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Para Noel de Castro, el sueño de llegar al espacio no es solo una meta personal. También es una forma de demostrar que las mujeres pueden ocupar lugares que durante mucho tiempo parecieron lejanos o imposibles.
“Las mujeres ya somos parte de esta nueva industria. Falta animarse y perder el miedo”, afirmó en diálogo con El Tribuno. Y agregó con convicción: “Somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos”.
En un mundo donde históricamente la ciencia y la exploración espacial estuvieron dominadas por hombres, la joven ingeniera salteña se convirtió en una de las voces que impulsa a nuevas generaciones de niñas y mujeres a acercarse a la tecnología, la ingeniería y la investigación.
Su historia, marcada por la curiosidad, el esfuerzo y el apoyo familiar, hoy inspira a muchas jóvenes que comienzan a mirar la ciencia con otros ojos.
Un sueño que comenzó en la infancia
Aunque hoy trabaja dentro de la industria espacial, el origen de todo se remonta a su infancia en Salta.
Desde muy chica sentía fascinación por el espacio, los cohetes y las historias de astronautas. Esa curiosidad la llevó a interesarse por la ingeniería y la ciencia, tratando de entender cómo podía formar parte de ese mundo.
“Siempre me interesó muchísimo el espacio. Cuando estudiaba ingeniería miraba los despegues de cohetes y trataba de pensar cómo podía relacionar lo que estaba estudiando con esa industria”, recordó.
Con el tiempo, ese interés se transformó en un camino académico que comenzó con la ingeniería biomédica y luego la llevó a especializarse en bioastronáutica, un área que combina la medicina con la exploración espacial.
El salto al mundo de la industria espacial
Hace dos años Noel decidió dar un paso clave: mudarse a Estados Unidos para continuar su formación y acercarse a la industria espacial.
Allí completó una maestría en ingeniería aeroespacial y obtuvo licencias que le permitieron comenzar a trabajar dentro de este sector en pleno crecimiento.
Actualmente desarrolla tareas vinculadas a Axiom Space, una compañía que forma parte de la nueva era de exploración espacial comercial junto a empresas como SpaceX.
“Todos los días aprendo algo nuevo y conozco personas que están investigando cosas increíbles. Lo que se hace en el espacio muchas veces termina teniendo impacto directo en la vida en la Tierra”, explicó.
Pensar el espacio también desde Argentina
Además de su carrera personal, Noel también trabaja en una idea más amplia: acercar la industria espacial a Argentina.
Con ese objetivo elaboró un proyecto que presentó ante el presidente Javier Milei, con el propósito de impulsar una mayor participación del país en este sector estratégico.
“No quería contarle solo mi sueño. Quería llevarle un plan para el país”, explicó.
La propuesta incluye ideas vinculadas a la participación argentina en misiones espaciales, el desarrollo tecnológico y nuevas oportunidades en áreas donde el país ya tiene capacidades, como la investigación científica o la producción vinculada a la agricultura.
El momento que más sueña
Entre proyectos, investigación y formación, hay una escena que Noel imagina una y otra vez.
“El momento que más sueño es el de estar sentada en el cohete, con el traje espacial puesto, esperando el despegue”, confesó.
Para ella, ese instante simboliza todo el camino recorrido. “Ahí creo que voy a decir: ‘Ya está, lo logré’. Después vendrá el trabajo científico en la estación espacial, pero ese momento previo al despegue es el que más espero”.
La familia, el motor que la impulsa
Detrás de cada paso que dio en su carrera hay un sostén fundamental: su familia.
Sus padres, su hermana y especialmente sus abuelos siguen cada uno de sus logros con emoción. “No sé si hay algo que me emocione más que hablar de mi familia”, contó.
Durante los últimos dos años, debido a su trabajo y formación en el exterior, no había podido visitarlos, lo que convirtió el reencuentro reciente en Salta en un momento muy especial.
“Mis abuelos ven todo lo que hago en televisión. Mi abuela siempre dice que espera que Dios le dé más años para poder verme despegar”, relató con emoción.
Volver a Salta, volver a casa
Después de dos años fuera del país, Noel regresó recientemente a Argentina para renovar documentación y reencontrarse con su familia.
Para ella, Salta sigue siendo el lugar donde todo empezó. “Acá están mis amigos, mi infancia, mi familia. Es el lugar donde vengo a recargar energías”, expresó.
Entre risas también confesó cuál fue su primer deseo al llegar: “Lo primero que hice fue comer una humita. Necesitaba comida salteña”.
Inspirar a las nuevas generaciones
Además de su trabajo científico, Noel participa en iniciativas para acercar la ciencia a niños y jóvenes.
En una de esas actividades conoció a Felicitas, una niña que sueña con ser astronauta. El encuentro fue parte de un concurso que buscaba justamente despertar vocaciones científicas.
Para Noel, esos momentos son tan importantes como los avances tecnológicos.
“Muchas veces lo único que necesita un chico es que alguien lo apoye en su sueño. Yo tuve ese apoyo en mi familia y quiero que otros chicos también lo tengan”, reflexionó.
Un mensaje para las mujeres que sueñan en grande
En el Día Internacional de la Mujer, Noel de Castro deja un mensaje claro para todas aquellas que sienten curiosidad por la ciencia, la tecnología o la exploración espacial.
Animarse
“Las mujeres tenemos un lugar en la ciencia y en la industria espacial. Hay que animarse a dar el paso”, afirmó.
Mientras continúa su formación y se prepara para nuevos desafíos, la joven salteña mantiene intacto el sueño que comenzó en su infancia. Y si algún día llega al espacio, sabe que no será solo un logro personal. Será también una señal para muchas otras mujeres de que ningún sueño está demasiado lejos.