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Un operativo coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional permitió a efectivos de la División Prevención Delictiva Internacional (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) detener en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a dos ciudadanos chilenos buscados por la Interpol a solicitud del FBI, acusados de integrar una banda internacional dedicada al robo de figuras deportivas.
La investigación reveló que estos delincuentes habían participado a mediados de mayo en el asalto a la vivienda de Juan Martín del Potro en Tandil, además de otros robos contra deportistas estadounidenses de la NBA, NFL y NHL, con un botín estimado en más de 2 millones de dólares en joyas, relojes de alta gama y dinero en efectivo.
El operativo, bautizado “Match Point”, comenzó en la Terminal de Ómnibus de Retiro, donde los agentes detectaron a dos hombres intentando abordar un micro hacia Misiones. La verificación mediante el Sistema I-24/7 de Interpol confirmó que ingresaron al país por un paso no habilitado y que tenían notificación roja de captura internacional emitida por Washington el 6 de noviembre de 2025.
Según el FBI, la organización operó durante dos años en los Estados Unidos, robando residencias de atletas de élite. La banda se especializaba en el transporte interestatal de bienes robados y había evadido a la justicia norteamericana hasta su localización en Argentina.
En paralelo, el Dr. José Marcos Eguzquiza, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°16 de Tandil, llevaba adelante la investigación del asalto a la casa de Del Potro. La colaboración con la PFA permitió identificar a más miembros de la misma estructura en territorio argentino.
Como resultado de este trabajo coordinado, se detuvo en Junín a otros dos ciudadanos chilenos y un argentino vinculados directamente con el robo a Del Potro. Además, Chile concretó la detención de otro integrante de la organización, completando así la captura de los seis implicados.
Los detenidos —cinco chilenos y un argentino— quedaron a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°2, a cargo del Dr. Sebastián Ramos, y se espera el inicio del proceso de extradición hacia los Estados Unidos, donde enfrentarán los cargos por asociación ilícita y transporte de bienes robados.
El operativo “Match Point” se desarrolló con un alto nivel de coordinación internacional, involucrando a la Oficina Central Nacional (OCN) de Buenos Aires, autoridades judiciales de Tandil y sus pares en Chile y Estados Unidos, demostrando la eficacia de la cooperación entre organismos de seguridad para desarticular bandas criminales internacionales.
Según fuentes oficiales, los detenidos tenían historial de robos a atletas estadounidenses, incluyendo asaltos a residencias de la NBA y la NFL, y eran buscados por la justicia norteamericana desde hace meses, con notificaciones rojas activas de Interpol.
El asalto a Del Potro fue el detonante que permitió a las fuerzas argentinas cerrar el cerco sobre la banda, tras el seguimiento de movimientos en la provincia de Buenos Aires y el intercambio de información con las autoridades internacionales.
El Ministerio de Seguridad destacó que se trató de un operativo “de alta complejidad y precisión”, que logró evitar la fuga de los delincuentes y aseguró los elementos probatorios necesarios para la extradición.
La captura también responde a la presión del FBI y la OCN Washington, que venían monitoreando la actividad de la organización en América del Sur y solicitando asistencia a las fuerzas argentinas.
Entre los implicados, cinco eran ciudadanos chilenos y uno argentino, todos con antecedentes en robos de alto impacto y vinculaciones con delitos internacionales similares.
El procedimiento se enmarca dentro de la cooperación judicial internacional, donde la PFA y la Fiscalía de Tandil actuaron bajo protocolos establecidos para la persecución de delitos transnacionales.
Con esta detención, se logra desarticular una banda que operaba a gran escala y que, además de Del Potro, había afectado a otros reconocidos deportistas estadounidenses, entre ellos el novio de Taylor Swift, según confirmó la investigación estadounidense.
Las autoridades destacaron que la coordinación efectiva entre Interpol, la PFA y los fiscales argentinos permitió neutralizar la amenaza y garantizar que los delincuentes sean juzgados en los Estados Unidos por sus delitos internacionales.