa un lugar central en la proyección internacional de Flávio Bolsonaro. El candidato del Partido Liberal busca recuperar parte de la cercanía que su padre, Jair Bolsonaro, construyó durante su Gobierno con Donald Trump, y plantea una política exterior más alineada con Washington y con los sectores conservadores estadounidenses.

Flávio mantiene vínculos políticos con referentes del entorno de Trump y ha buscado presentar esa relación como una herramienta para reposicionar a Brasil en el escenario internacional. La coincidencia no se limita a la afinidad ideológica: ambos espacios comparten posiciones sobre seguridad, reducción del Estado, libertad económica y una agenda conservadora, aunque cada país enfrenta realidades políticas y económicas diferentes.

La relación también tiene un componente económico y comercial. El acercamiento a Estados Unidos se convirtió en uno de los puntos sensibles de la campaña después de las medidas arancelarias aplicadas por Washington a productos brasileños. Para Flávio, la relación con Trump puede ser una herramienta de negociación y, al mismo tiempo, una forma de recuperar el vínculo privilegiado que había caracterizado parte de la política exterior de su padre.

En este escenario, una eventual llegada de Flávio al Palacio del Planalto podría significar un cambio en la orientación internacional de Brasil, con una mayor cercanía con Estados Unidos y los gobiernos conservadores de la región. Ese giro también tendría impacto sobre la relación con Argentina, especialmente si se combina con el vínculo político que Flávio mantiene con Javier Milei.

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